La Euroliga estrena Supercopa en Abu Dabi: qué es la SuperCup y por qué juega el Real Madrid

La Euroliga estrena su SuperCup el 18 y 19 de septiembre en Abu Dabi con Real Madrid, Olympiacos, Fenerbahçe y Dubai Basketball. Formato y qué está en juego.

Sergio Llull se eleva para dar un pase entre dos defensores del Olympiacos
Sergio Llull penetra ante Tyson Ward en la final de la Euroliga entre Olympiacos y Real Madrid, en Atenas, el 24 de mayo de 2026. AP Photo/Thanassis Stavrakis

La Euroliga estrena competición antes de que arranque la temporada. La primera SuperCup de su historia se disputa el 18 y el 19 de septiembre en Abu Dabi, con cuatro equipos y formato de Final Four.

Los participantes ya están confirmados: Real Madrid, Dubai Basketball, Olympiacos y Fenerbahçe. Las semifinales se juegan el viernes 18 y la final el sábado 19.

El torneo nació en el Central Board que la Euroleague Commercial Assets celebró en Barcelona el 26 de junio, la misma reunión que aprobó la composición de la Euroliga y el proceso de conversión en franquicias.

Quién juega y por qué

El criterio de selección combina palmarés reciente y mercado. Olympiacos entra como campeón europeo vigente y Fenerbahçe como ganador del título de 2025, los dos últimos campeones de la competición.

El Real Madrid ocupa la tercera plaza como subcampeón continental. El equipo blanco perdió la final de 2026 en Atenas ante el propio Olympiacos, en un partido con polémica que el club no ha olvidado.

El cuarto invitado es el anfitrión regional. Dubai Basketball juega en calidad de local porque representa al país que acoge el torneo, y porque la Euroliga quiere asentar ese mercado.

La elección de sede no es casual. La SuperCup y la Final Four de mayo se juegan las dos en el Etihad Arena de Abu Dabi, así que la competición concentra allí sus dos grandes eventos de la temporada.

Dos estrenos en los banquillos

El torneo servirá además de debut oficial para dos entrenadores muy conocidos en España. Pedro Martínez se estrena al frente del Real Madrid y Xavi Pascual, al frente del Dubai Basketball.

El movimiento de Pascual fue una de las sorpresas del verano. El técnico dejó el Barcelona para incorporarse al proyecto emiratí, en una salida que obligó al club azulgrana a rehacer su plan deportivo.

Pedro Martínez llega al Real Madrid después de una carrera larga en la ACB y con la etiqueta de entrenador de sistemas. En su presentación definió el reto como «un grandísimo reto», con el objetivo de «ayudar a los jugadores y al club para que tengamos el mayor éxito posible».

Que los dos se crucen en el estreno de una competición nueva, en Abu Dabi y en septiembre, es el tipo de guion que la Euroliga busca cuando inventa torneos.

Por qué el Real Madrid necesita este torneo

La razón es sencilla y poco agradable para el club blanco. El Real Madrid no juega la Supercopa Endesa porque no ganó ni la Copa del Rey ni la Liga Endesa, y se quedó sin competición oficial en septiembre.

La SuperCup le devuelve un torneo en esas fechas. Sin ella, el equipo habría empezado la temporada directamente el 24 de septiembre en la primera jornada de la Euroliga, a domicilio ante el Dubai Basketball.

Su pretemporada se construyó en torno a esa incógnita. El calendario incluyó amistosos de nivel: una amplia victoria ante Baskonia (121-80) el 5 de septiembre, y el título del Torneo Costa del Sol tras ganar a La Laguna Tenerife (97-90) el 11 y a Unicaja (113-74) en la final del 12, antes del viaje a los Emiratos.

Para un equipo con banquillo nuevo, esa acumulación de partidos serios tiene valor. Es la única manera de ver rodar un sistema antes de que empiecen a contar los puntos.

El formato elegido tampoco es casual. Dos semifinales el viernes y una final el sábado replican exactamente la estructura de la Final Four, el producto estrella de la competición, y lo hacen en versión reducida.

Esa repetición tiene una ventaja operativa evidente. La Euroliga ya sabe montar ese evento, con su logística, su producción televisiva y su venta de entradas, así que replicarlo en septiembre le cuesta muy poco.

Qué significa una Supercopa europea

El baloncesto continental no tenía un torneo así. A diferencia del fútbol, donde la Supercopa de Europa lleva décadas abriendo la temporada, la Euroliga nunca había puesto un título en septiembre.

La lógica es comercial antes que deportiva. Un torneo corto, con cuatro marcas grandes y sede fuera de Europa, funciona como escaparate para los mercados en los que la competición quiere crecer.

Encaja además con el momento institucional. La Euroliga está transformando sus licencias en franquicias, negocia su ampliación a 24 equipos y ha lanzado una plataforma digital propia para agrupar todo su producto.

El calendario, eso sí, se estrecha todavía más. Añadir dos partidos en septiembre a una temporada de 38 jornadas más playoffs obliga a adelantar toda la pretemporada, y los cuerpos técnicos ya se quejan.

Queda por ver qué recorrido tiene el invento. Una Supercopa solo se consolida si los equipos la toman en serio, y en septiembre los cuerpos técnicos suelen priorizar la carga de trabajo por encima del resultado.

El fútbol tardó décadas en darle peso a la suya, y todavía hoy se discute su valor real. La Euroliga arranca ese camino con la ventaja de tener a los cuatro equipos que quería.

El precedente más cercano es el de la propia Final Four. Cuando la Euroliga la sacó de Europa por primera vez, la discusión fue idéntica, y hoy el traslado a Abu Dabi ya no sorprende a nadie.

Lo que hay en juego

El primer título de una competición nueva tiene un valor simbólico que no se repite. Quien gane el 19 de septiembre será el primer campeón de la SuperCup, una etiqueta que dura para siempre.

Para el Real Madrid hay algo más concreto. Después de un curso sin títulos y con la final europea perdida en Atenas, ganar en Abu Dabi sería la mejor manera posible de empezar.

Para Olympiacos y Fenerbahçe, el torneo funciona como confirmación de estatus. Los dos últimos campeones de Europa abren la temporada midiéndose entre ellos y con el subcampeón, que es exactamente el cartel buscado.

Y para Dubai Basketball es la presentación en sociedad. El club emiratí, con Xavi Pascual en el banquillo, ejerce de anfitrión de un torneo continental en el que se mide a tres campeones de Europa.