El equipo hispalense logró un punto en LaLiga tras empatar 3-3 con el Levante. El equipo de Luis García Plaza ha logrado ya cuatro victorias y dos empates en lo que va de torneo, mostrando además que el Sevilla tiene capacidad para convencer con una plantilla muy justa pero comprometida.

Un equipo dispuesto a convencer

No era sencillo imaginar este final en la visita de los hispalenses al feudo levantino. El Sevilla no supo doblegar a su rival a falta de unos segundos de partido y vio cómo Ifeanyi Ndukwe encontró la vía para quedarse con un punto en Valencia.

De nuevo, los de Luis García Plaza encontraron el camino para poder vestir la jornada con un punto y seguir sumando en LaLiga con la intención de continuar escalando y ahorrando para los momentos clave de la temporada.

Un Sevilla crecido, que ya ha sumado 14 puntos de 24 posibles en los ocho partidos que van de competición. Un ritmo interesante, más viendo cómo la salvación de las pasadas campañas no era sencilla. Incluso llegó a plantearse que la continuidad de Luis García Plaza pudiera no haber sido acertada.

Lejos de esa realidad, este Sevilla no solo convence en la tabla, en la que ya figura como quinto clasificado con toda la jornada completada, sino también a través de sus sensaciones, gracias a que ha sabido potenciar una base clara desde la que poder seguir construyendo.

La estabilidad de la temporada, que en verano se antojaba muy compleja, ha empezado a poner el foco en el encomiable trabajo del técnico sevillista. Los fichajes no fueron tan ilusionantes y las salidas fueron duras, pero el compromiso de este equipo está compensando con creces sus carencias.

El gratificante desafío de la paciencia

Tener fe en el trabajo colectivo de momento le está dando mucho premio a este Sevilla. Aunque en el duelo ante el Levante la locura antes del pitido final llevó a un desenlace menos ilusionante que los tres puntos, la realidad es que este equipo puede respirar tranquilo por lo que mueve en cada duelo.

La paciencia por el mensaje de Luis García Plaza ha convencido hasta a los más escépticos, que el curso pasado no dudaron en ver que ni él podría restaurar la confianza en el escaso nivel de juego de los de Nervión. Un equipo que estuvo muy cerca de irse a Segunda División.

Presión, coraje y acierto

El mensaje de Luis García Plaza es clarísimo. Más allá del convencimiento propio por parte del entrenador, su capacidad para enfrentar esa realidad a las posibilidades de sus jugadores es un reto intenso que de momento está dando un gran resultado. De hecho, los números explican ese nivel de convencimiento.

Según los datos recogidos por Opta, el Sevilla es uno de los mejores equipos en cuanto a presión e intensidad en campo contrario, especialmente en lo referente a recuperaciones en zonas comprometidas para el contrario.

En este sentido, en lo que va de torneo, es el equipo de las cinco grandes ligas con más robos en zonas críticas, con 53 recuperaciones en zona rival. Además, también es el que mayor número de presiones ha logrado, muy por encima de cualquier otro equipo.

Esa presión ya ha dejado una marca en el campeonato. Las 17 recuperaciones en zona alta ante el Valencia en la jornada 5, en uno de los cuatro partidos que los sevillistas han ganado, son la mejor cifra de cualquier equipo en un partido de LaLiga esta temporada.

El estreno de Robbie Ure

Los aficionados del Sevilla ya tenían ganas de poder celebrar un gol de una de las grandes novedades del verano de fichajes. Robbie Ure se había ganado ya el favor de la grada por su capacidad para trabajar más allá del gol, pero no ha sido hasta la octava jornada cuando ha logrado marcar.

Su acierto ante la portería de Mathew Ryan no hubiera sido posible sin esa intención marca de la casa por parte del escocés, que tuvo la habilidad, una vez más, de presionar en el momento justo la salida de balón del Levante. Una tendencia que le permitió aprovechar la ventana que se abría tras forzar el error del rival.

Aunque el resultado finalmente no acompañara, el jugador británico se ha ganado con creces la simpatía del entorno del Sevilla por ser un delantero de gran trabajo colectivo más allá de este primer gol. Un futbolista que no huye de las responsabilidades defensivas que pide Luis García Plaza para su equipo.

Aprovechamiento radical

Y es que, a partir de ese plano de trabajo, es desde donde el equipo ha conseguido competir por zonas europeas en estas primeras jornadas. La consistencia colectiva de este Sevilla bebe de esa habilidad del estilo de Luis García Plaza, que ha tenido, además, el acierto de subrayar el mejor nivel de varios de sus jugadores.

Ha potenciado la influencia de Gabriel Suazo, Lucien Agoumé, Youssouf Fofana o Félix Correia, además de haber sabido encontrar la versión óptima de jugadores como Kike Salas, Juan Iglesias o Miguel Sierra, estos dos últimos futbolistas especialmente destacados desde el perfil diestro, donde han conseguido marcar la diferencia en el equipo de Nervión.