El Barça vuelve a ganar con contundencia a un Getafe que apenas pudo imponer su ley ante el equipo culé, que sigue líder a pesar de las rotaciones tras el parón, con un notorio Anthony Gordon marcando, sin Raphinha y con la primera presencia como titular de Gabriel Jesus en punta.

Por fin llegó el gol de Gordon

La victoria por 3-0 ante el Getafe de José Bordalás en el Camp Nou marca un punto positivo a la vuelta del parón internacional para el Barça, que además ha conseguido lidiar con el siempre temido «virus FIFA» y convencer de que, incluso con rotaciones, el equipo culé sigue siendo temible.

El Barça de Hansi Flick sigue más allá de esta ventana internacional con la intención de tomar el camino donde lo dejó, con una gran noticia dentro del equipo, tras el muy esperado primer tanto para Anthony Gordon. El extremo inglés, con actuaciones muy positivas hasta ahora, se había hecho esperar como goleador a pesar de las muchas oportunidades presentadas.

Tuvo que ser ante el Getafe, para abrir el marcador tempranamente con un disparo desde la frontal imposible para David Soria. Un golpeo certero y potente para iniciar su cuenta goleadora con el Barça en la temporada de su debut y en un torneo liguero en el que el trío de goles ante los madrileños permite al Barça seguir liderando con mano de hierro.

Gordon y Adeyemi suman uno

Más allá del esperado gol de Gordon, se ve que en la banda zurda del Barça las cosas están funcionando bien. Ese perfil izquierdo reservado hasta esta temporada para Raphinha, aunque ha sido ocupado con recurrencia por diferentes jugadores, ha acabado por llevar la firma de manera rotunda de dos de los fichajes de este verano.

Gordon y Karim Adeyemi son los encargados de aparecer en esa banda izquierda para poder sumar como un conjunto. Tanto Gordon como Adeyemi son capaces de ejercer una influencia muy distinta dentro de ese perfil, añadiendo matices al comportamiento de la banda, pero haciéndola rendir de manera regular.

La clave es que cuando sale uno u otro, la banda no es la misma. Rinden ambos y dan lo esperado, pero son diferentes jugadores con características muy distintas. Por tanto, las opciones de Flick para mezclarlos en banda tienen un interés llamativo para poder darle un peso en la gestión de ese perfil.

La maestría de Flick para combinar armas

La alquimia de Flick para que Gordon y Adeyemi sean capaces de encajar como un todo en ese flanco izquierdo es especialmente llamativa por encontrar una vía para que ese perfil izquierdo tenga una presencia notable como contrapeso a la importancia de Lamine Yamal, que es un jugador que aglutina siempre muchas miradas.

La verticalidad de Gordon, su trabajo táctico para encontrar huecos en profundidad o en diagonal, apareciendo en zonas interiores cuando procede, potencia la visión de que es una pieza completísima para afianzar ese rol presionante, ofensivo y con recursos con y sin espacios en banda izquierda. Y, hasta ahora, solo se le echaba en falta el gol.

En el caso de Adeyemi, la presencia del alemán garantiza velocidad, presencia por dentro y múltiples garantías de hacer enloquecer el juego ofensivo blaugrana con electricidad, regate y desborde con un juego con más movimiento y caos en el juego por ese perfil cuando el elegido es él.

El mérito de no echar de menos a Raphinha

Otro de los méritos de este Barça y de ese flanco izquierdo dibujado por Flick con la ayuda de Gordon y Adeyemi ha sido olvidar la presencia de un tipo de extremo como el que es Raphinha en banda zurda. Con esa presencia para incomodar en la presión, aprovechar ocasiones y multiplicar las opciones de cara a portería, el peso de Raphinha en el Barça es innegable.

Sin alejarle de un rol en el que esas virtudes siguen siendo claves, por estar ahora ejecutándolo de la misma manera como delantero centro. la llegada de dos perfiles como los del alemán y el inglés permite al Barça dar un paso adelante, puliendo con mayor complejidad las opciones para insistir con lo que funciona.

Incluso con la pieza de Gabriel Jesus, y su llegada inesperada para suplir la descartada presencia de Julián Álvarez, parece haberse acertado en el encaje. El brasileño marcó su tercer gol en 123 minutos repartidos en cinco encuentros, con solo la titularidad del encuentro ante el Getafe. Una tasa de acierto que solo rivaliza con la de Deco en los fichajes, hasta ahora, para potenciar el ataque en el mercado.

Darle la razón a Deco

Es por eso por lo que la presencia de Gordon, Gabriel Jesus y Adeyemi parecen tres de los mejores aciertos en estas primeras semanas. Unos por sensaciones y otros por aprovechamiento de oportunidad, pero lo que está claro es que, más allá de la mano de Flick para encontrar sitio a todos, el trabajo de Deco parece positivo.

La llegada de estas piezas ha sido por obra y gracia de un Deco que ha sabido medir bien cómo potenciar de forma clara la capacidad de este Barça para construir y finalizar. Incluso teniendo en cuenta que, tras las bajas de Robert Lewandowski, Ferran Torres y Marcus Rashford, parecía que la cifra de goles no era tan esperanzadora sin la llegada de uno de los ‘9’ de categoría esperados para la 2026/27.