EUROCOPA | SELECCIÓN

Lamine llega a la final como ídolo, con autorización maternal y con una fiesta el sábado de por medio

El extremo celebra en la previa los 17, un día antes de poder ganar en Berlín el primer título prometido con España. Hasta que sea mayor de edad, su madre le firma un permiso para poder salir fuera.

Lamine celebra con rabia la victoria ante Francia. REUTERS
Jordi Cardero
Alfredo Matilla

Jordi Cardero y Alfredo Matilla

Múnich (Alemania).- La irrupción de Lamine Yamal en el fútbol profesional está siendo impactante y ya han corrido ríos de tinta con sus andanzas en la élite. Los últimos titulares se cocinaron anoche tras la victoria de España ante Francia en Múnich. Sin embargo, cada día sorprende con una nueva y buena noticia, y ni mucho menos está todo contado sobre su figura. No es fácil ni habitual que alguien se convierta en todo un ídolo con sólo 16 años ni que esté rozando una .

Esta semana, sin duda, va a ser especial para el extremo después de haber sido el gran protagonista en semifinales. Primero, porque juega una final el domingo en Berlín, ante Inglaterra o Países Bajos, con la que podría levantar su primer título con la Selección, que era su sueño. Pero también porque un día antes cumplirá 17 años rodeado de su familia y con su nombre en lo más alto. La expedición de la Roja ya tiene varios planes en la cabeza para que en el Hotel Der Öschberghof haya toda una fiesta para una joya nacida en Esplugas de Llobrega y criado en Mataró, en un barrio obrero y modesto como es el de Rocafonda. Y más teniendo en cuenta que un día antes su inseparable amigo Nico Williams soplará 22 velas. Nadie quiere frenar el estado de euforia actual. El buen ambiente que se respira en la Roja ha sido una de las claves del éxito. De la Fuente dijo que el grupo es una familia y lo ha bordado.

Precisamente la familia es lo que verdaderamente impulsa a Lamine. Cuando hace algo más de un año Albert Luque se reunió con sus padres en Barcelona para que jugase con la Absoluta y no con Marruecos, el internacional tuvo una conversación profunda con su madre, Sheila Ebana (nacida en Guinea Ecuatorial). Más allá de que al padre, Mounir Nasroui (marroquí), le habían encandilado las palabras del seleccionador Walid Regragui para mirar hacia al sur, así como las suculentas ofertas de la federación africana para todos los miembros de la familia, él quería escuchar lo que su mamá pensaba con sinceridad. Y vio que sólo le preocupaba una cosa: que las prisas no se llevaran la felicidad de su hijo por delante. Llegó a decirle a la RFEF que jugaría con España, pero a su debido tiempo. Si necesidad de ser convocado con urgencia.

La Federación le prometió a la familia que Lamine estaba ya para competir en la élite desde el principio. Que no le iban a convocar tres o cuatro veces por capricho, para frenar que debutara con otra selección, sino que lo iban a reclutar con vistas a ser un pilar. De la Fuente, conocer de la base como pocos, era un enamorado de sus cualidades. Como le sucedió a Isidre Gil cuando en 2014, teniendo Lamine siete años, le consiguió una prueba en La Masia. La seguridad con la que la Federación fue a por él acabó de convencer al chaval. Hasta el punto de que su mensaje a Luque, poco antes de ser llamado por primera vez y debutar el 8 de septiembre de 2023 contra Georgia, fue definitivo: "Estad tranquilos, quiero ganar la próxima Eurocopa y eso sólo es posible si juego con España". Pero faltaba una cosa: para poder ser alistado, y sobre todo salir del país, había que hacer un trámite con cada llamada internacional.

Parece una broma pero no lo es

Su madre tiene que ir a la comisaría más cercana para poder firmar un autorización cada vez que su hijo tiene que salir de España a competir. Al ser menor de edad, es un trámite obligatorio, que no por común deja de ser sorprendente cuando se habla de un futbolista profesional que está llamado a ser una figura mundial. El Ministerio del Interior es bien claro al respecto: "Los menores de 18 años españoles que vayan a viajar al extranjero, no acompañados de cualquiera de sus representantes legales (progenitores o tutor/es), precisarán además del DNI o Pasaporte en vigor, una declaración firmada de permiso de viaje fuera del territorio nacional".

Ya lo hacía cuando Yamal era un crío (más aún) para poder viajar por el Barça por el mundo y con las categorías inferiores de la Selección. Y no es sólo eso. Ahí no se acaba la proteción. Cuando se incorpora a las concentraciones de la RFEF, tiene asignado un tutor que supervisa cada paso que da. Es como si ese trabajador de la casa fuera un apoderado con permiso de la madre. Mientras, y pese a estar guiado en todo momento, Lamine va escribiendo capítulos de una historia inigualable. Ya fue el jugador más joven en debutar con el Barça con 15 años, 9 meses y 16 días y en la temporada 2023-24, gracias a Xavi, jugó un total de 50 partidos con el primer equipo culé, en los que marcó siete goles (cinco de ellos en Liga) y repartió 10 asistencias. Cuando moja siempre recuerda el prefijo de su pueblo y se acuerda de su madre.

Al término del encuentro ante Francia, mientras su golazo seguía dando la vuelta al mundo, volvió a pensar en ella, que tras divorciarse de su pareja se fue a vivir a Granollers. Lamine compareció ante los medios de comunicación tras el pase a la final, con una sonrisa radiante pero sin darse demasiada importancia y con el trofeo de mejor jugador del partido en la mano. "Estoy muy feliz por ganar y pasar a la final. Es un gol muy especial porque es el primero en una Eurocopa. No sé si es el más bonito, pero es muy importante para el equipo. No me fijo en ser un icono ni nada de eso. Yo sólo quiero ayudar al equipo y no perder el tiempo en esas cosas. Siempre me acuerdo de la última Eurocopa que jugó España, porque la vi en un Centro Comercial con mis amigos. Por eso quiero disfrutar de dónde estoy ahora. He estado hablando con mi madre ahora y estaba muy feliz por todo lo que ha pasado".

Y añadió, con tanto humor como serenidad: "Siempre digo que el destino pone a cada uno en su lugar. En el momento no me acordé del gol que le hice a Francia hace un año con la Sub-17, pero después sí me lo han dicho. Son dos goles bastante buenos… pero este me parece mejor. A Nico le he dicho que le toca aguantarme hasta la final. Me ha felicitado el primero. Y, además, ya le he dicho a mi madre que, si ganamos, no hace falta que me regale nada el sábado. Levantar una Eurocopa sería increíble".