FÚTBOL

Marta Huerta de Aza, la árbitra pionera en el fútbol que alzó la voz por el arbitraje femenino español

La colegiada palentina será la primera mujer en arbitrar en Segunda División.

Marta Huerta de Aza durante un partido. /EFE
Marta Huerta de Aza durante un partido. EFE
Nagore Domínguez

Nagore Domínguez

Marta Huerta de Aza sigue abriendo camino dentro del arbitraje. Será la primera árbitra principal española en el fútbol profesional masculino después de que el CTA anunciara los ascensos y descensos de los colegiados para la temporada que viene. Un hecho histórico que sigue agrandando la carrera de la colegiada palentina. Y es que Marta no se cansa de ser la primera. Además de ser una de las caras visibles dentro del arbitraje español, cuenta con un amplio currículum que ha llevado su nombre a destacar dentro del fútbol.

Su figura no faltó en 2017 cuando la Primera División femenina del fútbol español pasó a estar exclusivamente dirigida por mujeres. Desde entonces, ha sido una de las referentes en la competición. Ha dirigido finales de Copa de la Reina, de la Supercopa de España e incluso encabezó el cuarteto arbitral español, el primero de la historia formado por árbitras españolas, que se encargó de pitar el partido de ida de los cuartos de final de la Champions League femenina entre el Arsenal y el Bayern de Múnich.

También fue la primera árbitra VAR en España actuando desde la sala VOR en el derbi madrileño entre el Atlético de Madrid y el Real Madrid de la Copa de la Reina durante la temporada 22/23. Además cuenta con una amplia carrera internacional, siendo también la primera española en dirigir una Eurocopa femenina y un Mundial femenino tras sus actuaciones en el Mundial de Australia y Nueva Zelanda de 2023.

Marta durante un partido.  EUROPA PRESS
Marta durante un partido. EUROPA PRESS

Su ascenso a la Segunda División no ha pillado por sorpresa a muchos, ya que en temporadas anteriores ya se especuló con la posibilidad de que ascendiera. Además, hace unas semanas fue la encargada de dirigir el partido de la fase de ascenso entre el Barcelona Atlétic y el Ibiza que terminó con goleada del conjunto culé.

La cara visible en la lucha por las mejoras arbitrales

Fuera de los terrenos de juego también ha sido una de las caras visibles en la lucha arbitral tras la profesionalización del colectivo en 2022. El comienzo de la temporada 22/23 llegó con una huelga del colectivo arbitral que dejó una imagen curiosa: los aficionados y las jugadoras esperaban sobre el césped, con todo preparado, para arrancar el partido pero la falta ausencia de las árbitras hizo que los partidos se fueran suspendiendo uno por uno.

"Se nos ha acusado de muchas cosas, he visto muchos titulares de 'vergüenza, ridículo... Vergüenza y ridículo es que tengamos que estar a día de hoy reclamando unas condiciones mínimas. Se ha repetido mucho que las jugadoras son las más perjudicadas y ellas están cobrando. Nosotras sin arbitrar, no cobramos", dejó claro Marta Huerta de Aza en una rueda de prensa colectiva que protagonizó junto a Marta Frías y Guadalupe Porras.

Las colegiadas lucharon por sus derechos y unas mejoras que fueran desde sus contratos hasta la apuesta firme por el arbitraje femenino español desde la base. Pedían alrededor de 21.000€ anuales durante la primera temporada para ir aumentando la cantidad hasta llegar a los 50.000 euros anuales, suponiendo una sexta parte de las cifras que cobra un árbitro de Primera División masculina.

Las cifras finales rondaron los 25.000€ para las árbitras principales y 16.000€ para las asistentes, pasando de cobrar la colegiada principal de 300€ a ingresar 1.666 por partido. Mientras las asistentes cobrarían 1.006 euros, que recibían 166 euros hasta la profesionalización. Además de ello, el CSD se comprometió a pagar 350.000€ anuales durante tres años para fondos de fin de carrera de las árbitras.