REAL MADRID

"A ver si nos vamos a creer que la plenitud de Carvajal es sólo por la dieta nueva o un coach"

Ginés Carvajal, su representante y amigo desde hace 18 años, ayuda a explicar las razones por las que el capitán madridista navega por su mejor momento: "Se siente reforzado por el club e importante".

Dani Carvajal celebra un gol contra el Atlético, en la Supercopa. /REUTERS
Dani Carvajal celebra un gol contra el Atlético, en la Supercopa. REUTERS
Enrique Ortego

Enrique Ortego

Dani Carvajal mira su carné de identidad y piensa que el fútbol no tiene edad. O por lo menos para él, que ha perdido muchos meses de sus 32 años recién cumplidos por culpa de las malditas lesiones, sin olvidar aquel susto de muerte que le dio una pericarditis cuando se acababa septiembre de 2017. Dani ha alcanzado la doble plenitud. La personal y la deportiva. De la primera tienen mucho que ver su matrimonio y sus dos hijos, Martín y Mauro. Para explicar la segunda hay que agitar en la copa muchas circunstancias propias y ajenas.

Como dice su fiel amigo, representante y tocayo de apellido, Ginés Carvajal, "a ver si es que nos vamos a creer que todo lo que le está sucediendo a Dani es por la dieta nueva o porque visite a un coach. Hay muchas más cosas por medio y, seguramente, más influyentes. A veces ha sido muy cabezón. No se quería perder un partido. Algunas lesiones le vinieron por querer jugar siempre. Yo le decía no sigas, joder, no sigas y él seguía. Era la ansiedad del joven que cree que puede con todo. Era un toro desbocado. Yo temía cuando se tiraba al suelo después de una carrera de 30 metros. Pensaba que si no jugaba de esa manera o no jugaba un día podía perder el puesto. Leía la Prensa. Un día, por la calle, un listo le decía que estaba acabado y se agobiaba".

La opinión es generalizada. El curso 23-24 nos está mostrando la mejor versión futbolística de Carvajal. Más completa, incluso, que la ofrecida en esas temporadas de la década anterior en las que las lesiones le medio respetaban, podía defender su titularidad durante más de 40 partidos por temporada y engordaba su palmarés de títulos como si no hubiera un mañana. Nunca, como ahora, su presencia ha resultado tan influyente en el juego de su equipo. Nunca, como ahora, ha sabido exactamente cuándo tenía que atacar y cuándo tenía que defender. Nunca, como ahora, había comprendido que debía controlar su temperamento. Domar ese ansia viva que le atenazaba en muchos momentos y se multiplicaba en los partidos importantes como las finales de Milán contra el Atlético y de Kiev contra el Liverpool de las que tuvo que retirarse lesionado y entre lágrimas. Su extramotivación le destruía. Ha aprendido a canalizar su energía. A gestionar su ansiedad. A dosificarse. A entender el esfuerzo que requiere cada acción del juego.

Hasta lleva tres goles en lo que va de temporada -uno con la cabeza en el Sánchez Pizjuán- cuando nunca había pasado de dos. Ahora que vive en la bonhomía, es buen momento para imaginarnos dónde hubiera estado su techo con un poco más de continuidad y sin esos 30 percances, entre lesiones musculares, traumáticas y enfermedades víricas que contempla su ficha médica.

Semejanzas con Raúl

Ginés Carvajal contempla en la carrera de Dani, como él le llama, semblanzas que se asemejan a la de Raúl González Blanco. Su buque insignia de toda su vida, como le gusta decir cuando quiere explicar lo que supuso en su carrera representar durante tantos años al que entonces era el '7' de España, ahora convertido en entrenador. "Todo lo que aprendí al lado de Raúl me ha servido ahora para la experiencia con Dani. En estos momentos es mi otro buque insignia (sonrisas). Llevo con él desde que era cadete. Ya había puesto con Di Stéfano la primera piedra de la Ciudad Deportiva de Valdebeabas (2004). No tenía ni contrato con el club cuando comenzamos a trabajar juntos. El primero lo hicimos cuando llegó a juveniles. Hemos pasado mucho. Bueno y malo. En esto creo que es un caso parecido al de Raúl, que también pasó por sus momentos malos sicológicamente, y había que hablarle y calmarle. Raúl supo salir adelante y Dani, a quien la Prensa también ha machacado, también ha habido que hablarle. En los momentos malos los futbolistas sí que escuchan. En situaciones negativas los humanos escuchamos a todos por si nos dan una solución a lo que nos ocurre. A Dani le han buscado muchos sustitutos, unos que ficharon por el Real Madrid y otros que no. Eso duele, pero la realidad es que siempre que ha estado bien físicamente todos los entrenadores contaron con él"

Ginéz Carvajal, representante de Dani Carvajal. GETTY
Ginéz Carvajal, representante de Dani Carvajal. GETTY

Consciente de lo mal que lo ha pasado el '2' con las lesiones, de cómo se comía el 'coco' en sus monólogos internos consigo mismo y cómo saltaba al terreno de juego con miedo a volverse a lesionar, Ginés disfruta del momento, pero quiere resaltar los esfuerzos que ha hecho su representado para reinvertir la situación. "Dani es un loco del fútbol. Se lo ve todo. Estudia a los rivales. le gusta el juego como tal. Lo vive. Se puede decir que es un apasionado. Tiene una fuerza de voluntad tremenda. Los futbolistas, aunque digan que no leen la prensa ni escuchan la radio ni la la televisión, están al tanto de todo lo que se dice de ellos. Y, si no, siempre hay uno que se lo recuerda. Dani tuvo que leer o escuchar que estaba acabado. Ha remontado por él mismo. Seguro que lo del 'coach' o la dieta, le ha ayudado en el tema físico y mental, seguro, no digo que no, pero que nadie crea en milagros. Si todos los problemas se solucionaran en el dietista o en el sicólogo, todos los jugadores irían para resolver sus contrariedades. A Dani le hizo muy bien que el club le ofreciera la última renovación cuando estaba lesionado. Cuatro años más. Se sintió reforzado, le dio una gran confianza. Fue un gran impulso para él y le ayudó mucho a salir de la situación".

A Mourinho no le gustaba por «bajito»

Antes de llegar a acumular 22 títulos con el Real Madrid, las cinco Champions incluidas, Carvajal ha tenido que superar varias situaciones puntuales que seguro le han ayudado y permitido a estar donde estar. La primera surgió con la presencia de Mourinho en el Real Madrid. Con el portugués en el banquillo del primer equipo, Dani completó dos temporadas como titular en el Castilla, en Segunda B, con ascenso incluido el segundo año. Toril, entrenador del momento, quiso convencerle para que se quedara, le prometió que iba a ser titular también en Segunda, pero Carvajal ya había tenido dos años para darse cuenta de que Mourinho no le quería y que mientras estuviera él nunca jugaría en el primer equipo. Lógicamente su máxima aspiración como buen producto de la cantera.

En el club se estaba al tanto de la situación. "No quiero dos laterales bajitos. ya tengo a Marcelo en la otra banda", dijo Mourinho. Su obsesión era fichar al brasileño Maicon, con quien había conseguido el triplete en el Inter. Hasta lo quiso cambiar por Kaká. Fue entonces cuando apareció la posibilidad de marcharse traspasado al Bayern Leverkusen. Cinco millones con opción de recompra por parte del Real Madrid durante los tres años siguientes. Lo rocambolesco del asunto fue que, en la presentación del jugador en tierras alemanas, el manager del club germano, Rudi Voller, afamado ex delantero, confesó que Mourinho en persona le había recomendado el fichaje de Carvajal.

Dani completó una gran temporada en la Bundesliga. Titular indiscutible, mejor lateral derecho del Campeonato y las puertas del Real Madrid se le volvieron a abrir a cambio de 6,5 millones de euros, que era el precio acordado si se le repescaba al finalizar el primer año. Por su parte, el jugador también tenía pactado un nuevo contrato con el club en caso de repesca con lo que cuando regresó todo estaba dispuesto para que formara parte de la plantilla del primer equipo y Ancelotti hizo el resto dándole toda su confianza.

El susto de la pericarditis

Otro momento importante en la carrera de Dani fue cuando se le detectó una pericarditis, inflamación de la membrana del corazón. La lejanía en el tiempo, septiembre de 2017, no debe ocultar la delicada situación por la que pasó el jugador que estuvo casi dos meses sin jugar. Ginés lo sufrió vecino al jugador. "Fue muy complicado. Estamos hablando del corazón y eso impresiona. Con el permiso del Real Madrid visitamos otros especialistas. Nos tranquilizamos, pero para el jugador estas varias semanas de reposo absoluto fue muy fuerte". El propio futbolista siempre habló con mucho respeto de lo que le sucedió. En el club ha se había vivido un caso parecido con Karanka y había estado cuatro meses sin jugar.

"Sentí miedo, tengo que reconocerlo. Fue un proceso vírico, pero siempre te planteas que cada vez que tengas uno te puede afectar otra vez y ser crónico. Los síntomas fueron un dolor en el pecho. Lo afrontamos rápido. La recuperación, sin poder moverme, reposo absoluto, se me hizo muy larga".

La oferta de la Premier y el futuro

Con los sobresaltos de las lesiones, su trayectoria en el club y en el equipo ha transcurrido entre la tranquilidad contractual y la titularidad casi permanente. Siempre ha prolongado sus contratos antes de que finalizaran. Tres ampliaciones. En julio de 2015 renovó hasta 2020, pero en 2017 amplió hasta 2022 y en 2021 hasta 2025. Acabará con 33 años y el convencimiento de que acabará su carrera en el Real Madrid donde llegó de alevín. Por el camino, poco antes de la pandemia, hubo una llamada de un club grande de la Premier, pero Carvajal no le hizo mucho caso. Ginés reconoce la oferta, pero asegura que Dani ni se inmutó. "Nada, me dijo que él quería seguir en el club. Nunca dio pie a nada. Se siente parte del club y ahora mucho más. En su mundo solo existe el Real Madrid. Ahora es segundo capitán, aunque normalmente ejerce de primero porque Nacho juega menos Esto es un plus para él. No es que ahora, sin Cristiano o Benzema, tenga más fuerza en la plantilla, es que por ejemplo la marcha de ellos le ha permitido ascender a llevar el brazalete y eso para él significa mucho. Acabaremos con 33 y si el club quiere, hablaremos. Lo importante es que se mantenga esta situación en la que Dani se siente importante, con fuerza, en el status perfecto..."