MUNDIAL DE CATAR

El VAR madruga en el Mundial y utiliza el fuera de juego semiautomático a los tres minutos

El gol de Enner Valencia fue invalidado por posición adelantada previa de Estrada.

El fuera de juego en el gol anulado a Ecuador./Captura Gol Mundial
El fuera de juego en el gol anulado a Ecuador. Captura Gol Mundial

El gol de Enner Valencia fue invalidado por posición adelantada previa de Estrada.

Daniel Domínguez

Daniel Domínguez

El VAR madrugó en el Mundial de Catar y sólo tardó tres minutos en intervenir. Enner Valencia marcó de cabeza el 0-1 para Ecuador aprovechando una horrible salida de Saad Al Sheeb, pero acabó siendo invalidado por un fuera de juego previo muy complicado de ver.

La jugada es, desde luego, confusa. Félix Torres se anticipa a Al Sheeb y toca el balón con la cabeza. Tras un bote en el área y varios intentos de despeje fallidos, hay un segundo toque con la testa de un ecuatoriano, de Michael Estrada, el jugador que estaba en posición adelantada en el momento en el que Torres peina. Estrada tocó con la cabeza hacia Torres, que asistió de media chilena a Enner Valencia.

El gol anulado a Valencia por fuera de juego previo.

Los ecuatorianos festejaron, pero el VAR vio el fuera de juego de Estrada. Daniele Orsato, árbitro italiano, anuló el tanto para sorpresa generalizada, aunque la tecnología del fuera de juego semiautomático no da lugar a la duda: el fuera de juego estuvo bien señalado.

¿En qué consiste el fuera de juego semiautomático?

Hay doce cámaras instaladas bajo la cubierta del estadio. Estas captan los movimientos del balón y hasta 29 puntos de datos de cada jugador, 50 veces por segundo, para calcular sus posiciones exactas sobre el terreno de juego. Los 29 grupos de datos recopilados incluyen las extremidades y partes del cuerpo que se tienen en cuenta para señalar un fuera de juego.

El balón posee en su interior un elemento decisivo para la detección de las posiciones antirreglamentarias dudosas: una unidad de medición inercial (IMU por sus siglas en inglés). Este sensor, situado en el centro del balón, envía un paquete de datos 500 veces por segundo a la sala de vídeo, lo que permite detectar con absoluta precisión el momento exacto en el que se golpea el balón.

Con la mezcla de datos de seguimiento de las extremidades de los jugadores y de la pelota, y mediante la inteligencia artificial, la nueva tecnología suministra un aviso automático a la sala de vídeo siempre que reciba un balón un atacante que se encontraba en posición antirreglamentaria en el momento en que su compañero jugó el esférico. Para corroborar su propuesta antes de informar sobre ella al árbitro principal, el equipo arbitral de vídeo comprueba manualmente el momento exacto del golpeo que han proporcionado los datos, así como la línea de fuera de juego también creada automáticamente y basada en las posiciones de las extremidades del jugador que el sistema ha calculado. Como dura muy pocos segundos, el proceso permite adoptar decisiones más rápidas y certeras.