Este Barcelona señala nuestra injusticia
Hacía una década que el Barça no marcaba cinco goles en un primer tiempo. Eso sucedió en los años más felices del culer, cuando el club gozaba con la plenitud de Messi, Suárez y Neymar en un equipo implacable. Esto no volvió a suceder hasta que en una noche rutinaria de enero el FC Barcelona de Flick se esforzó en aplastar al Valencia, que huele a descomposición, cuando pocos minutos antes del inicio el culer entonaba aquello tan suyo: “Patirem”. Viendo las rotaciones y que Pedri, el Santo Grial, no estaba, todos intuían lo peor. Lo presenciado en los primeros 45 minutos tiene que servir para ver todo aquello que el Barça podría ser en un futuro no tan lejano cuando la madurez ya le haya alcanzado para no dormirse en la rutina.