CATAR 2022

Las cinco apuestas de Blaya para el Mundial de Catar

Vitinha, Saliba, Musiala, Gakpo y Gvardiol

Musiala apunta a ser uno de los nombres propios del Mundial /Getty
Musiala apunta a ser uno de los nombres propios del Mundial Getty

Vitinha, Saliba, Musiala, Gakpo y Gvardiol

Albert Blaya

Albert Blaya

El Mundial de Catar apunta a ser un mundial inolvidable, de los que dejan huella. No solo por lo extraño que luce en el calendario y por toda la polémica alrededor del país escogido, sino también porque sumará cotas de talento muy altas, con nombres propios que debutarán en un Mundial durante este mes de noviembre y apuntan a hacerse un nombre propio. En esta lista repasamos algunos de los que pueden causar mayor impacto.

Jamal Musiala, Bayern de Munich

Jamal Musiala ya es uno de los jugadores más determinantes del continente. Sin paliativos. A sus 19 años, el futbolista del Bayern acumula en este inicio de curso 12 goles y 10 asistencias en 22 partidos, o lo que es lo mismo, un gol por partido producido. Eléctrico y ágil, su cerebro va mucho más deprisa que sus piernas, y eso que es rápido. Marca las diferencias en espacios reducidos gracias a una enorme agilidad gestual y con Flick lo veremos en cualquier posición de ataque, ya que una de sus cualidades es su polivalencia. Apunta a ser la amenaza principal de una selección que quiere recuperar el orgullo perdido.

Cody Gakpo, PSV

Desde Arjen Robben que Países Bajos no sacaba a un extremo tan estimulante y dominante como Cody Gakpo. Palabras mayores. El joven futbolista de 23 años está rompiendo en un futbolista ultra determinante, habiendo producido 30 goles (13 goles y 17 asistencias) en 24 partidos este curso. Alto, de gran zancada, jugando en izquierda a pierna cambiada, Gakpo es un extremo que amenaza en distintas alturas y que puede dotar a la selección de Van Gaal de una variante que, sin él, no posee. En un equipo de circuitos asociativos muy largos, tener a un solista con tanto desborde puede ser determinante. Gakpo ante el torneo que puede lanzar su carrera de forma definitiva.

William Saliba, Arsenal

Pocas irrupciones han sido tan potentes a nivel visual y futbolístico como la de Saliba en este Arsenal de Arteta. El francés es, actualmente, el mejor central en un país que no para de producir centrales de muchísimo nivel. Tras un año en Marsella donde se hizo el jefe del equipo, regresó al Arsenal para darle el salto de nivel necesario en la línea defensiva. Alto, fuerte, contundente, imperial a campo abierto y con gran sentido colectivo, su poderío repercute en cualquier escenario posible. De ahí que el Arsenal sea el líder de una competición en la que está Guardiola. Sin Varane ni el olvidado Umtiti, Saliba apunta a líder indiscutible pese a tener solo 21 años.

Vitinha, PSG

En un PSG lleno de estrellas, hacerse un hueco y además que sea de forma tan natural como coherente no es sencillo. Este ha sido el caso de Vitinha, un centrocampista que condensa lo mejor del mediapunta (visión, magia en el último tercio) y del interior (trabajo defensivo, buena colocación en distintas alturas), generando así a un jugador estimulante visualmente y con gran capacidad para dejar su huella en los partidos. En una Portugal que juega sin rumbo, a chispazos de su enorme talento, Vitinha puede ser esa pieza que permita que el resto encajen. Que Fernando Santos de rienda suelta a Vitinha ya es otro tema.

Gvardiol, Leipzig

Josko Gvardiol nació siendo un veterano. De aspecto rudo e imponente, a veces mirar su partida de nacimiento es obligatorio: solo tiene 20 años. Ya fue titular en la Euro y es pieza indiscutible en un Leipzig que rechazó cerca de 90 millones por él este verano. Central o lateral de enorme talento; anticipa, gana duelos gracias a su corpulencia, tiene una gran visión de juego y es valiente cuando debe mandar con la pelota. Un proyecto de defensa estimulante, muy polivalente y con experiencia al máximo nivel. Una Croacia que seguirá compitiendo desde su veteranía, pero también desde una juventud que apunta muy alto. Gvardiol está llamado a comandar esta regeneración.