Ya ha pasado más de un mes desde que arrancara la competición. Todavía no se pueden extraer conclusiones absolutas, pero ya hay equipos que están dejando claro lo que quieren ser esta temporada.
La inercia de los recién ascendidos
En el caso del CE Sabadell, hay una conclusión evidente más allá de la clasificación: ha arrancado como un absoluto cañón. La temporada parece arrastrar la exitosa dinámica de la 2025/26, que terminó con un brillante ascenso desde 1RFEF.
La inercia positiva de los recién ascendidos desde la categoría de bronce es tan intangible como real. El equipo de Ferran Costa mantiene intacta la confianza del curso pasado y, en seis jornadas, ha demostrado tener mimbres para ser una de las sorpresas más agradables.
Sobrevivir a un calendario exigente
Erigirse en revelación con un calendario tan exigente tiene un valor incalculable. Su vuelta al fútbol profesional cinco años después arrancó con dos visitas al Molinón y a Castalia, donde logró dos empates en dos feudos de altísima dificultad. En sus primeros partidos en la Nova Creu Alta ha conseguido un pleno de victorias, contra Almería, Córdoba y Oviedo.
En Mallorca sucumbió ante la pegada del gran favorito al ascenso, con un doblete de Adrián Fuentes en 24 minutos. Pero contra el Oviedo volvió a la senda de la victoria tras cortocircuitar al equipo de Julián Calero con un excelente trabajo colectivo y una notable actuación individual de Quadri Liameed.
Tirar de calculadora en una liga donde las reglas de tres no funcionan sería tan atrevido como incorrecto. Pero para un equipo capaz de propulsarse hasta el playoff en un tramo de calendario tan áspero, no es descabellado creer que puede mantenerse arriba durante el próximo mes: debe enfrentarse a equipos en horas bajas, como Ceuta y Andorra; a dos recién ascendidos, Celta Fortuna y Tenerife; y a uno de los animadores, el Burgos.
Para añadir mayor epicidad a su gesta, ha perdido para toda la temporada a su pichichi, Nicholas Gioacchini. En pocos partidos como flamante fichaje arlequinado, al jugador de Kansas City le dio tiempo para estrenar su casillero contra el Almería y firmar un doblete en 11 minutos frente al Córdoba.
Un equipo reconocible y competitivo
Si el diablo sabe más por viejo que por diablo, Ferran Costa, con poco más de 30 años, ha desacreditado el refranero español con su insultante juventud para ser entrenador. Su primer cameo en la categoría llegó de la mano del Andorra de Gerard Piqué, dirigiendo al conjunto tricolor durante 31 jornadas y dejando la sensación de que se estaba cocinando un entrenador con un futuro prometedor.
En aquel Andorra quiso dar continuidad a esa idea futbolística tan arraigada en el conjunto del Principado. En el Sabadell ha sabido encontrar un estilo muy diferente, pero que encaja perfectamente en Segunda División.
Tener la posesión por tenerla no es una opción. La clave es dónde tenerla y qué hacer con el esférico. En ese aspecto, el técnico de Castelldefels lo tiene clarísimo y sus jugadores, a los que ha sabido trasladar ese convencimiento, lo cumplen a la perfección.
👉🏻🧠 𝗗𝗜𝗦𝗦𝗔𝗕𝗧𝗘 𝗜 𝗥𝗘𝗦 𝗠𝗘́𝗦
🫡 Full Gas, @ferrancosta1 pic.twitter.com/Wa1pyf4Crl
— CE Sabadell 🧅 (@CESabadell) September 23, 2026
Decía Jürgen Klopp que el mejor mediapunta es una buena presión. Y para un equipo que juega sin 10, aunque el dorsal sea propiedad de Ángel Baena, dominar los partidos a base de empuje, incomodando al rival y yendo a buscarlo a su área, es un arma extremadamente válida para ganar partidos. Físicamente vuela y puede sostener un ritmo de presión altísima.
Controla los partidos sin necesidad de tener el balón
Hay dos datos que definen a este Sabadell. El más importante es que lidera la categoría en recuperaciones logradas en el campo rival. Entre los máximos recuperadores aparecen Quadri Liameed y Albert Orriols. El otro dato es que promedia poco más del 40% de posesión, siendo el segundo equipo de la liga que menos tiene la pelota.
Su 3-5-2 lo convierte en un equipo muy reconocible. En fase de repliegue no duda en cerrarse con dos líneas de cuatro si no puede recuperar rápido. Las piezas de las que dispone el conjunto arlequinado son idóneas para repetir esfuerzos, jugar a ritmos altos y verticalizar los ataques.
Con Ton Ripoll y Liameed por los carriles, Pere Pons y Urri en el medio, junto a Joel Priego como punta, más móvil que Gastón Valles, el equipo es capaz de sostener esta idea tan valiente como exigente en lo físico y en el trabajo táctico.
No tiene inconveniente en ceder la iniciativa. Busca que el rival no disponga de posesiones cómodas. Si quiere iniciar desde atrás, empareja a sus puntas con los centrales para generarles estrés. De este modo, les obliga a decidir rápido antes de rifar la pelota.
El resto del bloque acompaña para reducir los espacios entre líneas y hacer más eficiente ese trabajo sin balón. Una idea que está ejecutando con precisión y enamorando a todos aquellos que no conocían al CE Sabadell de Ferran Costa.
Su asignatura pendiente
En su regreso a Segunda no está siendo un equipo tímido. Ha llegado con una idea clara desde 1RFEF y está consiguiendo que sus rivales sufran ante un bloque extremadamente competitivo. Aún debe mejorar fuera de casa, donde no ha sido capaz de marcar.
Sin embargo, si exporta su magnífico rendimiento lejos del calor de los aficionados de la Nova Creu Alta, este equipo sin complejos será uno de los grandes dolores de cabeza de la categoría.