La infancia de Max Verstappen no fue fácil. Ganaba y ganaba carreras en el kárting con la presión, tal vez exagerada, de su padre Jos encima de él. Llegó a la Fórmula 1 gracias a su talento mezclado con los polémicos métodos de su padre, que llegó a abandonarlo en una gasolinera tras quedar segundo en una carrera de críos. «Mi padre ha sido siempre muy crítico conmigo», reconoce Verstappen, que ha viajado a su infancia.
«Es difícil de decir», ha explicado cuando ha sido preguntado en DAZN por el consejo que daría a un padre que está entrenando a su hijo en los karts. «Lo primero, no le obligaría, tiene que gustarle a él, hay muchos casos en los que el padre tiene más pasión que el hijo y hay que tener mucho cuidado con eso».
Max no parece ser como su padre Jos, expiloto de F1, ni de lejos. «Tiene que disfrutar y ya se verá si tiene talento. En ese caso, el padre sacrificará todo por su hijo, tienes que rodearte siempre de la gente adecuada porque como padre quieres a tu hijo y todo te parece perfecto en él».
Una fortuna para llegar arriba
El tricampeón ha mostrado una mezcla de sensaciones recordando su infancia con su padre: «Mi padre siempre ha sido muy crítico conmigo pero a la vez siempre opina que soy su hijo y demás. Es bueno tener una opinión externa también como la mi mánager Raymond, no es parte de la familia pero como si lo fuera».
Max Verstappen y un consejo a los padres que están entrenando a sus hijos en el karting
«Lo primero, no le obligaría. Hay muchos casos en los que el padre siente más pasión por el deporte que su hijo»#EspañaDAZNF1 🇪🇸 pic.twitter.com/ByontYjlMX
— DAZN España (@DAZN_ES) June 23, 2024
Es de sobra conocido lo caro que resulta avanzar en el mundo del kárting: «He visto a muchos padres perder mucho dinero para que sus hijos lleguen a F1 o a donde sea, es complicado pero la paciencia y tener buenos asesores es muy importante».