El uso del VAR en los saques de esquina: la novedad del Mundial 2026

Redacción Relevo - Relevo.com - Redactor
Redacción Relevo 7 de agosto de 2026 · 6 min de lectura

El Mundial 2026 estrena VAR en los saques de esquina. Qué cambia para árbitros y jugadores, por qué la FIFA lo introduce y qué casos lo motivaron.

VAR en los saques de esquina: la novedad del Mundial 2026 — imagen principal
Compartir

El Mundial 2026 estrena un cambio que el reglamento llevaba años retrasando. El VAR podrá deshacer un saque de esquina mal otorgado, una herramienta para corregir errores obvios sin frenar el partido.

El córner que se cobró de más

Durante años, las quejas se repitieron en cada jornada de Premier League o de Liga. Un balón salía por la línea de fondo tocando a un atacante, el árbitro señalaba córner por inercia y, cinco segundos después, llegaba el gol.

El VAR miraba sin poder hacer nada. Su radio de acción empezaba en el momento del saque, no en la decisión que lo originó. Si el córner derivaba en gol, el reglamento solo permitía revisar la jugada del área, jamás el origen del córner.

Esa asimetría se volvió insostenible. Los clubes argumentaban que «un córner mal dado podía decidir un partido» y que la tecnología existía para evitarlo. Los árbitros respondían que cualquier interrupción rompería el ritmo. El equilibrio entre precisión y fluidez era el nudo que la IFAB tenía que deshacer antes del Mundial 2026.

Qué decidió la IFAB y cuándo se aplica

La IFAB (International Football Association Board), organismo que escribe las reglas del fútbol, celebró su 140ª Asamblea General el 28 de febrero de 2026 en Hensol, Gales. Allí aprobó tres ampliaciones del protocolo VAR. El cambio entra en vigor el 1 de julio de 2026, pero el Mundial 2026 lo adoptó antes porque arranca el 11 de junio.

Las tres novedades del protocolo:

Saque de esquina mal otorgado: el VAR puede deshacer un córner cobrado por error si el balón salió por saque de puerta. Es opcional para cada competición.
Segunda amarilla y roja resultante: el VAR revisa si la primera o la segunda amonestación fue claramente errónea y, en su caso, anula la expulsión.
Identidad equivocada: cuando el árbitro saca tarjeta al jugador que no cometió la falta, el VAR puede corregir al destinatario.

El protocolo de córners llega con dos condiciones claras. La revisión debe ser inmediata y no puede demorar la reanudación. Solo cabe corregir errores obvios y claros, no decisiones ajustadas que dependan de la interpretación del lance.

La asimetría que el reglamento no resuelve

La regla nueva tiene una limitación importante que conviene subrayar. El VAR puede deshacer un córner mal dado, pero no puede dar uno que el árbitro no haya señalado. Si la jugada termina en saque de puerta y debió ser córner, la tecnología no entra.

Esa asimetría incomoda a quienes pedían simetría plena, pero la IFAB la defendió por razones de fluidez. Revisar todo saque de banda y todo saque de puerta hubiera convertido al fútbol en un goteo de pausas. La regla protege el caso más dañino, el saque de esquina injusto que termina en gol.

En la práctica, los analistas esperan que el cambio afecte a partidos cerrados de grupo, donde un córner mal cobrado puede decidir el cruce. La fase eliminatoria, con prórroga y penales, suma otra capa de presión sobre cada saque de esquina.

Los 15 segundos de Collina

Pierluigi Collina, jefe de árbitros de la FIFA, defendió el cambio con un argumento muy concreto. Tras señalar un córner, el balón no se ejecuta de inmediato: el árbitro espera a que suban los centrales y a que los atacantes se posicionen en el área. Esa espera son entre 10 y 15 segundos reales por reloj.

En ese intervalo, dijo Collina a la prensa, el VAR verifica el último contacto sin parar el reloj. Si la imagen es concluyente, avisa al árbitro y se cambia la decisión sin parar el partido. Si no lo es, todo prosigue igual.

El argumento del jefe de árbitros se apoya en un dato físico simple. Un córner se cobra cuando todos los jugadores grandes terminan de colocarse, no antes. El VAR aprovecha ese tiempo muerto que el reglamento ya regalaba al juego sin pedir un segundo extra.

Tres cambios más que llegan con la regla

La IFAB aprobó en febrero de 2026 otros tres ajustes que también debutaron en el Mundial 2026 y que buscan recortar pérdidas de tiempo y devolver minutos efectivos al juego.

Cambio En qué consiste
Cuenta atrás de 8 segundos El árbitro inicia un conteo si el portero o el lanzador del saque de banda demoran la reanudación. Al final, el balón pasa al rival.
Sustitución en 10 segundos El sustituto debe entrar en diez segundos. Si tarda más, queda fuera al menos un minuto antes de poder ingresar.
Lesión y minuto fuera El jugador que provoca una parada por lesión debe quedarse fuera al menos sesenta segundos antes de reincorporarse.

Las tres medidas tienen una lógica común. El tiempo añadido se disparó tras Catar 2022, con descuentos de ocho y nueve minutos por parte siendo habituales, y la FIFA quiere atacar el problema en origen en lugar de seguir descontando al final.

Qué tecnología hay detrás y qué no

El VAR de los córners no es un sistema automatizado. Funciona con el mismo equipo humano que revisa penales y goles dudosos: un árbitro VAR, un asistente y las cámaras de televisión disponibles para cada partido. No hay tracking ni inteligencia artificial implicados en esta decisión concreta.

Conviene no confundirlo con la tecnología del fuera de juego semiautomático que estrenó Catar 2022 y repitió el Mundial 2026. Ese sistema usa 12 cámaras montadas en el techo del estadio, sigue una treintena de puntos del cuerpo de cada jugador y un sensor dentro del balón. Para córners basta una repetición clara de la cámara de fondo.

La diferencia es relevante porque marca el límite del cambio. Dar o no un córner sigue siendo una decisión humana con asistencia de video, no una llamada automática como el fuera de juego semiautomático. Quienes esperaban un protocolo robotizado para los saques de esquina tendrán que seguir esperando.

El debate que sigue abierto

Pese a la aprobación, hay voces críticas dentro del propio fútbol. Algunos exárbitros consideran que abrir la puerta a revisar córners es el primer paso para revisar también saques de banda, faltas en mitad de campo y, en última instancia, casi cualquier acción. El temor es la pendiente resbaladiza, no el cambio puntual.

Otros entrenadores avisan de que la asimetría puede generar agravios. Un equipo verá anulado un córner mal cobrado a su favor, pero el rival no podrá reclamar uno que debió señalarse y no se dio. La paridad reglamentaria es, dicen, un valor en sí.

La IFAB respondió con dos argumentos. El primero, que la regla es opcional y cada federación decide si la adopta. El segundo, que habrá una revisión profunda del sistema VAR durante los próximos dos años para evaluar todos los cambios llevados a cabo.

El reglamento del fútbol cambia siempre con tensión entre quienes piden más tecnología y quienes piden más fluidez. Esta novedad que llegó con el Mundial 2026 es un compromiso: corrige el error que termina en gol, sin abrir la puerta a revisar cada balón. El tiempo dirá si ese equilibrio es sostenible.