MUNDIAL DE CATAR

Carlos Queiroz y un Mundial en segundo plano para Irán

El técnico portugués afronta su cuarta Copa del Mundo con un contexto político y social muy complicado en el país asiático.

Carlos Queiroz, seleccionador de Irán, posa en las fotos oficiales del Mundial de Catar. /GETTY
Carlos Queiroz, seleccionador de Irán, posa en las fotos oficiales del Mundial de Catar. GETTY

El técnico portugués afronta su cuarta Copa del Mundo con un contexto político y social muy complicado en el país asiático.

Mayca Jiménez

Mayca Jiménez desde Catar

La presencia de Irán en el Mundial de Catar estuvo en duda hasta última hora. Varios jugadores, activistas y deportistas pidieron de maneral formal a la FIFA su exclusión por la desigualdad para las mujeres. Pese a esto, la selección iraní se mantuvo como participante después de que el organismo mundial del fútbol no se pronunciara sobre este asunto. Y, además, se presenta en Catar como una de las potencias asiáticas con un Carlos Queiroz que regresó en septiembre para tomar los mandos a última hora tras la destitución de Dragan Skocic y que debutará contra Inglaterra en Copa del Mundo 2022.

El técnico portugués, ex del Real Madrid o Portugal, entre otros, volvió con muchas ganas a la selección iraní, con la que sumará su tercer mundial (lleva cuatro en su cuenta personal) y con la que aspira a superar la fase de grupos de un Mundial por primera vez en la historia del equipo Melli. Sin embargo, este objetivo ha pasado a un segundo plano en un país que atraviesa una complicada situación política y social. Un contexto que ha dejado mucho runrún en la previa del debut de Irán ante Inglaterra (lunes, 14:00h, en el Khalifa International Stadium, Al Rayyan).

Tanto es así que la lista definitiva para este torneo llegó a la FIFA sobre la bocina tras retrasarse por la duda de Sardar Azmoun, que corría peligro de quedarse fuera tras mostrar su apoyo a los manifestantes del país. El jugador del Bayer Leverkusen, que es una de las estrellas de esta selección, entró finalmente en la convocatoria y estará en este Mundial de Catar, al que Irán no llega en su mejor momento anímico.

Los jugadores de Irán podrían protestar por la situación en su país

Los jugadores, que ya hicieron un gesto al taparse el escudo en un partido reciente, podrían volver a realizar alguna protesta. Aunque esta se hará siempre bajo lo permitido por la FIFA, tal y como aseguró el propio Queiroz en una de las ruedas de prensa antes de su debut en Catar 2022. El entrenador portugués dijo que sus jugadores eran "libres" de protestar respetando los parámetros establecidos.

Carlos Queiroz y sus jugadores de las Selección de Irán durante un entrenamiento en los primeros días de concentración en el Mundial de Catar.  GETTY
Carlos Queiroz y sus jugadores de las Selección de Irán durante un entrenamiento en los primeros días de concentración en el Mundial de Catar. GETTY

Una declaración que no ha sentado muy bien en Irán, donde muchos ciudadanos piden que tanto el técnico como los jugadores se involucren más en las protestas. Estas se iniciaron tras la muerte de Mahsa Amini, quien murió mientras estaba bajo custodia policial por usar su hiyab demasiado suelto.

Así, Irán llega muy herido a nivel emocional, con una población en la que el fútbol ha pasado a un segundo plano. Esto contrasta con el buen nivel futbolístico que presentan los jugadores de Queiroz, que ha vuelto a armar un equipo compacto con un gran muro defensivo.

Queiroz, histórico: cuatro Mundiales en cuatro continentes

Irán se medirá a una Inglaterra con cara y cruz: encadena siete Mundiales consecutivos y seis derrotas seguidas en esta competición. Será un duelo inédito, con dos países que nunca han medido sus fuerzas en un torneo internacional. Semifinalistas en 2018 y subcampeones de la última Eurocopa, Inglaterra no quiere dudar ante el que será el segundo país asiático al que se mide (1-0 contra Kuwait en 1982).

También hará historia Queiroz, que es el seleccionador absoluto con más partidos (233) y triunfos (133) en sus 40 años de carrera. A esto se suma que es el único entrenador en el mundo en jugar cuatro Mundiales en cuatro continentes diferentes. Ahora, el técnico portugués persigue seguir aumentando sus buenos registros (62 victorias, 28 empates y 13 derrotas) con una selección de Irán con la que quiere hacer historia.