ITALIA

12 minutos de alegría tras siete meses de sufrimiento por una lesión de ligamentos cruzados

Matteo Tramoni, francés con nacionalidad italiana, marcó en el primer partido, se lesionó y volvió de manera triunfal.

Tramoni, del Pisa, festeja uno de los goles. /
Tramoni, del Pisa, festeja uno de los goles.
Marcos Durán

Marcos Durán

Matteo Tramoni, el fin de semana, vivió un momento espectacular. Porque estaba en el banquillo después de siete meses y su equipo, el Pisa, jugaba un partido clave en casa para seguir soñando con la Serie A. Entonces Alberto Aquilani, exjugador de la selección, lo llamó para entrar después de siete meses y una lesión de ligamentos cruzados que lo había dejado fuera de los terrenos de juego durante siete meses.

¿Qué pensó Matteo cuando entró? Esto le cuenta a Relevo: "Cuando entré, el entrenador no me dijo nada especial porque el partido era una locura. Pero ya había hablado conmigo durante la semana para prepararme para el hecho de que definitivamente iba a volver y que tenía confianza en mí". Esa confianza de Aquilani fue importantísima, porque Matteo entró y en 12 minutos metió el 3-3 y el 4-3 para que su equipo gane.

Para Matteo, de este triunfo lo más importante fue volver: "Han sido 7 meses largos y difíciles, es la primera vez que he estado tanto tiempo fuera, pero he trabajado duro para volver y ayudar al equipo al final de la temporada", nos dice. Un Matteo que además de todo el componente emocional, se suma el familiar, porque su hermano juega con él en el equipo y también entró al terreno de juego.

"Aquilani tenía confianza en mí"

Matteo Tramoni Jugador del Pisa

"Jugar con mi hermano sigue siendo un orgullo para la familia, pero de lo que no me doy cuenta porque en el fondo siempre hemos estado en el mismo club, así que quizá cuando cada uno siga su camino tenga un poco más de perspectiva y valore lo que hemos hecho", cuenta. Sí, para él jugar con su hermano es lo normal.

Aquilani, clave; el Pisa sueña

Como comentamos antes, Aquilani fue clave en la recuperación: "Desde el principio me dejó claro que contaba conmigo y eso me dio mucha confianza. Incluso cuando me lesioné, él estuvo ahí para ver cómo estaba y decirme que esperaba mi vuelta con muchas ganas".

Ahora el Pisa es noveno con 40 puntos, a dos del Brescia, que marca los puestos de playoff (en Italia los dos primeros clasificados ascienden directo y del tercero al octavo juegan promoción). Faltan siete partidos y todo puede pasar, pero el Pisa sueña con poder alcanzar los puestos de clasificación y por qué no, superar al Palermo, que es sexto con 49 puntos: "Nos quedan 7 partidos y vamos a darlo todo para llegar a las eliminatorias, y después sabemos que las eliminatorias son una competición completamente diferente y que tenemos todas las posibilidades". Porque Matteo, después de tanto trabajo, después de tantos meses lesionado, sueña con seguir marcando goles y, quién sabe, con el ascenso a Serie A.