FÓRMULA 1

La Fórmula 1 tendrá su calendario más caro y exigente de la historia

Varios equipos ya se han quejado de la mala distribución de fechas y los numerosos costes económicos y humanos que afrontarán.

Fernando Alonso y Carlos Sainz, antes de un Gran Premio de la pasada temporada. /Reuters
Fernando Alonso y Carlos Sainz, antes de un Gran Premio de la pasada temporada. Reuters

Varios equipos ya se han quejado de la mala distribución de fechas y los numerosos costes económicos y humanos que afrontarán.

Óscar Méndez

Óscar Méndez

La llegada de Liberty a la Fórmula 1 cambió la visión empresarial del Gran Circo. El objetivo era expandirla, amplificarla y, en definitiva, hacerla llegar a cuantos más lugares, mejor. La principal competición automovilística del planeta anunció este martes que no sustituirá el GP de China previsto para 2023 y que ha sido cancelado debido a las fuertes restricciones del país asiático por el COVID. Pese a la pérdida, el próximo Mundial contará con 23 carreras, récord histórico. Y es que si hay más carreras, también hay más retorno económico.

En 2017 se disputaron 20 Grandes Premios en un Campeonato del Mundo que se extendió desde el 24 de marzo hasta el 24 de noviembre. Ocho meses justos en los que los pilotos y equipos de la parrilla recorrieron los cinco continentes. Nueve carreras se disputaron en Europa, mientras que en Estados Unidos, por ejemplo, hubo una única prueba en Austin. Ahora, un lustro después, las cosas han cambiado.

En 2023 habrá 23 pruebas durante un Mundial que comenzará el próximo 5 de marzo en Bahréin y volverá a acabar en Abu Dhabi el 26 de noviembre. Casi nueve meses de estrés, viajes y costes económicos en una Fórmula 1 que quiere caminar hacia el ahorro. Diez de las carreras serán en el viejo continente, con lo que se reduce ligeramente su volumen en el calendario. En Estados Unidos, país por el que decididamente ha apostado Liberty para expandir su producto, habrá tres pruebas. Además de Austin, Miami y Las Vegas tendrán su propio Gran Premio.

Es en la distribución del calendario donde los equipos muestran su disconformidad con el orden de las carreras, que en muchos casos no atienden a criterios de proximidad geográfica. Por poner un ejemplo: el 30 de abril los pilotos rodarán en Baku, una semana después harán lo propio en Miami y el 21 de mayo rodarán en Ímola. Viajar de Europa a Estados Unidos para regresar a Europa en apenas tres semanas. Bien es cierto que nuestro continente acoge casi todas sus pruebas en la parte central del año, pero entre los Grandes Premios de España y Austria habrá otro en Canadá. Otra vez de nuevo estar en Europa, cruzar el charco y regresar. Y esto molesta a unas cuantas escuderías.

"El calendario no podría haberse hecho de manera más costosa", criticó recientemente Beat Zehnder, director deportivo de Alfa Romeo, en unas declaraciones recogidas por Auto Motor und Sport. En su caso, además, ponía el ejemplo del sobrecoste que supone para su equipo el Gran Premio de Silverstone al no tener sede en el Reino Unido. "Pagamos un 25 por ciento más de un año a otro", explicó.

Miles y miles de kilómetros

Basta con ver la distribución de carreras durante los casi nueve meses que durará el campeonato para entender algunas críticas. Los pilotos, mecánicos, ingenieros y hasta periodistas que completen todo el Mundial recorrerán alrededor de 133.000 kilómetros, una distancia sin precedentes en el Gran Circo. Mientras tanto, la Fórmula 1 mantiene el compromiso de acabar con sus emisiones de carbono para 2030, algo a lo que sin duda no ayudarán tantos viajes en avión.

Además de los gastos que tienen los equipos, que por lógica son mayores al haber más carreras y más viajes durante el Mundial, hay que añadir el problema logístico que supone mover todo lo que rodea a un Gran Premio. Zehnder señalaba que en varias ciudades los hoteles están completos y no se pueden reservar habitaciones, situación que se replica en los vuelos que parten desde cada urbe al día siguiente de una carrera. "Tenemos problemas para que la gente regrese de Melbourne. Incluso antes de que se anunciara la fecha, todos los vuelos del día siguiente a la carrera estaban completos", advertía.

Por último, pero también importante, está el componente humano. Más carreras equivalen a más meses de trabajo y a más manos necesarias alrededor de los monoplazas, algo que no siempre se puede cumplir. "Es extremadamente agotador para nuestros mecánicos. Cuando se trata de la tercera carrera consecutiva, no se puede esperar el mismo desempeño que en la primera. Especialmente al final de la temporada, cuando todo el mundo está cansado", apunta Andy Stevenson, director deportivo de Aston Martin.