JUEGOS PARALÍMPICOS

Sergio Garrote, el campeón 'culpable' de que los niños pidan una bici adaptada por Navidad

El handbiker, campeón paralímpico y mundial en contrarreloj, atiende a Relevo en la recta final hacia los Juegos de París 2024.

Sergio Garrote durante el Supermundial de ciclismo de Glasgow. /RFEC
Sergio Garrote durante el Supermundial de ciclismo de Glasgow. RFEC
Andrea Robles

Andrea Robles

Entre todos los deportes posibles, Sergio Garrote (Barcelona, 1977) escogió el ciclismo tras el accidente laboral en el que se lesionó la médula espinal. Era la solución que encontró a la falta de inactividad que le acechaba. Pero lo que en un principio se planteó como una herramienta para llevar una vida saludable, se convirtió, simplemente, en su vida.

"Tenía que ser handbike y no otro deporte", asegura con una amplia sonrisa. Antes de la caída del andamio en una obra que le dejó en silla de ruedas, montaba en bici algunos domingos con sus amigos. De pequeño, alucinaba con Indurain con su hermano: "Era ver cada etapa de la Vuelta, del Tour o del Giro y salíamos los dos disparados como un cohete montados en nuestras bicis", recuerda. Pero más allá de aquellas ensoñaciones de infancia, nunca consideró el deporte como una opción profesional. Ni siquiera cuando por primera vez se subió a una handbike -la bicicleta adaptada que se desplaza con el movimiento de las manos- allá por 2014.

Resultó que al handbiker del septum en la nariz y las dilataciones en las orejas se le daba condenadamente bien rodar. "Descubrí una faceta física que desconocía totalmente. Tenía un talento con el que había nacido y que conocí a través de mi propia discapacidad". Y eso que los comienzos no parecían los mejores. "Al principio fue un poco traumático por mi desconocimiento, no tenía una biomecánica adecuada, me hice muchísimo daño y me lesioné prontísimo los dos hombros y yo decía. Era muy duro, pero me gustaba tanto la sensación que me generaba de libertad, desprenderme de mi silla, salir de casa y desplazarme kilómetros, que seguía para adelante", cuenta a Relevo.

Sergio Garrote recién proclamado campeón del Mundo de contrarreloj H2.  CPE
Sergio Garrote recién proclamado campeón del Mundo de contrarreloj H2. CPE

Ahora sabemos que es un maillot, pero Garrote antes no encontraba su piel. Había estudiado Medicina, después Criminología… No las terminó. "En la primera competición en la que me vi igualado con el resto y me dije: 'Buah, esto es lo mío". Desde 2016, cuando empezó a competir en serio, se ha subido al podio en todas las citas internacionales en las que ha participado. Hace unos meses, en el primer Supermundial de ciclismo que aunó por primera vez en la historia todas las pruebas de ciclismo, también las del adaptado, revalidó el título mundial de contrarreloj en la categoría H2, prueba en la que también es campeón paralímpico tras su oro en Tokio.

"El Supermundial fue una experiencia maravillosa, quizá haya sido el mejor momento de darle visibilidad al ciclismo paralímpico después de unos Juegos. Era un buen momento de ubicar el ciclismo paralímpico e integrarlo". Miraba hacia un lado y veía a los otros ídolos del ciclismo. "Encontrarte a Pogaçar o a Urška Žigar es algo maravilloso, poder cruzarte con todos ellos y con el resto del equipo nacional, porque lo vivimos como una auténtica piña", recuerda.

Los ciclistas sin discapacidad sentían curiosidad por esa handbike que Garrote no presta, al fin y al cabo es su modo de vida y su llave a la libertad. Sin embargo, ese interés no le cogió por sorpresa. "Cuando paso cerca de colegios, los niños, que no tienen ningún tipo de prejuicio, ven la bicicleta y les maravilla. Y en Viladecans, donde vivo, piden como regalo de Navidad 'una bici como la de Garrote'".

El dueño del maillot arcoíris es un referente para esos niños y niñas y para cualquier adulto que conozca su historia. Garrote tiene una gran capacidad para comunicar apasionadamente sus vivencias y valores a quien quiera escucharlas. "Evidentemente da muchísima visibilidad conseguir cualquier medalla, ya sea en un campeonato del Mundo o unos Juegos Paralímpicos, es una llave que abre una puerta a que la gente te conozca, agarre ese mensaje y le haga reflexionar, que piensen 'cómo lo ha conseguido', e intenten ser mejores personas, más sostenibles, en una sociedad más inclusiva, más igualitaria para todo el mundo, en género o en el ámbito que quieras", afirma.

El ciclista más rápido del mundo y del Olimpo en una handbike suma más de 90 medallas internacionales, y aunque para él las más importantes son "las que no se cuelgan, las del día a día", ya centra sus esfuerzos en revalidar el título de campeón paralímpico en París 2024. Entrena entre dos o tres horas al día, 6 días de la semana, aunque con la mentalidad de la dedicación 24/7 que engloba también obligarse a tener siempre buen descanso, cuidar su handbike, mejorar la nutrición… Y aunque sus últimos resultados digan lo contrario -también se colgó hace poco el oro europeo-, él prefiere rebajar la expectativa.

"La 'expectativa cero' es lo que hace que tú trabajes con muchísima más seguridad sobre tu propio trabajo y no sobre lo que esperan de ti ni lo que esperas tú también de los demás. Céntrate en tu propio trabajo, mantente firme en ello y olvídate de todo lo demás, porque no lo puedes controlar, no puedes controlar cómo trabajan tus rivales. Esto me ha servido de herramienta en el Mundial de Glasgow".

No serán unos Juegos fáciles. Por un lado, el Garrote señala que habrá más distracciones al contar con ese público que faltó en la cita japonesa por la pandemia. Por otro, destaca que las Olimpiadas han durado un año menos: "El ciclo anterior, el de Tokio, se alargó y nos hizo trabajar duramente un año más. El hecho de acortar este y que todos los países busquen plazas con puntos en un menor número de pruebas ha hecho que nadie haya bajado el listón. Es más, todo el mundo lo ha subido mucho más -reflexiona-. Se ha convertido en un ciclo completo de 8 años de trabajo sin descanso, pero la experiencia de Tokio me sirve para lo que yo quiero en París".

En París 2024 el barcelonés buscará el podio en crono y ruta -en Tokio fue bronce en esta prueba en la modalidad H1-2-. Para ello seguirá inspirándose en sus grandes referentes, sus padres y su chica, y antes del pistoletazo de salida se dirá eso de "Vamos, Garrote". "Yo intento acompañar el día con ese lema. 'Vamos Garrote' significa esa voluntad que pones en el día, cuando dices 'bueno, no está siendo el mejor de todos, pero vamos a rodar, vamos hacia delante". El eslogan del campeón paralímpico en contrarreloj nos sirve a todos.