COPA | VILLARREAL 2 - REAL MADRID 3

Ceballos le da la vida al Real Madrid y a Ancelotti

Los blancos remontan un 2-0 tras una malísima primera parte. Ceballos entró en la segunda, cambió el partido con un gol y una asistencia y metió al equipo en cuartos.

Ceballos celebra el 3-2 que marcó y sirvió para que el Madrid pasara a cuartos de la Copa. /EFE
Ceballos celebra el 3-2 que marcó y sirvió para que el Madrid pasara a cuartos de la Copa. EFE

Los blancos remontan un 2-0 tras una malísima primera parte. Ceballos entró en la segunda, cambió el partido con un gol y una asistencia y metió al equipo en cuartos.

Sergio Gómez

Sergio Gómez

El Real Madrid, como avisó Ancelotti, volvió. Y lo hizo mostrando su identidad, tal y como la policía enseña su placa, remontando un partido que se le puso muy cuesta arriba. Dos goles de Capoue y Chukwueze, tras asistencias de un Gerard Moreno capital, penalizaron al equipo blanco, que salió a La Cerámica desorientado, aturdido y vacío. El Villarreal se lo llevó por delante en un primer tiempo ejemplar. Sin embargo, después del descanso, tras las lesiones de Albiol y Foyth y, sobre todo, después de la entrada de Asensio y Ceballos, el cielo se le despejó al Madrid. El utrerano puso el encuentro patas arriba con una asistencia, un pase clave en el empate y el tanto de la victoria. Las resurrecciones no sólo acontecen en la Champions.

La Copa acabó siendo un bálsamo para el Madrid y el triunfo, un ansiolítico. Se le presentaba a los blancos como la vía más corta y la solución más rápida para olvidar las penas del Clásico y ha acabado bebiéndosela a la tremenda. El Villarreal sonrió antes de tiempo, tal vez pasando por alto que enfrente había un rival al que se le puede olvidar todo menos remontar. Es cuestión de cromosomas. Acabó el Submarino bajando el periscopio superado por el torrente energético de Ceballos. Esta ronda corre a su cuenta para satisfacción de Ancelotti, al que le dio la vida.

CEBALLOS

💯 Mis 'dieses'

En el fútbol hay pocas casualidades. En La Cerámica salió Ceballos (junto a Asensio) y, segundos después (56'), asistió a Vinicius para marcar el 2-1. En el 69', un centro perfecto del mediocentro lo cabeceó Benzema y Militao empató a dos tras un rechace de Jörgensen. Y en el 85', a pase de Asensio, remontó haciendo el 2-3. Ceballos entró al campo con la intención de coger el partido por la pechera y lo bordó. 

Apariciones como esta le vuelven a cargar de motivos porque, francamente, merece más oportunidades en un centro del campo agotado y desajustado como el que ahora tiene el Madrid. Con Modric exhausto, Valverde desconocido, Kroos haciendo la goma y Camavinga como elemento imprevisible, a Ceballos le sobran piernas y claridad para sacar la pelota jugada. Ahora es el 19º madridista en minutos. Con un calendario lleno de curvas (Athletic, Real Sociedad, Valencia, Mundial de Clubes, Liverpool...) es necesario que Ancelotti mire más al sevillano y el club, a su contrato (acaba en junio). Puede hacer de Modric, de Kroos, de Camavinga. Pero lo mejor es que haga de Ceballos...

Ceballos, en el suelo tras marcar el 2-3.  AFP
Ceballos, en el suelo tras marcar el 2-3. AFP

RÜDIGER

🤔 Hay runrún

Hay deficiencias que son incompatibles para residir en el cuerpo de un defensa. Una de ellas es la falta de tensión. Otra es la ausencia de atención. Las dos volvieron a aflorar en la figura de Antonio Rüdiger, que partido tras partido siempre aparece en la fotografía de la escena del crimen. Hace dos semanas, en La Cerámica salió empanado: a los 26 segundos ya había fallado y provocado la primera ocasión de Baena. En el minuto 1, erró de nuevo y Yeremy volvió a avisar... Hoy, en el mismo estadio, quedó otra vez señalado en el arranque del encuentro ante un Villarreal que se adueñó pronto de la pelota y obligó al Real Madrid a acularse.

Si fuese un combate de boxeo, la jugada hubiese ocurrido en el primer asalto. Un saque de banda de Foyth regalado por Militao lo recogió Gerard Moreno en el pecho y asistió a Capoue, solo tras la inoperancia del central alemán, que batió a Courtois con un imponente remate. Golazo. Más que runrún, es un clamor: Rüdiger no es el del Chelsea. A veces, incluso es cómico. Y eso no habla nada bien de él. El Real Madrid tiene muchos problemas y el de la defensa y sus despistes en los inicios de los partidos es crónico. Con esos sacos de arena en los pies es complicado remontar el vuelo. Hoy lo solucionó Ceballos, pero...

A QUIQUE SETIÉN

💬 Tengo un WhatsApp para ti...

Quique Setién advirtió en conferencia de prensa del peligro de tener delante a un animal herido como el Real Madrid. Un aviso que se convirtió en estímulo para una plantilla, la del Villarreal, que encaró el encuentro de hoy con la vena hinchada y las respuestas aprendidas. El Submarino siguió la ruta con el mismo plano que hace dos semanas le llevó al tesoro. Unas indicaciones precisas y que cumplieron a rajatabla: intensidad en la posesión y en la presión tras la pérdida de la pelota (dominador en los duelos), Foyth como kryptonita de Vinicius (volvió a dejarle en blanco hasta que se vio obligado a abandonar el campo), imponerse en el medio (Capoue y Baena) y al ataque, con lanzadera. Chukwueze fue la fuerza y Gerard Moreno, la maña. Así fue su primer tiempo, ejemplar.

En el descanso se quedó en el vestuario Albiol, lesionado, y en el minuto 52 Foyth tuvo que retirarse tras dañarse más en un choque su hombro tocado. Poco después de la salida del lateral, grillete de Vinicius, marcó el brasileño y el Villarreal comenzó a venirse abajo. Por el crecimiento del Madrid y, también, por su cansancio. Acabó en la lona y eliminado por el arreón blanco y el duende de Ceballos. "Cuánto daño pueden hace solo dos ausencias, míster".

RODRYGO

🚨 Poco se habla de...

Rodrygo nunca volvió de Catar. En realidad, el brasileño se quedó en el estadio Education City, mirando al suelo después de fallar el penalti que echó a Brasil del Mundial. Porque el jugador que regresó es el reverso del que se marchó. Partió un atacante certero, en pleno idilio con el gol y comprometido. Retornó atormentado, cansado y con el ceño fruncido. En La Cerámica no sólo pasó inadvertido, sin intimidar en ataque ni remangarse atrás. Sino que al ser sustituido, Ancelotti le leyó la cartilla, con el dedo índice señalándole en el banquillo. "Le dije que no se olvidara de saludarme cuando salga", reveló el italiano. Una reprimenda que ya vivió Tchouameni y que refleja la impotencia de un futbolista que ve cómo quiere pero no puede. Mucho se habla del bajón de Valverde, pero el derrumbe de Rodrygo también es incuestionable.

Rdorygo se lamenta ante Jörgensen.  AFP
Rdorygo se lamenta ante Jörgensen. AFP

GERARD MORENO

🤳 Mi fondo de pantalla

Gerard Moreno es un martillo, un delantero irreprochable, con una visión de juego delicadísima y una fortaleza mental admirable. Doblegado en el pasado por las lesiones (le dejaron fuera del Mundial), ha retomado la lectura donde siempre la dejó, en el área, y como siempre la ha llevado a cabo, con determinación. Como hace dos semanas en Liga, el Villarreal volvió a ponerse en sus manos y fue importante con dos asistencias extraordinarias. Sobre todo la segunda. Recibió la pelota de Yeremy en la corona del área y, con un toque que fue una puñalada, rajó el espacio que separaba a Militao, Mendy y Camavinga. Chukwueze se aprovechó del regalo y marcó el 2-0 en el minuto 42. Gerard, un futbolista impagable.

Gerard Moreno se las vio con Rüdiger.  EFE
Gerard Moreno se las vio con Rüdiger. EFE

NACHO

📀 Mi 'bonus track'

El día que Nacho no esté en la plantilla se le echará en falta. Sucede con las cosas que siempre funcionan. Se da por sentado que están ahí para hacerte más fácil la vida y no les prestas demasiada atención. Cuando llega la ausencia, nace la nostalgia. El canterano es lateral derecho, central, lateral zurdo, capitán y un ejemplo de profesionalidad. Calla si no juega y cuando lo hace, habla. Su situación de suplente casi a perpetuidad molesta en el vestuario, creen que merece más oportunidades.

Este jueves, único español en el once, fue el más destacado en una defensa con lagunas. En la primera parte evitó un gol de Baena y un mal mayor de Yeremy. En la segunda, tuvo jerarquía. Fue de los pocos que salió a La Cerámica consciente de lo que se jugaba el Real Madrid. Como Ceballos, acaba contrato en junio y no goza del protagonismo que merece. Tener un jugador así en la plantilla, amamantado en La Fábrica y que encarna perfectamente los valores del escudo, es un lujo que hay que cuidar.

Sergio Gómez
Sergio Gómez

Jefe de edición

Jefe de Edición en Relevo. Como Casemiro, mi felicidad está en las recuperaciones de balón porque así ayudo a mi equipo. Corto, pero también confecciono. Mi vida por un imperativo