CHAMPIONS | HACKEN 2 - MADRID 1

No sólo fue el Clásico: la crisis del Real Madrid retrata una mala gestión y se buscan culpables

El equipo blanco encadena dos dolorosas derrotas en una crisis de sensaciones y con la enfermería llena.

Teresa Abelleira, del Real Madrid, muestra su desesperación durante una celebración del Hacken tras la derrota ante el equipo sueco en la fase de grupos de la Champions. /GETTY
Teresa Abelleira, del Real Madrid, muestra su desesperación durante una celebración del Hacken tras la derrota ante el equipo sueco en la fase de grupos de la Champions. GETTY
Mayca Jiménez

Mayca Jiménez desde París

Va más allá del Clásico. Va más allá de la plaga de lesiones. El Hacken le sacó los colores al Real Madrid en la fase de grupos de la Champions y ahondó en su herida. A pesar de que la manita que le endosó el cuadro culé quedó resumida en que sigue habiendo distancia y en que aún no se pueden comparar a ambos equipos, lo cierto es que su visita al cuadro sueco confirmó que aquella derrota dio otro aviso a un equipo muy tocado.

En medio de una crisis de sensaciones y de juego, las de Toril han caído ante sus dos rivales más fuertes en la Liga F (Levante y Barça) y no han conseguido la victoria en sus dos primeras jornadas en la fase de grupos europea -empataron ante el Chelsea en un duelo con gran polémica arbitral-. Una dinámica en la que el madridismo apunta al técnico cordobés y a la gestión deportiva como grandes señalados.

Con una plantilla corta, las lesiones han aparecido como la gota final en un tramo complicado para el Real Madrid. Caroline Weir encendió las alarmas en el inicio de temporada, con una ausencia más que sensible durante un largo periodo -se rompió el cruzado-. No obstante, el club madrileño decidió salir al paso sin buscar algún fichaje para paliar su baja.

Esto se sumó a la sensación de que el verano había sabido a poco. Llegaron jugadoras de nivel como Oihane Hernández, Hayley Raso o Signe Bruun, además de Chavas como segunda portera, pero estas fueron insuficientes para una plantilla que perdió hasta siete jugadoras (Nahikari, Esther, Lorena Navarro, Gerard, Lucía Rodríguez, Marta Corredera y Claudia Florentino).

Era arriesgado dejar varias fichas libres en el primer equipo. Sobre todo, ante una temporada exigente en la que afronta una lucha en varias competiciones a la vez: Liga, Champions, Copa y la 'final four' de la Supercopa que se celebrará en enero. Y la primera prueba de fuego en el Clásico dejó problemas más allá del resultado. Se lesionó Linda Caicedo, que se perderá lo que resta de 2023 tras ver afectados los ligamentos de su tobillo. Y junto a la estrella colombiana quedaron en la enfermería tocadas tanto Feller como Toletti, que sufre una fractura del húmero y estará fuera casi hasta final de año.

La situación para viajar a Suecia era crítica. Aunque tenían ante sí el que, a priori, era el rival más asequible de su grupo. El equipo nórdico, que fue segundo en su Liga el pasado año, aprovechó el momento de debilidad del Real Madrid para sacar tres puntos que valen oro. Lo hizo después de un partido en el que al equipo blanco se le vieron las costuras.

No supo matar el partido en la primera parte tras el gol de Signe Bruun, que se marchó lesionada y añade otra preocupación para Toril. Y el conjunto madridista se mostró desconectado. Sin disparos entre los tres palos en un segundo tiempo en el que las madrileñas volvieron a mostrar su debilidad defensiva: tres disparos y dos goles del Hacken.

Toril: «Esto es el fútbol...»

Tras esto, la valoración de Toril u Olga Carmona dejó poca autocrítica. "Esto es el fútbol; Con muy poco, han sido capaces de darle la vuelta al marcador. Nos han sorprendido y nos vamos apenados por el resultado", señaló el técnico cordobés, que apeló a la falta de "fortuna" para su equipo y se mostró confiado de poder clasificarse para cuartos de final.

La jugadora sevillana, que rozó el 0-2 en el primer tiempo con un gran zurdazo al poste, también se mostró segura de que el equipo iba a dar el máximo para conseguir ese objetivo en Champions. Y apuntó: "Ellas le metieron un poco de locura al partido y quizá nosotras no supimos controlarlo del todo".

Ahora, el equipo blanco deberá mirar hacia dentro y buscar soluciones para darle la vuelta a una situación que preocupa al madridismo. El Sporting de Huelva le visita el próximo domingo (14:00h), con el Levante apretando en la clasificación de la Liga F. Mientras, la afición ya señala algunos culpables y abre el debate sobre la continuidad de Alberto Toril.