OPEN DE AUSTRALIA

Andy Murray explota: "Es una falta de respeto que tengamos que jugar a las 4 de la mañana y no podamos ir al baño"

El tenista escocés pone voz a las quejas en las redes por detener el partido y continuar la siguiente jornada.

Andy Murray pide explicaciones durante el partido ante Kokkianis./Reuters
Andy Murray pide explicaciones durante el partido ante Kokkianis. Reuters

El tenista escocés pone voz a las quejas en las redes por detener el partido y continuar la siguiente jornada.

Guillermo García

Guillermo García

El mundo del tenis asistió en Australia a uno de esos partidos que hacen afición en el mundo del tenis. Andy Murray y Thanasi Kokkinakis regalaban un monumento a la épica en un encuentro que terminaba a las cuatro de la madrugada, hora local en Melbourne. Y no es la primera vez que sucede en el torneo oceánico. En 2008 un choque entre Baghdatis y Hewitt terminaba a las 4:33.

Una locura que ponía a prueba la resistencia de los jugadores y la paciencia de los aficionados, que explotaron en redes por la hora de finalización del choque. Los aficionados se preguntaban por qué la organización no podía parar el encuentro y continuar el juego al día siguiente como, por ejemplo, sí sucedió en Wimbledon en 2010 en el encuentro entre Isner y Mahut.

La explicación es sencilla. En la pista que jugaron Isner y Mahut, la número 18 de Wimbledon, no había luz artificial, por lo que el duelo se interrumpió por falta de iluminación. Según la norma de los Grand Slam, cuando un partido es suspendido por lluvia o falta de luz, se tiene que reanudar al día siguiente en el segundo turno de la misma pista. Sin embargo, en los estadios en los que hay luz artificial, como la Margaret Court Arena de Melbourne, el reglamento dictamina que los partidos que empiecen se tienen que acabar. Y por eso no se suspendió el choque entre el escocés y el australiano.

El choque comenzó ya tarde en Australia, en torno a las 22:00 horas, pero aún así la organización decidió mantener el orden de juego y no alterar la jornada siguiente.

Una vez asumido que el partido iba a durar lo que hiciera falta, fueron los jugadores quienes levantaron la voz ante la inexplicable situación. Especialmente Murray, que a pesar de llevarse el cuarto set (6-3 en su mejor parcial del encuentro) no pudo evitar dirigirse al juez de silla para mostrarle su indignación por lo que estaba sucediendo.

"Es una broma y lo sabes. Es irrespetuoso para tí, para los ballboys, para los jugadores... Es ridículo"

Andy Murray

"Respeto la regla pero es una falta de respeto que el torneo nos tenga aquí a las 3 o 4 de la mañana y no podamos ir al baño. Es una broma y lo sabes. Es irrespetuoso para tí, para los ballboys, para los jugadores... Es ridículo", aseguraba el tenista escocés, que todavía necesitó casi una hora más para cerrar el choque. Un espectáculo para el espectador, incomprensible para los protagonistas.

Apasionado del baloncesto desde niño, Guillermo García ha conseguido hacer del deporte de la canasta su profesión. Licenciado en Humanidades por la Universidad Carlos III y con un Master en