NATACIÓN

El dolor puede con Mireia Belmonte y le deja sin Juegos: "Ha sido un año difícil, era esperar un milagro"

La leyenda de la natación española habla con Relevo tras quedarse fuera de los Juegos Olímpicos de París.

Mireia Belmonte se queda sin sus quintos Juegos Olímpicos./RFEN
Mireia Belmonte se queda sin sus quintos Juegos Olímpicos. RFEN
José M. Amorós

José M. Amorós desde París

Mallorca.- Hablar de Mireia Belmonte es hablar de una leyenda del deporte español, de esas que cruzan la línea del prestigio y el respeto practiquen el deporte que practiquen. Para la historia su medalla de oro olímpica en los Juegos de Río, que reina ante otras dos platas y un bronce en la cita más grande. Pero el tiempo pasa y los deportistas de élite someten su cuerpo al máximo para llegar a lo más alto hasta que el físico les hace sucumbir ante el paso del tiempo.

Este sábado, le ha pasado a la catalana en su última oportunidad para lograr una mínima olímpica que la llevara a su quinta cita olímpica por culpa de una grave lesión de hombro que arrastra las últimas temporadas. "Bien, estoy bien", comienza su conversación con Relevo saliendo de la piscina de Son Hugo en Mallorca con una gran tirita en la parte baja de su ojo izquierdo por el roce de las gafas. Quizás, esa tirita sea la mejor explicación para descifrar el resultado: pocas horas de piscina para poner a prueba su cuerpo con una preparación al menos normal.

"Era esperar un milagro, porque la preparación ha sido muy pequeñita", se sincera cuando se le consulta si de verdad soñó con estar en París. ¿El motivo? El tendón "más del 50% roto" que le impide sacar una versión a la altura de su nivel y que le ha impedido ni siquiera acercarse a las marcas exigidas por World Aquatics: "Con lo que he podido entrenar, es lo que se puede", nos confiesa.

"Ha sido una temporada muy difícil"

Mireia Belmonte

"Ha sido un año muy difícil con el hombro", prosigue. "Y ha sido él, el hombro, quien ha marcado los tiempos de todo y al final, ha sido una temporada muy complicada". Pero Mireia nunca se dio por vencida y, a pesar de que sabía que estaba lejos quiso intentarlo y lo ha hecho nadando tres pruebas en los trials de la natación española celebrados esta semana: el 200 y el 400 estilos, y el 400 libres que han cerrado la competición. Con apenas competición a sus espaldas, insuficiente rodaje y poca carga de entrenamiento, se ha quedado a varios segundos de romper un muro demasiado alto para su estado. Según sus palabras, le servía con volverse a ver nadando en un campeonato.

En un reto como este, imposible o de 'milagro' como lo define ella misma, solo los mejores no se rinden y se dejan hasta el último esfuerzo en medio de un dolor que la persigue: "No podía hacer más. Todo lo que podía dar lo he dado. No he dejado nada dentro".

La de Badalona no se cierra puertas a seguir y no quiere hablar de una posible retirada cuando se le pregunta por ello. "De momento, quería terminar aquí y he terminado satisfecha. He podido nadar aquí y hacer dos podios...". Entonces, ¿se puede pensar en Los Ángeles 2028? "No sé lo que voy a hacer". Habrá que esperar a conocer su decisión que, según ha podido saber Relevo, pasa por una operación para intentar continuar o dejarlo definitivamente.