GOLF | PGA CHAMPIONSHIP

Cuatro nacionalidades y un drama familiar por un conductor borracho: así llegó Xander Schauffele a lo más alto del golf

El estadounidense ganó el PGA Championship este domingo.

Xander Schauffele levanta el trofeo como campeón del PGA Championship./PGA Tour
Xander Schauffele levanta el trofeo como campeón del PGA Championship. PGA Tour
Óscar Méndez

Óscar Méndez

Xander Schauffele es uno de los mejores golfistas de la última década. El menudo jugador estadounidense acumulaba varias victorias de mérito en el PGA Tour e incluso se colgó la medalla de oro en los pasados JJOO de Tokyo. Sin embargo, todavía le faltaba algo para llegar al Olimpo, un título con lo que todo jugador profesional sueña. A Schauffele se le resistía la victoria en un Major. Hasta este domingo.

A sus 30 años y tras varios intentos quedándose a escasos centímetros de la gloria en un gran torneo (había sido dos veces segundo y otras dos veces tercero en un Major), al de California no le tembló el pulso ayer en el green del 18 del Valhalla Golf Club para embocar una bola que le hacía llevarse el PGA Championship con un golpe de ventaja sobre Bryson DeChambeau. Era y es el mayor triunfo de su vida, una vida que ha tenido de todo.

Pese a que él nació en San Diego, sus padres poco o nada tenían que ver con los Estados Unidos. Su padre, Stefan Schauffele, nació en Alemania y era hijo de un francés. Su madre, Chen Ping-Yi, nació en Taiwán y se crio en Japón durante toda su juventud. Esa mezcla de culturas hace que Xander tenga hasta cuatro nacionalidades, aunque siempre quiso defender la estadounidense, país donde nació y creció.

Porque un drama familiar provocó que sus padres finalmente se conociesen en California cuando inicialmente parecía imposible. La rama paterna de Schauffele siempre ha estado relacionada con el deporte. Dos de sus bisabuelos fueron futbolistas reconocidos de fútbol en el Viejo Continente. Uno llegó a jugar con la selección de Austria, mientras el otro lo hizo en el Stuttgart alemán. Y el padre del último ganador del PGA Championship también apuntaba maneras en el mundo del deporte.

El sueño de Stefan era ser deportista olímpico y a sus 20 años no estaba tan lejos. Su especialidad era el Decatlón, pero cuando se acercaba la posibilidad de acudir a una cita olímpica, un conductor borracho se cruzó en su camino y acabó con su carrera deportiva para siempre. El incidente le causó varias lesiones y, sobre todo, la pérdida de visión de un ojo. Y eso le hizo mudarse a San Diego.

Allí, en la Universidad, conoció a su mujer y madre de Schauffele. Y aunque tuvieron un breve regreso a Alemania, donde incluso nació el hermano del último ganador del PGA Championship, la familia se instaló en California. La relación de Xander con el golf comenzó muy pronto y su entrenador lo tenía en casa, y es que su padre asumió la labor de enseñarle a golpear la bola, algo que todavía se mantiene.

Schauffele, ayer, tras ganar el PGA Championship.  PGA Tour
Schauffele, ayer, tras ganar el PGA Championship. PGA Tour

La frustración del progenitor de Schauffele le hizo coger con ganas especiales los últimos JJOO, que ganó para cerrar un círculo que se había iniciado más de tres décadas antes en Alemania. Ayer, lo primero que hizo tras ganar el Major fue llamarle para compartir el mayor éxito de su carrera. "Siempre me he sentido más fuerte mentalmente que los demás", apuntó tras ganar el oro en Tokyo. Ayer lo demostró.