MUNDIAL DE CATAR

Marruecos cree en la primera generación nacida en España

La ruta Marruecos-España lleva años nutriendo de talento LaLiga y ahora desembarca en Catar.

Achraf salta al campo en el amistoso ante Paraguay en Sevilla. /GETTY
Achraf salta al campo en el amistoso ante Paraguay en Sevilla. GETTY

La ruta Marruecos-España lleva años nutriendo de talento LaLiga y ahora desembarca en Catar.

Jordi Cardero

Jordi Cardero

Cae la noche en Barcelona, donde aún quedan algunos reductos de la calle en los que rueda el balón sin el ruido de motores de fondo. Amr y Hamza, cada uno en su parque, apuran los últimos ratos en busca del gol de oro que dé la victoria a su equipo. Ambos son hijos de marroquíes nacidos en España, cuyos padres cruzaron el mar en busca de una vida mejor.

Los padres de Hamza llegaron a Barcelona con el objetivo de ofrecerles a sus dos hermanos mayores -él es el pequeño de tres- oportunidades laborales de más calidad. Se establecieron en el Raval, un barrio céntrico con un alto volumen de migrantes que destaca por su multiculturalidad. Cada tarde, él y sus amigos se cosían al balón en la Plaça de les Caramelles.

Los padres de Amr dejaron atrás su país con la misma idea. Se mudaron a Hospitalet, al barrio de La Florida, una ciudad dormitorio cuyos bloques de hormigón poco a poco fueron tomando vida propia. En aquellas calles creció el cantante Morad. Hamza y Amr se conocieron estudiando y ahora, con su grupo de amigos, ven juntos todos los partidos de Marruecos en el mismo bar. Al otro lado de la pantalla juegan futbolistas que tuvieron infancias muy parecidas.

Conexión Marruecos-España

En las últimas semanas, Ez Abde decidió jugar con Marruecos. Llegó a España con sus padres a los siete años. Se afincaron en el barrio de El Carrús, en Elche, uno de los más humildes del país. Yousef En-Nesyri, en cambio, aterrizó más tarde, en edad juvenil, cuando fichó por el Málaga. En el Mundial de 2018, marcó el segundo gol de Marruecos ante España, el 2-1. Y aunque Iago Aspas empataría, aquel punto en fase de grupos emparejó a La Roja ante Rusia en octavos.

Dos hijos de la migración como Achraf Hakimi, nacido en Getafe, y Munir El Haddadi, nacido en El Escorial después de que su padre llegara en patera a España, pasaron por la selección. Munir, sin embargo, se quedó fuera de la lista mundialista. Achraf sí que estará en Catar. Ambos crecieron en dos de las canteras más grandes del país y volvieron a tomar un avión en busca de nuevas oportunidades. Siete marroquíes nutren LaLiga: En-Nesyri, Bono, Abde, Munir, El Yamiq, Anuar y Feddal. También han pasado por la liga española Nordin Amrabat, Fayçal Fajr, Nabil El Zhar, Sofiane Boufal o Youssef El Arabi.

El fútbol no escapa a la realidad social

"En Marruecos se vive el fútbol con mucha pasión. Mucha" avisaba Hamza. Marruecos visitó el RCDE Stadium para disputar un amistoso contra Chile el pasado mes de septiembre. La casa del Espanyol se tiñó de rojo. Los Leones del Atlas se llevaron la victoria (2-0) en el debut de Walid Regragui como seleccionador. Tras el pitido final, invasión de campo. Fue la imagen que resumía la pasión desatada que se vivió en la grada durante cada minuto de partido.

España figura en la hoja de ruta soñada de muchos marroquíes y LaLiga así lo demuestra. De hecho, en 2018 se celebró la Supercopa de España en Tánger. Ni Hamza ni Amr siguen la liga de su país, pero cuando juega la selección todo cambia. Son parte de la primera generación de marroquíes nacidos en España que nutre de talento LaLiga.

Amr y Hamza siguen a los marroquíes que juegan en la liga española y se juntarán para ver los partidos del Mundial. "Siempre es bueno que nuestros paisanos tengan buena reputación en España, ojalá el fútbol les ayude a cambiar la imagen que tienen sobre muchos de nosotros", cierra Amr.

La selección de Marruecos jugará el primer partido del Mundial de Catar el próximo 23 de noviembre contra Croacia, mismo día que juega la Selección española.