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Adrián Bernabé, el talento tapado que superó una operación de corazón ahora tatuada: "Fue el peor día de mi vida"

El internacional olímpico revive la intervención que sufrió en el corazón, los días posteriores y cómo le hizo madurar.

Adrián Bernabé posa para Relevo. Michèle Novovitch.
Nacho Sanchis
Michèle Novovitch

Nacho Sanchis y Michèle Novovitch

Adrián Bernabé (Barcelona, 2001), es una de las grandes caras poco conocidas de la selección olímpica de Santi Denia. Grande porque pese a tener solo 23 años atesora experiencias en el Manchester City, el FC Barcelona, el Espanyol y actualmente en el Parma donde es un auténtico ídolo tras lograr el ascenso. Desconocida porque pese a todo ello, al haber crecido en el fútbol extranjero su nombre no está en la primera línea.

Pero su historia ha estado llena de altibajos. De que sus padres vivieran un acoso cuando él era un niño y cambiara el Espanyol por el FC Barcelona, hasta una operación a corazón abierto que le tuvo un año sin jugar. Bernabé habla sin tapujos de cómo fue aquel episodio que considera "el peor día de mi vida", la llamada a su madre, los kilos que perdió... Pero también como todo episodio le cambió y ahora, lo lleva marcado a tinta en su piel.

¿Quién es Adrián Bernabé y por qué la gente no lo conoce tanto?

Pues una persona muy tranquila que juega en Italia, muy familiar y muy fácil de llevar. Porque al final es normal la gente suele ver más el fútbol nacional y yo desde que tengo 16 años decidí irme al extranjero a jugar y puede ser que sea por eso.

¿De qué juega Adrián Bernabé? Porque he visto que has ejercido en todas las partes del medio

Pues la verdad es que puedo jugar de todo, este año he jugado de '8', de interior, un poco más organizador... Pero a mí donde más me gusta es la mediapunta, pero me adapto a lo que requiera el entrenador.

Desde bien pequeño has vivido episodios peculiares, empezando por el cambio Espanyol-Barcelona...

Tenía 12 años, es verdad que lo llevaron mis padres y sufrieron bastante por lo que se dijeron de ellos y de mi entorno. Yo era un chaval y las redes sociales se estilaban menos, yo lo llevaba bien, yo solo quería jugar al fútbol. Si hoy en día le pasara a un chaval sería más complicado porque ha evolucionado todo, tienes muy poca edad y los comentarios te afectan. Yo gracias a Dios no tenía ni móvil y no lo sufrí tanto, mis padres sí.

En el FC Barcelona, Luis Enrique dijo de su generación que era 'dorada', en ellas estabas tú, Eric García, Ansu Fati...

Sí, sí, tuve mucha suerte compartir varios años en el Barcelona con ellos, hicimos un vínculo muy fuerte Eric y yo. Lo conocí desde que nos enfrentábamos de niños, pues los dos éramos capitanes, empezamos a coincidir en la selección española, en la catalana, ahora veraneamos juntos compartimos habitación...

¿Es muy colega tuyo?

Ostias... Tendría que pensar porque hay tantas, pero sí te puedo decir que somos muy amigos y no nos gastamos putadas, tenemos una relación tranquila. Nos fuimos juntos de vacaciones a Estados Unidos a ver las finales de la NBA que somos muy fans y nos tiramos allí una semanita y muy bien.

Tanto Eric como Ansu Fati están en la élite y sin embargo parece que a la gente les sabe a poco ¿Se generan demasiadas expectativas en los canteranos del FC Barcelona?

Sí, es la presión de jugar en el Barcelona cuando eres pequeño, de destacar. La gente te pone el foco encima enseguida y luego llegas arriba y te das cuenta que hay gente muy buena y la cosa se iguala. Es un club que no solo en el primer equipo tienes una presión brutal, sino cuando eres pequeño a la que destacas un poquito la gente se fija en ti y pone una etiqueta de que eres prometedor y eso puede jugar en tu contra, aunque también favorecerte claro.

El mejor ejemplo es Lamine Yamal...

A Lamine por ejemplo desde que era muy pequeño se le puso el foco y ha tenido la suerte de que lo sigue demostrando y que siga así, sobre todo que siga humilde porque es muy joven todavía. Se puede convertir en uno de los mejores.

Y decides cambiar el FC Barcelona por el Manchester City...

Consideré que era el momento oportuno de dar un cambio en mi carrera y avanzar...

Adrián Bernabé sobre su paso del Barça al Manchester City. Relevo.

¿Consideras avanzar cambiar el Barcelona por el City?

Sí, sí, en ese momento pensé que era el momento perfecto para irme a otro país, aprender nuevas cosas, dar el salto al fútbol profesional antes y no me arrepiento de nada. Aprendí muchísimo y de hecho gracias a ellos estoy aquí ahora. No influyó que estuviera Eric, lógicamente cuando di el paso ayudaba que hubiera caras familiares allí en la residencia me ayudó mucho. Pero hubiese estado él o no, el paso adelante lo hubiera dado igual.

¿Se ha 'Barcelonizado' el Manchester City?

Tienen una manera parecida de trabajar, hay mucha gente que ha trabajado en el club y ahora está allí. Hoy en día creo que el City está un poquito por encima del Barcelona por como trabajan, los resultados que están consiguiendo etc. Pero eso es gracias a lo que consiguieron en el Barça antiguamente y como ellos lo han importado.

Estás a punto de irte del City al Parma... Y llega tu problema en el corazón. ¿Cómo fue aquello?

Llegué a Parma y justo en el reconocimiento médico me detectaron una anomalía y yo al principio no sabia qué era porque siempre había estado bien, no había tenido síntomas. Empecé a hacerme pruebas en Milán, en Roma... Hasta que me dijeron que tenía un problema en una arteria y me la tenía que operar si quería seguir jugando.

¿Pero te querían fichar aun sin haber firmado y sabiendo que tenían que operarte del corazón?

Sí, me detectan esto cuando no había firmado el contrato, pero me dijeron que si me operaba ellos me firmaban al momento sin ningún tipo de problema. Se portaron muy bien y yo también quise hacerlo todo lo antes posible. Tuve la suerte de que me apoyaron mucho, además Enzo Maresca me conocía del City y confió mucho en mí.

Te llega la noticia ¿Qué pasa? ¿Cómo reaccionas?

Fue el peor día de mi vida. Me pilló en Parma a mí solo con mi representante, pero no estaban mis padres y ellos claro estaban contentísimos porque daban por hecho que cuando les llamara sería ya habiendo firmado mi contrato en el Parma. Pero la llamada a mi madre fue el momento más jodido porque había hablado con el doctor 20 minutos y me lo acababa de contar, me dijo que había un riesgo si no me operaba. Los primeros 4-5 días mis padres me trataban de tranquilizar hasta que asimilé la noticia, al principio no me lo creía porque yo he llevado vida sana y profesional siempre. Mi familia nunca había tenido ningún problema y yo en el City y en el Barcelona tampoco en las revisiones. La primera semana fue muy difícil porque no paraba de viajar entre hospitales para hacerme pruebas, la verdad es que adelgacé mucho porque lo pasé bastante mal.

Y llega la operación.

Fue una intervención quirúrgica, me abrieron un poquito y me cortaron una arteria, suturaron y cerraron. Fue en Barcelona y el cirujano fue muy bueno la verdad. Me dijeron que si quería seguir jugando en Italia tenía que operarme y un certificado médico firmado por un doctor, si no lo hacía no podía jugar ahí en Italia. Pero claro, existía la opción de no operarme e irme a jugar a España o otro lado.

Un momento ¿O sea que con esa anomalía sí podías jugar en España pero no en Italia?

Sí, en principio sí. Porque las normas en según qué paises te permiten jugar con esto. En Italia por experiencias del pasado y gente que lamentablemente ha fallecido mientras jugaba cambiaron la normativa y si tienes alguna anomalía no puedes jugar. A ver espero, no sé cómo funciona exactamente, pero espero que se esté mirando mucho más hoy en día porque es una cosa muy seria. Los jugadores nos ponemos a muchas revoluciones y hay que estar bien preparado.

¿Hasta qué punto te cambió todo ese capítulo?

Noté un cambio porque toda noticia mala te hace pensar mucho, te hace cambiar. Maduré un poquito más y aprendí a valorar las cosas un poco más, que a veces los futbolistas nos olvidamos un poco.

Adrián Bernabé enseña sus tatuajes. Relevo.

Y te lo marcaste a tinta en tu piel...

Tengo aquí en la cicatriz donde me operaron del corazón un tatuaje con la frecuencia cardíaca y la silueta de un futbolista, fue un momento importante y tenía que destacarlo de alguna manera. Tengo también uno de un corazón y una cabeza porque cuando el corazón no tira, la cabeza lo hace y es un poco la cabeza lo que nutre al corazón. Tengo al ojo de mi abuelo, que me ve desde ahí arriba, y lo demás un poco... Kobe Bryant, que era mi ídolo deportivo. También la celebración que hice con la 'M' de mi madre del primer gol profesional que metí. Son tatuajes simbólicos.

Has metido 9 goles, dado 5 asistencias, tu equipo ha ascendido... Y sin embargo has renovado en el Parma. Entiendo que tras la apuesta que hicieron por ti, te has vinculado mucho a ellos...

Creas un vínculo con ellos, ves que te acogen muy bien, que te apoyan. Recibí muchísimos mensajes y eso que yo ni había llegado prácticamente ni allí. El entrenador, Maresca, creyó mucho en mí. Creas un vínculo fuerte y las cosas han ido bien y se ha ido reforzado.

Maresca te entrenó en el City, te entrenó en el Parma... ¿Te entrenará en el Chelsea?

No, no, no. Pero estoy muy contento con él porque es excelente, estuve en las inferiores del City y se sabía que podía llegar a algo grande, le vino bien entrenar con Pep porque lo que vio en sus entrenamientos lo aplicó con nosotros, ahora en el Chelsea creo que le va a ir muy bien.