ARGENTINA 2 - CANADÁ 0

Argentina y Messi llegan a otra final con la esencia de Catar por bandera

La albiceleste se mete en una nueva final y Messi sigue liderando a una generación que quiere continuar escribiendo la historia.

Messi sigue liderando a una generación única. REUTERS
Marcos Durán

Marcos Durán

En el Día de la Independencia en Argentina, a la albiceleste le tocaba jugar una nueva semifinal de Copa América. Como en 2021, 2019, 2016 y 2015. Sólo falló en 2011 de las últimas, curiosamente en casa y con insultos a Messi incluidos. Todo eso hoy queda muy lejos, la historia es otra.

Y los argentinos festejaron el 9 de julio en Nueva Jersey. Ganaron con tranquilidad, Messi marcó y por momentos se gustaron. Lo más importante era recuperar sensaciones, sobre todo después del raro partido ante Ecuador. El terreno de juego no ayudaba en nada, pero a pesar de eso, la albiceleste se encargó de llevar el partido donde quería Scaloni. Una final más, la cuarta en las últimas cinco ediciones. Y un último partido (salvo algo raro) para Ángel Di María.

El partido no fue fácil, por supuesto. Canadá sabía su papel e iba a hacer todo lo posible para ponerle las cosas complicadas a los argentinos. Jesse Marsch, entrenador de los norteamericanos, planteó un partido lento, con un 4-4-2 claro, en el que las dos líneas defensivas estaban muy juntas para evitar que Argentina pudiese circular. Y lo consiguió durante muchos minutos.

Scaloni volvía a lo que vimos en Catar con Alexis MacAllister de interior y Enzo Fernández de '5'. Con eso, los centrales tenían protagonismo para la salida porque siempre al del Chelsea alguien lo cubría. Pero la circulación era lenta, cansina y Argentina no conseguía llegar. Hasta que llegó De Paul y dijo que ahora era el momento de jugar largo y Julián Álvarez, con un control previo exquisito, metió el primer gol de Argentina.

Argentina volvía a la esencia, tocaba el balón, buscaba espacios y se dedicaba a que la pelota corra antes de correr ellos. Con un De Paul descomunal, que hacía todo, Argentina era el dominador del equipo. Y para colmo, llegó el segundo gol tras una buena jugada de De Paul, Di María, un rebote que le cayó a Enzo Fernández y un remate mordido de Messi que evitaba el fuera de juego.

Desde entonces, todo el dominio (más) era de Argentina. Alguna ocasión clara de la albiceleste en los pies de Álvarez y la lesión del capitán de Canadá, Alphonso Davies, que no podía seguir en el terreno de juego por una torsión de tobillo tras una entrada de Gonzalo Montiel. Los canadienses no se dejaban ir y lo seguían intentando minuto tras minuto.

El partido se terminaba, Argentina festejaba con los poco más de 80 mil hinchas que abarrotaban el MetLife Stadium de Nueva Jersey. Este equipo albiceleste no se cansa de ganar y conseguir cosas, lo demuestra partido a partido y el domingo vivirá una nueva final para intentar repetir lo conseguido contra Brasil hace ya tres años. Y como dice Messi, "que volvamos a estar otra vez en una final es para destacar".