MUNDIAL DE CATAR

Bruno Guimaraes, la estrella aún silenciosa de Brasil

El centrocampista del Newcastle ya es uno de los mejores del mundo en su posición, pero sólo ha jugado ocho partidos con Brasil.

Bruno Guimaraes, futbolista del Newcastle./Getty Images
Bruno Guimaraes, futbolista del Newcastle. Getty Images

El centrocampista del Newcastle ya es uno de los mejores del mundo en su posición, pero sólo ha jugado ocho partidos con Brasil.

Álvaro de Grado

Álvaro de Grado

Que Bruno Guimaraes juegue cada fin de semana con la camiseta del Newcastle sólo se puede explicar por el proyecto millonario en el que se embarcaron en St. James' Park, que les permitió acceder a futbolistas fuera de su órbita. De no ser por la nueva propiedad saudí, cuya intención era colocar a las urracas entre los mejores del mundo, Bruno habría fichado por cualquier otro equipo candidato a ganar la Champions League. Es su liga, es su nivel.

La decisión salió bien: el Newcastle se ha ido en tercera posición al parón por el Mundial y Bruno Guimaraes ha enamorado a todos. Su rendimiento, liderazgo y capacidad goleadora (cinco goles en media temporada del año pasado, tres más en ésta) han logrado una opinión unánime como pocas otras: es primer nivel mundial.

Es en Catar, en el Mundial, donde puede dar que hablar el próximo mes. Con 25 años recién cumplidos, su papel en la selección brasileña todavía no está al nivel de los más indiscutibles -de los 26 convocados, es el 20º en número de partidos disputados tras sólo ocho encuentros con la canarinha-, pero Tite no puede darle la espalda a un talento tan brillante para la medular. Con Casemiro, Fabinho, Fred o Everton Ribeiro, las opciones son múltiples.

Aunque en el Newcastle es capaz de jugar como seis, iniciando la jugada, Bruno ha demostrado una sobresaliente capacidad para terminar como ocho, en la frontal del área y rematando a gol. El centrocampista brasileño añade, por si fuera poco, un gran disparo desde media distancia.

Bruno Guimaraes le costó 45 millones de euros al Newcastle. Acaba de cumplir 25 años y se enfrenta a su primer Mundial absoluto. Hace algunos meses, jugó como titular la final de los JJOO contra España. Su carrera ha dado un salto tremendo hacia el frente. En el Newcastle ya es un ídolo y los resultados del equipo acompañan, en plena pelea por entrar en la próxima Champions League, lugar de donde Bruno ya no debe salir nunca.