PLAYOFF DE ASCENSO A SEGUNDA DIVISIÓN

Recio: "Sería un sueño que el Málaga ascendiera el sábado y el domingo nosotros. Rezaba para que no nos tocaran en la final, hubiera sido muy difícil para mí"

El futbolista del Córdoba y exjugador del Málaga sueña con vivir este fin de semana el ascenso a Segunda de sus dos equipos.

Recio, sobre el Córdoba y el Málaga. RELEVO
Cristina Bea

Cristina Bea

"Tuvimos 10-12 jornadas donde veíamos los emparejamientos y nos tocaba el Málaga en la final. Yo realmente rezaba por que no fuera así, porque para mí hubiera sido una situación muy difícil. Menos mal que en la última jornada todo eso se fue porque hubiera sido complicado", dice entre sonrisas y resoplidos José Luis García del Pozo 'Recio' (Málaga, 1991), futbolista del Córdoba que afronta un fin de semana de dobles emociones en el playoff de ascenso a Segunda división. Su Córdoba se la juega en El Arcángel tras el 1-1 ante el Barça Atlètic -"Ha sido una temporada notable y hay que ponerle el sobresaliente el domingo"-, y su también Málaga, en Tarragona ante el Nàstic con el 2-1 de ventaja de la ida.

"El Málaga, todo el mundo lo sabe, es mi club, es donde he estado casi toda mi vida, donde he pasado muchos años, mi ciudad, mi gente", reconoce el jugador "malaguita", quien durante su paso por la cantera del conjunto andaluz, a la que llegó con nueve años, eludió el interés del Real Madrid, Sevilla o Villarreal. "Yo tenía claro que no me iba a mover de Málaga. Yo siempre he sido una persona que me ha gustado estar con la familia, con los amigos y a mí me hubiera costado mucho trabajo dar ese paso", asegura con firmeza.

El paso fuera de su ciudad que sí dio pero que desanduvo a los cinco meses fue el de su estancia en Chipre, donde fichó por el Apollon Limassol en agosto de 2022. En enero de 2023 se marchó "por motivos personales". Una razón tan personal y tan de peso como la estabilidad emocional de su hijo, entonces, de 7 años. "Yo me voy de vacaciones en diciembre, de Chipre a Málaga, cinco días. Cuando volvemos recuerdo sólo una cosa que él me dijo cuando llegamos a la casa a Chipre, que lo vi llorando. Le pregunté qué le pasaba y él me culpó a mí, que por culpa de mi trabajo en este caso él tenía que volver a esa ciudad, a esa isla, y a mí se me partió el alma", confiesa Recio.

¿Cómo estás viviendo esta promoción de ascenso? El domingo os jugáis estar en Segunda en El Arcángel después del 1-1 en el Johan Cruyff.

Con muchas ganas. Llevamos un año entero, once meses, luchando por un objetivo que es el de ascender, y te lo estás jugando a un partido. Creo que la temporada ha sido buenísima, pase lo que pase el domingo, que es de valorar lo que ha hecho el equipo y la temporada tan buena, sin tener altibajos. Ha sido una temporada notable y hay que ponerle el sobresaliente el domingo, y ojalá que se nos pueda dar bien, que salgan las cosas bien con nuestra gente, en nuestro estadio. Todos lo hubiéramos firmado a principio de temporada el jugarte el ascenso con tu gente, a priori con un resultado que no es malo para el partido de vuelta.

¿Qué opciones le das al equipo de lograrlo? ¿Por dónde crees que pasa la clave del partido y del ascenso?

La clave es ser nosotros mismos. El que más se parezca, tanto ellos como nosotros, a lo que ha sido durante estos once meses estará más cerca de la victoria. Sabemos lo que tenemos que corregir de cara al partido de vuelta. Hay cosas que no se hicieron bien en el partido de ida, cosas que se hicieron bien, volver a repetirlas, y el factor campo para mí es importante. Nos hemos ganado ese derecho de jugar el partido de vuelta en casa y que en caso de empate pasemos nosotros al quedar segundos y al hacer tantos puntos como hicimos. El ser nosotros mismos, el ambiente que se va a vivir y esa presión que pueda haber que juegue a nuestro favor y no en contra. Creo que va a ser así y que el equipo está preparado.

¿Esbozas alguna de esos aspectos a corregir, hasta donde se puedan contar, y qué tenéis que potenciar?

Pues a ver (sonríe), para mí un detalle importante es sobre todo cuando recuperemos el balón. Creo que el otro día los primeros 25-30 minutos lo hicimos muy bien al recuperar, esos primeros dos o tres pases de seguridad lo hicimos genial, porque sabemos que el Barça en todas las categorías son equipos que la presión tras pérdida la hacen muy bien, y entonces a la hora de recuperar, sobre todo en nuestro campo, el dar los primeros dos o tres pases al compañero es clave.

El otro día, como te digo, durante los primeros 25-30 minutos donde el equipo fue superior eso salió magnífico y luego nos costó mucho, sobre todo la segunda parte, ellos al tener tanto balón cuando recuperábamos nos duraba muy poco. Son equipos que presionan muy bien hacia adelante, pero que si tú eres capaz de mantenerla y progresar a ellos ahí les cuesta.

Recio, en un partido con el Córdoba esta temporada.  SUR
Recio, en un partido con el Córdoba esta temporada. SUR

¿Qué significaría para el Córdoba y para Córdoba este ascenso? A nivel colectivo, ahora te pregunto también a nivel individual.

Mucho, mucho. Aquí la gente lleva años esperando este momento, ha pasado muchas dificultades el club por lo que a mí me han ido comentando este año y conforme ha ido pasando la temporada también nosotros hemos visto que la gente se ha ido enganchando más. Creo que la gente estaba muy desilusionada también de lo que pasó el año pasado, donde los últimos cinco o seis meses no fueron buenos. Le ha costado engancharse, pero creo que al final el equipo le ha dado muchos motivos para creer en nosotros y para que disfruten, porque creo que mucha de la gente que ha venido al Arcángel cada domingo ha disfrutado del juego del equipo. Sería muchísimo para el club, para la afición, para la ciudad que un equipo como el Córdoba esté en Segunda división, que es donde debe estar.

"Sería muchísimo para el club, para la afición, para la ciudad que un equipo como el Córdoba esté en Segunda división, que es donde debe estar"

Recio Jugador del Córdoba

Hablas de dificultades en el plano colectivo y de donde venía el Córdoba. Te pregunto a ti en el plano individual, ¿qué supondría para ti en el ascenso una temporada que creo que fácil tampoco está siendo? Has participado en 21 partidos, no estás contando en esta promoción… ¿Cómo estás viviendo esta campaña?

Bueno, diferente, tengo un rol diferente dentro del equipo. A todos nos gusta jugar lo máximo posible, todo, pero sé de mi situación, sé de que venía de estar siete u ocho meses el año pasado parado por situaciones y sabía que me iba a costar el coger ese ritmo de competición este año. Ayudo en todo lo que puedo, cuando he podido aportar en el campo y cuando no, pues dentro del vestuario. Al final soy un jugador veterano, un jugador experimentado, intento ayudar al míster en todo, que el vestuario vaya bien. Creo que ésa ha sido también una de las claves del éxito de este equipo. Creo que he sabido aceptar mi nuevo rol, también ya con mi edad y con mi experiencia el ser realista con las situaciones. Es lo que me ha tocado vivir este año. El equipo va bien, el equipo ha ido ganando cada domingo, entonces no hay mucho que quejarse y solamente aportar, ayudar y a nivel colectivo sobre todo. En este momento de mi carrera, que no sé lo que me queda, que voy a ir año a año en no saber mi futuro, conseguir un ascenso y ver a tanta gente feliz el domingo sería algo para mí muy especial y ojalá se pueda dar.

Imagino que tu corazón dice que quiere que pase por partida doble, porque en la otra parte del cuadro está el Málaga jugándose lo mismo. En este caso, ellos fuera de casa, pero todavía llegan con más ventaja, con su 2-1 de la ida. ¿Cómo lo vives?

Sí, además tuvimos 10-12 jornadas donde veíamos los emparejamientos y nos tocaban ellos en la final, el Málaga. Yo realmente rezaba por que no fuera así, porque para mí hubiera sido una situación muy difícil y muy complicada. El Málaga, todo el mundo lo sabe, es mi club, es donde he estado casi toda mi vida, donde he pasado muchos años, mi ciudad, mi gente, entonces el haberme enfrentado al Málaga en la final… Menos mal que en la última jornada todo eso se fue porque hubiera sido complicado. Estoy evidentemente, con un ojo puesto también en esa eliminatoria, como aficionado del Málaga también, deseando que el Málaga también ascienda. Sería un sueño que ascendiera el Málaga el sábado y el domingo nosotros. Sería el broche final perfecto a una temporada que tanto del Málaga como de nosotros ha sido buena y donde cumpliríamos los dos el objetivo marcado a principio de año.

No es que sea tu club, es que el Málaga ha sido tu vida, ¿no? Llegaste en categoría alevín, muy niño. ¿Cómo fue esa progresión que pronto llevó a que se fijaran en ti el Real Madrid, el Sevilla o el Villarreal, por ejemplo? Creo que muy pronto te haces íntimo de Pacheco, coincides en competiciones varias con Canales…

Fueron momentos preciosos, muy bonitos. Creo que cuando uno es niño y tenemos ese punto de inocencia disfrutamos mucho de las cosas, ahí no te comes la cabeza por nada y lo único que haces es disfrutar. Yo llegué con nueve años al Málaga y desde que llegué di con una serie de compañeros que eran muy buenos también. Teníamos un gran equipo, batimos récords en muchos sentidos. Quedamos campeones de Andalucía, de Málaga siempre, luego fuimos al torneo de Brunete, donde conseguimos la mejor clasificación creo del Málaga en ese torneo, que fue terceros, Dani también era uno de los jugadores evidentemente destacados, él ya al año siguiente se va al Barcelona.

"Se fijaron muchos equipos, entre ellos el Madrid, pero yo tuve claro siempre que quería estar en el Málaga, que mi sueño era debutar algún día en el primer equipo"

Recio Exjugador del Málaga

Como hicimos muy buen torneo también en Brunete se fijaron muchos equipos en los jugadores nuestros del Málaga, y entre ellos el Madrid. Luego también cuando fueron pasando años se fijaban otros equipos, pero yo tuve claro siempre que yo quería estar en el Málaga. Que era mi sueño, con lo que yo soñaba de pequeño cuando entré al Málaga con nueve años era debutar algún día en el primer equipo, no sé en qué categoría, pero en el primer equipo. Tuve la suerte de que cuando me tocó debutar el Málaga estaba en Primera división y te metes en el fútbol profesional. Un cambio muy grande, pero el sueño de mi vida. Y todos esos momentos que he ido pasando los recuerdo con mucho cariño y sintiéndome orgulloso de todo el trabajo que tienes que hacer para llegar hasta ahí y sobre todo luego para mantenerte.

¿Llegaste a decirle que no al Real Madrid o no hubo una propuesta en firme?

Pues mira, si hubo una propuesta, sinceramente ni lo sé. En esos momentos mi padre, con alguna persona que también trabajaba conmigo, no me llegaban a decir las cosas tal y como eran. Sé que algo había, porque me decían que iba a venir un ojeador del Madrid. Yo lo que sí tenía claro es que no me iba a mover de Málaga. Yo siempre he sido una persona que me ha gustado estar con la familia, con los amigos y a mí me hubiera costado mucho trabajo dar ese paso, por ejemplo, como dio Dani, de irse al Barcelona con esa edad. Cada uno toma sus decisiones, pero yo soy una persona que me hubiera costado mucho estar fuera de mi ciudad.

En tu debut hay un día D y una hora H clave, el 7 de noviembre de 2010, un día donde juegas tu último partido con el Atlético Malagueño, porque Manuel Pellegrini estaba en la grada y te cambia la vida. El chileno dice que te quiere al día siguiente con el primer equipo y a los cinco días te hace debutar en Copa. ¿Cómo recuerdas aquellos días?

Eso fue un sueño, lo recuerdo como un sueño. Como te he dicho antes, el sueño mío cuando entré con nueve años era algún día debutar con el primer equipo. Recuerdo que yo venía jugando en el filial, el entrenador del primer equipo era Jesualdo Ferreira y creo que pierden contra el Espanyol 1-0 y al día siguiente lo cesan y fichan a Manuel Pellegrini. Manuel Pellegrini creo que aterriza un sábado y el domingo quiere ir a ver el filial porque necesitaba en posiciones concretas una serie de jugadores. Vino al partido, me salió un buen partido ese día, contra el Maracena, y cuando terminó el partido mi entrenador del filial me dice que Manuel Pellegrini le ha dicho que al día siguiente quiere que esté entrenando con el primer equipo. Yo me lo tomo como algo increíble. Ya había entrenado con el primer equipo el año anterior, solamente lo que es entrenar, lo que yo no me esperaba es que, como tú has dicho, a los cuatro o cinco días me pusiera de titular en la Rosaleda en un partido de Copa del Rey, partido de vuelta contra el Hércules. Cuando me lo dijo en el hotel, el camino del hotel al estadio, pues imagínate: avisando a toda la familia, unos nervios increíbles recuerdo, pero me salió un buen partido, el equipo ganó y ahí empezó todo.

Recio habla sobre Isco y aquella etapa en el Málaga de Champions. RELEVO

Empezó todo y en qué Málaga en aquellos años: Cazorla, Isco, Joaquín, Van Nistelrooy, Juanmi… Vaya vestuario juntasteis.

Sí, sí. En mi primer año todavía no estaban esa serie de jugadores. Teníamos un equipazo también. Recuerdo que en invierno vinieron Demichelis, Julio Baptista, Enzo Maresca, Willy Caballero, Ignacio Camacho… Más lo que había ya: los Duda, Wellington, Jesús Gámez, Eliseu, Rondón, nuestro delantero. Había un equipazo. El primer año mío quedamos en mitad de la tabla, por ahí, que era el primer año del jeque, teniendo muy buen equipo y ya al año siguiente, ese verano, es cuando hace el verano de los 10-12 fichajes, que yo creo que eso no se ha vuelto a ver nunca en un equipo de Primera División, que un equipo de repente haga esa serie de fichajes. Y bueno, al año siguiente quedamos cuartos en Liga y se hizo historia con el Málaga.

El primer año jugué casi todo, el segundo participaba pero algo menos, pero recuerdo de una forma increíble estar en ese vestuario con esa serie de jugadores y el verte ahí arriba y verte con el equipo de tu ciudad que puedes entrar en Champions, fue algo impresionante.

¿Alguna anécdota, algún momento especial, alguna conversación que recuerdes?

Eran jugadores todos, van Nistelrooy, Joaquín, Cazorla, Toulalan, Saviola luego vino también, donde uno dice: 'Hostia, estos jugadores, un respeto, ¿no?', pero lo que recuerdo de ellos era una cercanía a la gente más joven, como yo en este caso -yo creo que tenía 20 años ahí, yo no tenía más-, increíble. Anécdotas habrá mil, yo lo que pasa es que soy malísimo y no tengo memoria, pero con Joaquín en el vestuario imagínate cuántas anécdotas habría, pero lo que recuerdo sobre todo era eso, el día a día, el ver lo humildes que eran, era increíble. Y yo creo que eso es lo que hizo, también teniendo un buen gestor de vestuario como era Pellegrini, que para eso es buenísimo, que el equipo consiguiera el objetivo de quedar cuarto, porque tú al final juntar diez fichajes en un verano no es fácil. Estás haciendo un equipo nuevo, pero creo que todos supieron el rol que les tocaba tomar. Van Nistelrooy jugó muy poco ese año y en ningún momento le veías una mala cara, no le veías nada. Eso a mí me marcó y aprendí mucho de ese vestuario luego para mi futuro.

Qué pena que nos hayamos perdido a Isco en la Eurocopa, ¿verdad? Con la temporada que ha hecho, con lo que hemos disfrutado esta campaña de su fútbol. Cuánto se habla otra vez del Isco del Málaga, que había vuelto e incluso por momentos, había mejorado.

Sí, parece que al final si alguien lo podía recuperar era Manuel Pellegrini otra vez, y la verdad que me alegro mucho, me alegro mucho. De vez en cuando hablo con él y me alegro de que haya vuelto a recuperar el fútbol que tiene. Lo suyo evidentemente era algo mental, el fútbol, el talento, lo tiene, eso no se va. Yo creo que era algo más de motivación, algo mental, que es complicado. Cuando vives las cosas que pasan en el fútbol profesional, la élite y que él ha estado en un equipo top como el Madrid, ganando Champions, jugando mucho y le tocó luego vivir la otra parte del fútbol, el volver a recuperar el nivel que le he visto este año me da mucha alegría. Hubiera sido un jugador clave para la selección, seguro, y lo bonito es que lo estamos disfrutando en el fútbol español y que está aquí en España jugando, en el Betis, y que está haciendo las cosas que sabemos que puede hacer.

Recio, ante Illarramendi, en un Málaga-Real Sociedad.  EFE
Recio, ante Illarramendi, en un Málaga-Real Sociedad. EFE

Cuánto viviste en el Málaga, ¿no?, desde esa ilusión por veros ahí arriba en la clasificación a marcar un gol que os valió la permanencia o el descenso posterior en la 2017/18.

Muchas cosas, sí, sí, sí. Al final creo que han sido siete años y medio los que he estado en el primer equipo y he vivido de todo. Como tú dices, vivir el primer año mío donde juego con 19 años casi todo y encima soy capaz de meter ese gol en San Mamés en la penúltima jornada que da el empate, el punto que nos da la salvación, hasta vivir el año de Champions, hasta vivir luego años posteriores con Javi Gracia muy buenos donde tocábamos casi Europa todos los años y luego vivir mi último año, que es el lado oscuro del fútbol, lo que yo nunca hubiera deseado que pasase, que era descender con el club de mi vida por un año muy malo, y fue duro. Fue duro el haber vivido tantas cosas buenas y vivir esa mala con el equipo de mi ciudad. La verdad que es algo que nunca se me va a olvidar.

"El año y medio en Granada fue de las mejores decisiones que tomé en mi carrera"

Recio Jugador del Córdoba

¿Y qué supuso para ti? Porque entre medias tuviste una cesión a Granada, ¿no? Luego te marchaste también al Leganés. ¿Cómo viviste salir de casa? Algo que habías evitado pero que ahí llegó un momento ya en el que no lo pudiste impedir.

Sí. El año y medio en Granada fue de las mejores decisiones que tomé en mi carrera. El segundo año, que quedamos cuartos, participaba pero ya el año siguiente que jugamos la Champions ya vi el rol mío y siendo tan joven yo lo que quería era jugar, y hablé con Pellegrini y él vio bien que saliera ese medio año, desde enero a final de temporada, cedido al Granada. Estuve tan a gusto allí, al final estás cerca de Málaga, somos vecinos casi, estuve tan bien ese medio año y jugándolo todo y conseguimos el objetivo de salvarnos con tres, cuatro jornadas de antelación, que al año siguiente pedí al Málaga que me quería ir otro año cedido más al Granada. Seguía el mismo entrenador en el Granada, Lucas Alzaraz, el mismo presidente, el mismo director deportivo, Quique Pina y Juan Carlos Cordero, hice buena relación con ellos, ellos querían que volviese y yo hice todo lo posible por volver otro añito más porque creo que me venía bien para hacer mi carrera. Ese año volví a jugar casi todo, nos salvamos en la última jornada, sufriendo, lo celebramos casi como un ascenso porque sufrimos mucho y nos acabamos salvando.

Ya cuando me fui al Leganés era decir adiós al Málaga, porque me fui traspasado, y fue duro, fue duro. Fue duro irme en esos momentos porque habíamos descendido, yo había jugado los dos primeros partidos en Segunda, habíamos ganado los dos, había jugado bien, el míster Muñiz no quería que me fuese, pero se dieron una serie de circunstancias donde el club tenía que venderme, que coger dinero y tuvo que ser la salida de esa manera, y fue duro.

Griezmann y Recio, en su etapa en el Granada, pelean por un balón.  RAFA RIVAS
Griezmann y Recio, en su etapa en el Granada, pelean por un balón. RAFA RIVAS

Porque antes hablabas del jeque y de esos diez fichajes que revolucionaron el Málaga, pero la letra pequeña llegó después, la otra cara de la moneda.

Sí, luego se han pagado facturas, evidentemente, de todos esos años bonitos. Creo que la inversión que se hizo no tuvo ningún tipo de sentido. Yo nunca lo he visto en un equipo de Primera división de mitad de la tabla para abajo, que de repente haga los fichajes que se hicieron durante año y medio. Luego cada año teníamos que ir vendiendo jugadores. Fuimos yendo bien, pero cada año que íbamos haciendo, pues vendiendo, vendiendo, vendiendo hasta que das en un año donde las cosas no salen y los que se van eran jugadores muy importantes y le salió el año que fue malo. Se han pagado facturas grandes y por eso el partido del sábado del Málaga es muy importante para que el club vuelva al fútbol profesional.

¿Y qué significó para ti tu paso por Chipre? Porque tampoco fue sencillo. Llegas en verano de 2022 y en enero del 2023 decides marcharte por motivos personales. Habías firmado dos años.

Sí, sí. Yo termino la temporada con el Leganés en Segunda división jugando, quedamos en mitad de la tabla, bien, contento, pero el míster no renueva, ficha por el Levante luego, Nafti, y al no renovar el míster yo sabía que era difícil que yo pudiera renovar allí en el Lega. Quedo libre y mi primer objetivo era seguir en España, en un club de Segunda división. Las dos o tres cosas que salieron de Segunda no eran cosas que me interesaban, ni a nivel deportivo ni a nivel económico, y salió la opción de ir a Chipre. Yo, como te he dicho antes, he sido una persona siempre que me ha costado mucho salir de mi ciudad, no te quiero decir ya de mi país. Entonces, yo sabía que me iba a costar, pero quise dar el paso, lo hablé con mi mujer.

'Bueno, vivimos una experiencia nueva, con los niños, tal', pero al final se dio lo que me temía, que me iba a costar mucho a mí adaptarme, luego mi hijo, el grande, que ya era consciente de todo también, en el colegio lo pasaba regular y para mí mi hijo es la persona más importante que hay en mi vida. Se dieron una serie de cosas con él que no me gustaron y que me llevaron a tomar la decisión de regresar a Málaga, sabiendo que mi carrera estaba en juego porque me tiré ocho meses parado. Luego ya pude fichar aquí en Córdoba, pero ya no ha sido lo mismo. No ha sido lo mismo por esa decisión que tomé, pero en ese momento era la ideal, la idónea. No me arrepiento de nada, la decisión hay que tomarla. A nivel mental, tanto mi mujer y mi hija más pequeña hubieran aguantado seguramente, pero tanto mi hijo como yo fuimos los que peor lo pasamos, y yo, mirando por él sobre todo, y luego por mi hija también y mi mujer, la decisión fue regresar a España.

Recio explica los motivos que le llevaron a salir de Chipre. RELEVO

¿Cuántos años tenía ahí tu pequeño?

Él tenía siete años, ahora tiene nueve. Él era consciente de todo, entonces, alguna conversación que él ya tenía conmigo era duro para mí. Es que no me quedaba otra. No me quedaba otra. Yo sé que hay gente que hubiera aguantado, por lo menos haber estado en un club todo el año y ya en verano haber encontrado algo aquí en España bueno, pero yo no podía y cuando ya petas mentalmente y ves cosas, sobre todo con mi hijo, que no me gustan, pues tome esa decisión. Y como te digo, no me arrepiento.

¿Te puedo preguntar, hasta donde quieras contar para que lo entendamos todavía un poco mejor, en esas conversaciones qué te dice tu hijo, qué ocurre, para que acabes tomando la decisión de volver a España?

Pues mira, Cristina, te lo voy a contar. Yo me voy de vacaciones en diciembre, de Chipre a Málaga, cinco días. Cuando volvemos recuerdo sólo una cosa que él me dijo cuando llegamos a la casa a Chipre, que lo vi llorando. Le pregunté qué le pasaba y él me culpó a mí, que por culpa de mi trabajo él tenía que volver a esa ciudad, a esa isla, y a mí se me partió el alma.

Yo me sentía responsable de que él lo estaba pasando mal en el colegio, lo estaba pasando mal en el día a día, y que cuando llegamos a Chipre, me acuerdo que era final de diciembre, me dijese eso, no recuerdo las palabras exactas, pero era culpándome a mí de por mi trabajo él tener que estar viviendo allí y estar pasando lo que está pasando. Entonces, ahí ya... Recuerdo que al día siguiente cogí a mi mujer. Ya le dije que no había nada que hacer allí, que yo me iba, y en una semana me fui. Hablé con el entrenador, el entrenador no quería que me fuese, le pedí que necesitaba hablar con el presidente, me pusieron un intérprete, porque el presidente hablaba griego, y se lo comuniqué, se lo dije. Entendieron el tema de mi familia y me dejaron marchar, pero sobre todo ese día fue la gota que colmó el vaso, cuando él me dice eso al día siguiente tomo la decisión de que me tengo que ir de allí.

Gracias por compartirlo. Lo que no vemos, lo que no sabemos de la vida del futbolista muchas veces, de vuestras decisiones y vuestros movimientos.

Somos unos privilegiados. Nadie va a quitar eso, pero con mucho trabajo. Somos unos privilegiados que hemos trabajado mucho para llegar donde estamos, y somos unos privilegiados porque vivimos de lo que nos gusta, que es el fútbol. A mí de pequeño lo que más me gustaba era el fútbol y puedo vivir de ello, imagínate, vas todos los días a trabajar contento, pero luego hay momentos malos, evidentemente. Cuando ya estás en el futbol profesional y estás muchos años en la élite, hay momentos donde mentalmente tienes que ser muy fuerte para mantenerte ahí. Y en este caso, sobre todo, cuando ya tienes hijos… Porque yo lo hablaba con mi mujer, si yo hubiera estado con ella sola, claro que hubiéramos aguantado ese año ahí, aunque yo hubiera estado mal, pero hubiéramos aguantado seguramente por lo menos un año, pero cuando ya tienes niños, moverte con tus hijos, el verlos a ellos en el día a día, cómo están en el cole, cómo están en la casa, eso te va afectando a ti también como padre. Entonces, es complicado, es complicado.

Recio, presentado con el Apollon Limassol.  APOLLON LIMASSOL
Recio, presentado con el Apollon Limassol. APOLLON LIMASSOL

¿Y cómo de complicado o no es que vuelvas al Málaga en algún momento? ¿Se podría dar o esto no pasa por tu cabeza?

A día de hoy no, a día de hoy no. Se ha podido dar en años anteriores y por una cosa o por otra no se dio, pero ahora mismo no. Ahora mismo, si te soy sincero, no pienso ni en mi futuro de lo que voy a hacer el año que viene. Ahora mismo quiero disfrutar del momento, del día a día, de cada entrenamiento, como te dije antes, con el rol que me ha tocado vivir este año, pero siendo dentro del vestuario una persona importante, intentar ser un ejemplo también para los compañeros y no he pensado en lo que voy a hacer el año que viene. Sólo pienso en intentar cumplir el objetivo este año con el Córdoba que nos marcamos a principio de temporada y que ojalá el domingo lo podamos hacer.

En el sentido inverso, ¿quién es el mayor ejemplo de veteranía, de experiencia y liderazgo que tú has vivido en un vestuario?

¡Buah! ¡Buah! Es complicado, ¿eh? (Exclama sonriente). Es complicado porque he tenido muy buenos compañeros, he tenido buenos amigos. Una de las cosas que el fútbol te da y una de las cosas más bonitas es la gente que conoces en el mundo del fútbol. He tenido la oportunidad de conocer a muchísima gente por los años que he estado, pero… no sé. Te voy a poner los capitanes cuando yo subí al primer equipo del Málaga, gente como Jesús Gámez, Duda, Wellington, Apoño también me ayudó mucho a integrarme en ese vestuario.

Cuando uno es un niño y sube al primer equipo necesita de gente veterana del primer equipo que le ayude y ellos, todos los que he nombrado, fueron jugadores que me ayudaron en todo momento y que me hicieron las cosas más fáciles en esos años. Es de agradecer porque hicieron que yo me sintiera bien y que luego pudiera estar en ese vestuario los años que estuve.

Una carrera en la que te hemos conocido como Recio, pero tu nombre es José Luis García del Pozo. Recio es por tu tío, ¿no?, que también fue jugador del Málaga.

(Sonríe). Sí, sí, sí. Es el segundo apellido de mi padre y mi tío, su hermano, jugó en el Málaga en los años 80 y cuando yo entré al Málaga con nueve años el primer entrenador que tuve me empezó a llamar Recio. Mi madre se enfadaba porque yo Recio no lo tenía de apellido, no sabía por qué no me llamaban por mi nombre, pero ya todos los compañeros 'Recio, Recio' y ya tanto él como todos los entrenadores que tuve luego me fueron llamando de esa manera, hasta el día de hoy.