OSASUNA

Juan Cruz: el "gladiador" colchonero que pasó por San Marino para llegar a la élite

El defensa de Osasuna pasó por la cantera del Atlético y esta jornada se enfrenta a los rojiblancos.

Juan Cruz durante el partido de esta temporada en San Mamés./GETTY
Juan Cruz durante el partido de esta temporada en San Mamés. GETTY

El defensa de Osasuna pasó por la cantera del Atlético y esta jornada se enfrenta a los rojiblancos.

Jordi Cardero

Jordi Cardero

Los caminos del futbolista hacia la élite son impredecibles. No hay un sendero marcado, una hoja de ruta en la que al final del camino se cumplan todos los sueños con los que uno crece. Cuando Juan Cruz era juvenil vivió muy de cerca la Europea League que el Atlético de Agüero o Forlán le ganó al Fulham. Podía imaginarse allí. Pero el fútbol le tenía preparado una historia que pondría a prueba su resiliencia.

A pesar de que toda su familia es rojiblanca, Juan Cruz fichó por el Real Madrid cuando era alevín. Unos años después, en categoría cadete, cruzó la ciudad para vestir los colores de su Atleti. Estuvo hasta el último año de juvenil. "Allí me forme, guardo muy buenos recuerdos", relata el lateral de Osasuna. Cruz no tomó el ascensor al primer equipo, el fútbol le tenía preparado un camino inesperado. Este fin de semana, sin embargo, se enfrentará contra el club que un día fue su casa.

Durante su paso por el Atleti, Cruz coincidió con De Gea, Koke o Álvaro Morata y también guarda una buena relación con Marcos Llorente. "Cuando llegué, Koke ya era el gran capitán. Enseguida le subieron al primer equipo, ya se veía su gran potencial", recuerda el defensa. A pesar de estar en el penúltimo escalón, Juan no tomó atajos. Decidió hacer su 'erasmus' particular y marcharse a Italia. Fichó por el Bolonia. Y llegó a debutar con el primer equipo en Copa, ante el Nápoles de Cavani, Hamsik e Lavezzi.

Juan Cruz jugando con el juvenil del Atlético de Madrid.
Juan Cruz jugando con el juvenil del Atlético de Madrid.

En Italia coincidió con 'Ruso' Pérez, jugador insignia de la Uruguay de Tabárez, y Marco di Vaio, exdelantero de Valencia o Juventus y actual director deportivo del Bolonia. "Fueron como mis padres, me trataron como a un hijo", recuerda Juan. Pero el fútbol le tenía preparado otro examen. Las lesiones pusieron a prueba la valentía de marcharse con 18 años a otro país. Para recuperar la confianza y ganar minutos de juego encadenó dos cesiones: primero en el Carrarese de Serie C y luego en el San Marino Calcio.

Jugar en San Marino, uno de los países más humildes a nivel futbolístico del continente, podría parecer un paso atrás. Pero fue el impulso definitivo. "Llegué a arrepentirme de estar en Italia, pero ir a San Marino, a un país chiquitín, fue una experiencia muy bonita", reconoce el rojillo. Allí coincidió con españoles, italianos, argentinos... "¡Menudo follón de música había en el vestuario!", recuerda.

Sin equipo a los 24 años

Tras sentirse futbolista otra vez, era el momento de volver a empezar. Pero caería de nuevo antes de llegar a la élite. A causa de un par de contratos con equipos de la Segunda B española que no terminaron de cerrarse, Juan Cruz se quedó sin equipo con 24 años. Otra vez a la casilla de salida. Pero la misma ambición que el primer día. Regresó a España y pasó por la Sanse o el Rayo Majadahonda, con quien ascendió a Segunda División.

Ya en la categoría de plata dio otro salto, esta vez al Elche. Con los ilicitanos fue clave en el ascenso, otro más, a LaLiga. En pocos años, pasó de jugar en San Marino a hacerlo en Primera División. "No fue una adaptación fácil: una ciudad nueva, sin vacaciones, compañeros nuevos...", relata el lateral. Y de Elche a Pamplona.

"Vengo de abajo y sé lo que he luchado y lo que me he esforzado para llegar aquí"

Tras ayudar al Osasuna a clasificarse para las semifinales de Copa del Rey, ahora los de Arrasate tienen otro examen de altura: reciben al Atlético. Lo hará en el Sadar, su fortín. Sólo Barcelona y Madrid han sumado más puntos en casa. Si los rojillos derrotan a los de Simeone les empatarán a puntos.

"Vengo de abajo y sé lo que he luchado y lo que me he esforzado para llegar aquí. Como dice mi padre: soy un gladiador y es lo que demuestro en el campo", explica Juan Cruz. El fútbol combativo del rojillo, ejemplo paradigmático del Osasuna de Arrasate, es la consecuencia de una carrera con tantas caídas como resurgimientos. Este domingo el Atlético se cruzará con un defensa de corazón rojiblanco y alma cholista.

Jordi Cardero
Jordi Cardero

Redactor

Canchero. Pasé por La Media Inglesa, Revista Panenka y el Diari Ara. Busco historias para juntar letras en los bares de los estadios.