El equipo madridista supera la prueba anterior a El Clásico de la próxima jornada con contundencia y acierto. Yan Diomande, Arda Güler y Kylian Mbappé fueron los protagonistas esenciales en una victoria donde controlaron el partido y minimizaron a un Sevilla que cayó con dureza a pesar de su mejora en la segunda mitad.
Caras nuevas, fe y contundencia
Se presentaba el Real Madrid en el Bernabéu con una necesidad clara de mostrar los dientes ante el Sevilla de Luis García Plaza. Si bien es cierto que la mirada está puesta en el duelo ante el Barça dentro de unos días, la realidad marca la necesidad de los de José Mourinho para no perder puntos ante nadie en LaLiga.
🚨💥 ¡EL MADRID CARGA CONTRA TEBAS Y EL CASO NEGREIRA!
El Santiago Bernabéu luce un tifo antes del inicio del partido con un mensaje contundente:
🪧 «NO ES FÚTBOL, SON TEBAS Y NEGREIRA».
🔥 ¡Mensaje directo desde la grada! ¿Qué os parece? https://t.co/WzbrviG4dF
— Relevo (@relevo) October 18, 2026
Y había cambios en el once que iban a poner al equipo blanco frente al espejo: Fede Valverde volviendo a ser lateral diestro, Dean Huijsen regresando a la titularidad, Güler retomando el mando creativo en la medular, Diomande relevando a Vinícius y Endrick partiendo desde la derecha como extremo mentiroso.
El peso del juego versó, ante todo, en no cometer errores en transición y en darle protagonismo a la salida de balón. A ese respecto, fue clave el papel de Huijsen y Aurélien Tchouaméni en la base, pero también de un Bellingham con gran peso para ofrecer apoyos un paso por delante, así como de los laterales, para deshacer la presión o atraer marcas según conviniera.
El Madrid estuvo mucho más inspirado y contundente de inicio. Una primera parte que marcaría ya el pulso del partido con dos acciones brutales por parte de Güler y Mbappé, autores de los dos tantos en ese periodo. El equipo merengue puso el partido de cara aunque, en la segunda mitad, el crecimiento del Sevilla fue notorio pero no demasiado efectivo.
El partido pegó entonces un frenazo. El Sevilla quiso más, encontró vías para incomodar e incluso redujo distancias con un gol de Manu Bueno a diez minutos del final que alimentaba la fe, pero los hispalenses terminaron por quedarse muy lejos de poder ser merecedores de la gesta de la remontada.
Poco después, sería Diomande el que encontraría el premio a un gran partido, con una jugada individual por izquierda en la que el marfileño, más allá de su velocidad y regate, quiso mostrar también su pegada, salvando la estirada de un Odysseas Vlachodimos incapaz de parar su disparo. Segundo tanto de Diomande en LaLiga con el Madrid y cuarto, y último, ante el Sevilla.
La mejora que supone darle peso a Güler
Tener un jugador como Arda en la sala de máquinas mejora el contexto general. ‘Mou’ ha debido pensar que no podía prescindir del turco actualmente en esa fase creativa, sabiendo que tiene una capacidad innata para involucrarse en esa gestión del balón, hacer crecer al equipo en ataque y, sobre todo, gestionar ventajas.
El turco ya ha demostrado muchas veces que tiene algo distinto a la mayoría de jugadores que pueden ocupar la mediapunta o el interior en este Real Madrid. Y Mourinho parece haber dado con la forma de aprovecharlo: con Endrick ocupando su antiguo puesto en la derecha y Diomande dando peso al balón por la izquierda, Güler queda libre para mandar desde la medular.
Güler volvió a ser uno de los jugadores más destacados del equipo, apoyado además en su idilio con Mbappé, con quien se entiende a las mil maravillas. También compartió zona y rol con Jude Bellingham y le dejó espacios para su juego, su contundencia y sus apariciones en ataque. Al quitarle el peso de llevar el timón más de la cuenta, el inglés pudo aparecer más en el área.
Mbappé, inspirado para marcar la diferencia
Tanto con el gol de fantasía que se inventó el galo para hacer el 2-0 con el que se llegó al descanso, como con el recurso del Panenka para desde los once metros en la segunda parte, Mbappé dejó claro que se había levantado inspirado y que quería ser el protagonista del duelo, al menos en materia goleadora.
El delantero francés, con esa determinación, también acompaña la mejoría del equipo en cuanto a creatividad. Y es que permitió a los suyos gestionar mucho mejor la ventaja, encontrar caminos para generar oportunidades y, sobre todo, lideró de nuevo en el apartado anotador. Un aspecto que puede parecer solo un paso en todo el recorrido, pero que le posiciona como claro referente de este Madrid, con nueve tantos ya en lo que va de Liga.
Diomande genera peligro en cada toque
Y no es una gran noticia para uno de los ausentes que se viera un Madrid tan coral e interesante, pues el sancionado Vinícius, señalado desde hace semanas, no estaba en el césped, y apenas se notó gracias a un Diomande inspiradísimo en la banda izquierda.
1 – Yan Diomande 🇨🇮 se ha convertido en el primer jugador menor de 20 años (19 años y 338 días) que marca y asiste en un mismo partido de @LaLiga con el @realmadrid ⚪️⚪️ en el siglo XXI.
Supera el récord de Jude Bellingham (20a 051d).
Diamante.💎 https://t.co/O5yQtYlGuF
— OptaJose (@OptaJose) October 18, 2026
El marfileño tiene la capacidad de generar mucho peligro en cada acción, siendo uno de los actores más regulares en lo que a dinámica de generación de ocasiones se refiere. El extremo encontró una vía continua en su perfil para desbordar, halló huecos gracias a su uno contra uno y aglutinó atenciones de los defensas sevillistas.
Fue, en resumidas cuentas, lo que se ha esperado siempre de Vinícius, muy ausente en los últimos tiempos y claramente alejado de su mejor versión. Esa tasa de desborde, inventiva, regate y electricidad no ha dudado en asimilarla el jovencísimo extremo llegado este verano al Bernabéu, que empieza a soltarse de manera definitiva para darle más vuelo a la ofensiva madridista.