Arranca la Euroliga 2026-27: 20 equipos, 38 jornadas y un curso que va camino de las franquicias

La Euroliga arranca el 24 de septiembre con 20 equipos, 38 jornadas y Final Four en Abu Dabi. Estas son las claves del curso y de la ampliación a 24 equipos.

La Euroliga arranca su temporada 2026-27 el jueves 24 de septiembre con el mismo formato del curso anterior y una transformación de fondo en marcha. Serán 20 equipos, 38 jornadas y 380 partidos de fase regular.

La liga regular se extenderá hasta el viernes 16 de abril, en un calendario plagado de dobles jornadas que deja poquísimo espacio para los imprevistos. Nueve meses de competición sin apenas semanas libres.

España vuelve a tener cuatro representantes. Real Madrid, Barcelona, Kosner Baskonia y Valencia Basket repiten en la máxima competición continental, el bloque más numeroso de todos, por delante del turco.

El formato, sin cambios

Cada club se enfrenta dos veces a todos los demás, en casa y fuera, a lo largo de las 38 jornadas. Es el sistema que la Euroliga adoptó al ampliar a 20 equipos y que ha decidido mantener.

La clasificación final determina dos caminos. Los seis primeros pasan directamente a los playoffs, mientras que los que ocupen las plazas siguientes se juegan las dos restantes en el Play-In.

Ese Play-In Showdown está programado para el 20 y el 23 de abril. Es la ventana más corta del calendario y la que más ha cambiado la manera de gestionar el final de la fase regular, porque castiga relajarse en marzo.

Los playoffs se disputan al mejor de cinco partidos en cuatro series, y la Final Four se celebrará en Abu Dabi el 28 y el 30 de mayo, fuera de Europa por decisión comercial, como ya ocurrió en la edición de 2025.

El sistema tiene una consecuencia que los entrenadores repiten cada año. Con 38 jornadas, una racha mala de tres semanas se puede corregir, pero un mal noviembre condiciona toda la primavera.

Por eso el arranque pesa más de lo que sugiere el calendario. Los equipos que empiezan por debajo del 50% de victorias suelen pasar el resto del curso persiguiendo, y casi nunca alcanzan.

Los cambios en la composición

La principal novedad de la lista de participantes es la entrada del Besiktas. El club turco ocupa la plaza del Mónaco, que ha bajado a la Eurocup tras reducir drásticamente su presupuesto.

El caso del Mónaco es el aviso más serio del curso. Un club que hace poco jugaba Final Fours ha salido de la Euroliga por problemas económicos e impagos, con una licencia de cinco años en la segunda competición.

La otra particularidad es la del JL Bourg. El club francés ganó la Eurocup y con ella el derecho deportivo a jugar la Euroliga, pero renunció a la plaza y prefirió quedarse en la segunda competición.

Paris Basketball repite mediante invitación, en una continuidad que consolida al proyecto francés dentro de la élite continental sin haber ganado todavía nada.

La transformación en franquicias

El movimiento de fondo del curso no está en la pista. La Euroliga trabaja en convertir las licencias de larga duración en franquicias, un proceso que su consejero delegado, Chus Bueno, espera completar durante la temporada 2026-27.

El proceso para asignar futuras franquicias arrancó formalmente el 1 de julio de 2026. Los clubes interesados en entrar tendrían que pagar cantidades que se han situado entre 40 y 80 millones de euros.

El interés es real y amplio. Se han contabilizado más de 20 clubes interesados, entre ellos el Valencia Basket, bien posicionado para convertirse en una de las nuevas franquicias si el número de plazas se amplía.

Ese es el otro compromiso adquirido. Los clubes han reafirmado su intención de ampliar la Euroliga a 24 equipos en la temporada 2027-28, manteniendo el principio de que todos jueguen contra todos, aunque el calendario ya va lleno.

El Real Madrid ha sido el primero en atarse al proyecto. El club blanco renovó su licencia por diez años, un movimiento que aparcó definitivamente cualquier conversación sobre la NBA.

La renovación del club blanco tiene además un efecto sobre el resto. Si el socio fundador más poderoso se ata diez años, el proyecto de franquicias gana credibilidad ante los inversores que están mirando la operación.

Ese es exactamente el objetivo del movimiento. La Euroliga necesita estabilidad institucional antes de vender plazas nuevas, porque nadie paga decenas de millones por entrar en una competición inestable.

Las fechas marcadas

La temporada tiene varias citas señaladas antes incluso de empezar. El 18 y el 19 de septiembre se disputó la primera SuperCup de la historia de la competición, en Abu Dabi y con cuatro equipos: la ganó el Real Madrid, que superó al Olympiacos en la final.

El Real Madrid abre la liga regular fuera de casa, el 24 de septiembre en Dubái, y no jugará en su pabellón hasta la cuarta jornada. Cierra la fase regular ante el Panathinaikos el 15 de abril.

El Clásico continental llega pronto. Real Madrid y Barça se miden en la jornada 15, el 3 de diciembre, en el Movistar Arena y a las 20:45, el partido más televisivo del calendario español.

Antes hay otra fecha con carga. En la jornada 13, el 20 de noviembre, Olympiacos recibe al Real Madrid en la revancha de la final de 2026, que se decidió en Atenas.

El contexto que lo condiciona todo

La 2026-27 se plantea como una temporada bisagra para el baloncesto europeo. Si la NBA cumple lo que ha anunciado, su llegada al continente se produciría en poco más de un año.

La Eurocup también se transforma en paralelo. Se amplía a 32 equipos, arranca el 29 de septiembre y estrena formato con cuatro grupos de ocho, Top-16, cuartos y eliminatorias al mejor de tres, con Tenerife, Burgos y Manresa como españoles.

El resultado es una temporada con más partidos, más dinero y más incertidumbre estructural que ninguna otra reciente. Lo que se juega en la pista ya no es lo único que se juega.