Se dice que España es un país futbolero. Aunque lo cierto es que los aficionados llevan tiempo cansados de las complicaciones que se les pone para ver los partidos: desde los horarios, como los polémicos lunes a las 21:00, hasta los precios. Esta jornada la entrada más barata del partido entre los dos primeros clasificados, Real Madrid y Girona, cuesta 95 euros.

Por poner en contexto, en otros países de Europa como por ejemplo Alemania, ver el choque por el liderato (Bayer Leverkusen – FC Bayern) tiene unos precios que van de los 15 euros a los 70 (sin contar las VIP, a mayor precio), y ni siquiera sobrepasa la más económica del Santiago Bernabéu, dónde la más cara sale a 280 euros. Y los precios tan altos no son solo para presenciar partidazos como el de esta jornada o visitar estadios inmensos en los que parece que es normal tener que pagar esas cantidades. El próximo Cádiz-Betis, por poner otro ejemplo, tiene un coste mínimo de 70 euros y un máximo de 140. Bastante más alto el Sevilla-Atlético de Madrid, que la más barata sale a 115 euros y la más cara 155.

Si bien es cierto, esta comparación deja en evidencia el trato que reciben los aficionados españoles. Aunque más desorbitada es la diferencia cuando se mira a los Salarios Mínimos Interprofesionales de cada país. En España se aprobó hace poco la subida de este a los 1.134 euros, mientras que en Alemania el SMI está en 2.034 euros, por lo que los españoles deben hacer un mayor esfuerzo económico para asistir a los campos. Mientras, España no solo tiene precios más altos que en Alemania, sino que es líder en precios entre las cinco grandes ligas europeas, está a la cola en salarios.

PRECIO DE LAS ENTRADAS VS SALARIOS MÍNIMOS

A pesar de los desorbitados precios, este mismo verano se firmó un acuerdo en LaLiga con la finalidad de mejorar la accesibilidad a los estadios de los aficionados visitantes. Hasta 16 clubes de primera división llegaron a un histórico trato con la finalidad de democratizar el acceso al fútbol de las aficiones visitantes. Y es que desde esta misma temporada, las aficiones visitantes pueden acceder a los estadios por tan solo 30 euros. Osasuna fue el último de los clubes en unirse a esta medida que busca facilitar el acceso a los estadios. A pesar de esta medida, hay cuatro clubes de primera división que no han querido adherirse a dicho acuerdo: Real Madrid, Rayo Vallecano, Villarreal y RC Celta de Vigo. Una medida que tiene que ser la primera piedra de un fútbol más accesible para todos los públicos.