CHAVES 2 - ESTORIL 2

Invasión, patada voladora, dos rojas, un '9' de portero y un empate... ¡en el 110' sin prórroga!

El Chaves-Estoril estuvo marcado por un intento de agresión de un aficionado al guardameta visitante, que respondió y fue expulsado.

La patada al aficionado en el Chaves-Estoril./
La patada al aficionado en el Chaves-Estoril.
Jonás Pérez

Jonás Pérez

Increíbles incidentes en campo del Chaves en su partido ante el Estoril recuerdan un día más que el fútbol está muy lejos de ser un lugar seguro para futbolistas y aficionados. El colegiado Almeida dio cinco minutos de añadido y, desde entonces, apenas se jugó nada. La realización expuso repeticiones hasta que regresó al directo y mostró un enorme embolado a pie de pista, con los jugadores alborotados, miembros de seguridad y Policía interviniendo y un 'aficionado' saltando al campo a agredir a futbolistas del Estoril.

Tras el gol inicial de Correia, el Estoril logró la remontada gracias a los tantos de Joao Basso y García Andrade, lo que generó un clima de tensión también en la grada. Ya en el descuento, ese presunto hincha, al parecer del Chaves, saltó rumbo a la posición del guardameta Marcelo Carne y el defensor Pedro Álvaro.

Este último mostró cero tolerancia con el intento de agresión y propinó una patada voladora sobre el anónimo seguidor, que a posteriori fue atrapado por la seguridad y llevado fuera de las instalaciones. Entre tanto, un gigantesco clima de tensión y casi un centenar de personas a pie de campo.

La réplica de Marcelo Carne y Pedro Álvaro a la agresión del aficionado tuvieron castigo y ambos vieron la cartulina roja. Como el Estoril ya había realizado todas las ventanas de cambios, se tuvo que poner en la portería Joao Carlos, atacante. Y el colegiado indicó que se jugarían tres minutos más por los incidentes.

Estos fueron tales que el descuento llegó... ¡al minuto 110! Como si se superara la primera parte de una prórroga. Y como no podía faltar surrealismo, con nueve y con un delantero de portero, el Estoril estuvo muy cerca de ampliar diferencias en el marcador y colocarse con 1-3. En un balón largo, Fabricio se quedó mano a mano con Hugo Souza y el guardameta realizó una gran parada.

Tampoco tiró de oficio el Estoril en el córner y ya solo le quedaba pedir la hora. El Chaves pasó a controlar la pelota, abusando del pase en largo. Helder Morim acabó recogiendo un rechace en el segundo palo y nada pudo hacer Joao Carlos, que se lanzó con mucha intención, pero escasa opción de detener la pelota.

Un empate que, desde luego, no vale a nadie. Tras el encuentro otro amago de tangana fue detenido por colegiados y miembros de seguridad, conscientes todos de que se había llegado bastante lejos. El Chaves se despide sin los tres puntos, pese a tener doble superioridad numérica y a un jugador como portero del rival durante cinco minutos. El Estoril, por su parte, se marcha con la sensación de que el acto vandálico del seguidor del rival le acabó pasando factura... a ellos.