PREMIOS NACIONALES DEL DEPORTE

Un 'burnout' en el exitoso 2022 de Susana Rodríguez: "Le dije a mi entrenador 'no valgo para esto'"

La triatleta ha recibido el máximo galardón de los Premios Nacionales del Deporte de 2022 y se sincera ante Relevo sobre cómo aquel año sufrió su mayor crisis.

Susana Rodríguez recibe el galardón Reina Letizia de los Premios Nacionales del Deporte 2022. /CSD
Susana Rodríguez recibe el galardón Reina Letizia de los Premios Nacionales del Deporte 2022. CSD
Andrea Robles

Andrea Robles

Susana Rodríguez (Vigo, 1988) ha recibido hoy el premio Reina Letizia, máxima distinción de los Premios Nacionales del Deporte, que la reconoce como la mejor deportista mujer del año 2022. Es la primera vez en la historia de estos premios que el mayor galardón cae en manos de una deportista con discapacidad ―nació con albinismo óculo-cutáneo, el cual limita su visión a cerca del 5%―. Así, la campeona paralímpica ha recibido un homenaje que no sólo destaca un año en el que se proclamó campeona del mundo y de Europa de triatlón ―además de ganar varias pruebas de la Copa del Mundo y de las Series Mundiales―, sino que la ha igualado a la mejor versión de Carlos Alcaraz, premio Rey Felipe por el año en el que conquistó el número 1 por primera vez y el Abierto de Estados Unidos.

La gallega es una de las caras más reconocidas del paralimpismo español por su oro en Tokio 2020, pero también gracias a la portada de la prestigiosa revista 'Time' que protagonizó debido a su aportación como médica especialista en Medicina Física y Rehabilitación durante la crisis de la COVID-19. También es conocida por hablar con franqueza, y en esos términos se expresa cuando charla con Relevo y explica lo que hay detrás de aquel 2022, un año para enmarcar a nivel deportivo, pero en el que sufrió un 'burnout': ese síndrome del trabajador quemado casi le hace abandonar el triatlón.

Muchas felicidades por este reconocimiento tan importante y merecido. ¿Qué significa para ti?

Muchas gracias. Me hace mucha ilusión por dos motivos. Primero, desde hace muchos años sigo los Premios Nacionales del Deporte y tengo profunda admiración a muchos y muchas deportistas españoles. Y, sin embargo, nunca ningún deportista paralímpico lo había ganado en la categoría absoluta, pensaba que era un premio que, por mucho que consiguiera a nivel deportivo, no iba a poder optar a él. Por otra parte, justo en 2022, que es por el año que se me premia, que tuve unos resultados inmejorables, yo había formado parte del Premio Extraordinario de 2020, que nos los dieron a deportistas que trabajamos en los sectores esenciales durante el coronavirus, era un premio muy simbólico, pero no me hizo la ilusión que me hubiera hecho si estuviera bien, porque tuve un burnout del deporte.

"Pensaba que era un premio que, por mucho que consiguiera a nivel deportivo, no iba a poder optar a él"

Susana Rodríguez Triatleta paralímpica

Antes de hablar de ese 'burnout', vayamos a los inicios, ¿por qué el triatlón?

Primero empecé en atletismo, con 10 años, y en 2008 conseguí la marca mínima para los Juegos de Pekín, pero me quedé fuera porque había seis plazas, por decisiones técnicas. Después de ese fiasco dejé de entrenar, pero tenía amigos triatletas y seguía lo que hacían y me empezó a interesar. Un día vi que había un campeonato de España de duatlón y dije 'esto me molaría probarlo'. Fui… y al cruzar la meta me dije '¡buah, este es mi deporte!'.

Desde entonces… ¿Cuánto ha cambiado el deporte paralímpico?

Uf, muchísimo. O sea, la noche y el día. Ha habido dos grandes saltos evolutivos: uno con los Juegos de Barcelona, pero yo eso no lo recuerdo, y otro con los de Londres, sobre todo a nivel mediático. Ahora el deporte paralímpico de alguna manera está bastante más presente, ya no sólo durante los Juegos, sino durante todo el ciclo. La sociedad empieza a conocer nombres de deportistas paralímpicos. Eso tú te das cuenta cuando vas por la calle. Hace años aquí en Vigo puede que hubiera gente que me conociera, porque la prensa a nivel local está pendiente de las noticias más cercanas. Pero ahora sales de la ciudad o de la comunidad autónoma y hay personas que saben quiénes somos. Y, a nivel de condiciones, está claro que es un sistema muy exigente, porque las becas del plan ADOP solo se basan en una competición de referencia al año, pero si estás en el top-3 mundial cada año, puedes vivir de esto.

¿Y la percepción de la gente sin discapacidad? Por ejemplo, hace poco te leí en 'X' criticando que algunos médicos todavía utilizaran el término 'minusválido' en su diagnóstico.

Bueno, queda mucho por hacer. Yo no soy muy tiquismiquis con el tema del vocabulario, porque hay mil palabras, pero lo importante es que somos personas, no somos un adjetivo. Pero la palabra minusvalía no la soporto, aquí nadie vale menos ni más que nadie, todos somos personas. A ver, yo creo que el deporte es un gran vehículo transmisor de las posibilidades que tenemos las personas con discapacidad y de lo que hacemos. Todavía existe un sector de la sociedad que cree que el deporte para personas con discapacidad es todo el deporte paralímpico. Es como el deporte olímpico, no todo el mundo va a los Juegos Olímpicos, aquí es lo mismo, ¿no?

Hay una parte que es el deporte para personas con discapacidad, que es bueno y saludable para todos, pero que no es alto rendimiento. Y bueno, antes era 'el pobre ciego', 'el pobre cojo' 'va a los Juegos Paralímpicos', 'ha participado', 'ha superado'… y bueno, esa idea poco a poco va quedando atrás. También pienso que hay propias personas con discapacidad, o incluso algunos deportistas, que todavía siguen transmitiendo esa imagen de pena, de dificultades y de barreras… A mí no me gusta, ¿sabes? Yo pienso que cada uno tenemos nuestras circunstancias, nuestras propias cartas para jugar, y no necesito darle pena a nadie, ni contarle a nadie mis limitaciones diarias, que algunas las tengo, pero me gusta más que se vea que puedo entrenar como cualquiera y correr rápido y nadar rápido e ir rápido en bici.

"Todavía existe un sector de la sociedad que cree que el deporte para personas con discapacidad es todo el deporte paralímpico"

Susana Rodríguez Triatleta paralímpica

Y, además, este año por fin se ha sustituido el término “disminuido” por “persona con discapacidad” del artículo 49 de la Constitución.

Sí, al final, la Constitución es el documento por el que se rige el derecho en un país. Pero es curioso cómo pueden tardar tanto en ponerse de acuerdo en cambiar un término así, que no es algo que vaya a cambiar la estructura de un país ni nada, pero bueno, afortunadamente ya es parte de la historia.

Estudiaste Fisioterapia y después Medicina… ¿Cómo tomaste esa decisión?

Sí. Mi padre era anestesista y trabajaba bastantes horas, pero siempre venía a casa contento y satisfecho, me contaba las operaciones y me encantaba… Pero decidí hacer Fisioterapia porque ahí no iba a tener limitaciones por mi discapacidad y además el centro de tecnificación estaba cerca de mi casa, en Pontevedra, así que si quería preparar los Juegos de Pekín, era una buena opción. Pero hace unos años se me empezó a pasar por la cabeza la idea de estudiar Medicina, busqué en Google blind doctors ―en español, doctores ciegos― y vi que había casos en Estados Unidos y Australia, así que pensé 'si sucede allí, por qué aquí no vamos a hacerlo'.

Susana Rodriguez es fisioterapeuta y médica.  ABC
Susana Rodriguez es fisioterapeuta y médica. ABC

¿Cómo se puede compaginar ser deportista de élite con una carrera en fisioterapia, otra en medicina, un MIR…?

Disciplina, practicada y mantenida desde una edad muy temprana y que se ha ido adaptando a todas las etapas, y obviamente dejando de hacer, no lo llamo renunciar porque hago lo que quiero, porque nadie me manda, es donde quiero estar, pero por ejemplo, el año pasado hice un curso de surf y este año obviamente no puedo practicarlo porque hacer un deporte conlleva ciertos riesgos de lesión. También es imprescindible la gente de tu alrededor, que te apoya en esto de forma incondicional.

Saltas a la fama mundial cuando en 2021 protagonizas la portada de 'TIME'. ¿Ha sido un punto de inflexión para ti? ¿Qué sentiste?

Me llamaron para formar parte de un reportaje con todos los deportistas que trabajamos en sectores sanitarios durante el coronavirus, pero me enteré por Twitter de que era portada, no me habían dicho nada. Y no, no era muy consciente del cambio que iba a suponer. Básicamente, los últimos cinco años, entre los Juegos de Río y Tokio, los había pasado metida en una cueva, yendo a trabajar por las mañanas y entrenando por las tardes, poco más. A alguien le llamó la atención y lo llevó hasta la portada. Y, luego, mi oro en los Juegos tuvo mucha repercusión porque fue todo tras el confinamiento.

Fue duro vivir las horas altas de la Pandemia e imagino que también intentar prepararse unos Juegos con un confinamiento. ¿Cómo te las apañaste?

Fue una época extraña. Iba al trabajo en tren y era desolador, sin viajeros… En casa tenía un rodillo, luego el Comité Paralímpico Español me facilitó una cinta de correr, y un gimnasio que me patrocinaba y que iba a estar cerrado me dejó una máquina de remo. Entrenaba todos los días, ahí es cuando realmente me di cuenta de lo que me gustaba entrenar, porque no tenía pruebas en el calendario, los Juegos se habían aplazado... y seguía teniendo las mismas ganas y la misma motivación. Además, fue en la época en la que me diagnosticaron una cardiopatía y tuve que empezar a tomar una medicación bastante difícil de tolerar, así que tenía otro objetivo: que cuando nos desconfinasen fuera capaz de correr y hacer bici igual que antes.

¿Cómo afrontaste esos momentos de incertidumbre por la enfermedad? Tú querías ir a Tokio sí o sí… Ahí tu cabezonería dejó de lado a la médica que eres.

Sí (se ríe). Pero con mi médica diseñamos un plan de seguridad, si aparecía alguna arritmia, dejaría de hacer triatlón. Mi perfil era de bajo riesgo, pero claro, nunca cero, así que hice un trabajo de decisión importante, también busqué una segunda opinión y contacté con la persona que más deportistas trata con este tipo de problema en EE.UU. Me dijo lo mismo que me dijeron en Santiago y decidí tirar hacia delante. Aun así, cuando nadaba tenía miedo, ¿sabes? Porque pensaba 'si me pasa algo ahora, me muero', en el agua no tienes las mismas posibilidades de salir adelante. Las tres carreras que llegué a disputar ese año fueron Abu Dabi, el campeonato de España de Triatlón en Pontevedra y luego una Copa del Mundo en Portugal. El rato que estaba nadando pensaba 'quiero salir lo antes posible de aquí', y me dije que si quería ir a Tokio, pelear por todo y disfrutar, necesitaba que alguien me ayude con esto. Y ahí fue donde busqué una psicóloga deportiva. Lo cierto es que tardé meses, pero a día de hoy no supone un problema.

"Después de que me diagnosticaran la cardiopatía, cuando estaba nadando pensaba 'si me pasa algo ahora, muero'"

Susana Rodríguez Triatleta paralímpica

Y tras trabajar en los peores tiempos para un médico, sufrir una cardiopatía y esos temores… llegas a Tokio y conquistas el oro de manera apabullante.

Sí, para mí los Juegos de Tokio a nivel deportivo fueron perfectos. ¿Por qué? Porque el plan de carrera que teníamos lo pudimos ejecutar a la perfección. Porque todo lo que tú piensas cuando estás visualizando la carrera salió tal cual. Había hecho una preparación muy, muy, buena. Había trabajado mucho en la adaptación al calor y a la humedad. Pero luego allí, tienes que hacerlo, y además en el triatlón tenemos también el factor suerte de la mecánica y de la bici, que no te pase nada, que no se rompa nada. Pero la carrera salió perfecta. Los días antes lo pasé regular porque había ganado los últimos dos mundiales y sentí mucha presión, y bueno, cada vez que hablaba con alguien a nivel de instituciones, me decían 'el sábado a esta hora ya estaremos celebrando', y además no estaban nuestros entrenadores por la Covid… María, mi psicóloga, desde aquí, me ayudó muchísimo. Y el día de la carrera, salió todo genial. Es una experiencia que no se te olvida en la vida.

Susana Rodríguez (derecha) y Sara Loehr (izquierda) oro en Tokio 2020. GETTY
Susana Rodríguez (derecha) y Sara Loehr (izquierda) oro en Tokio 2020. GETTY

¿Y cómo te preparas ahora para París? ¿Ha cambiado algo?

He cambiado de deportista de apoyo, ahora me acompaña Sara Pérez, y aprobé las oposiciones para el Servicio Gallego de Salud y estoy en Vigo, mi ciudad. Luego también al final vamos cumpliendo años y yo ya tengo 36, hay deportistas de generaciones muchísimo más jóvenes que tienen también muy buen nivel y tienen un índice de progresión mucho mayor que mi generación... Hay que buscar todas las cosillas donde podamos mejorar, ¿no? Tengo la tranquilidad de que yo ya he ganado unos Juegos, aunque, por otra parte, tienes la presión de que todo lo que no sea tener el mismo resultado va a ser peor, o sea, va a ser empeorarlo. Pero bueno, eso es así y a todo el mundo que gana unos Juegos le sucede.

¿Cómo ha sido ese cambio de guía tras haber ganado en unos Juegos con la anterior?

París tiene unas circunstancias muy particulares respecto a otras y lo que busco es dar el máximo rendimiento el 2 de septiembre, tomar todas las decisiones que me permitan llegar con mis mejores opciones. Podrá salir mejor o peor, pero tienes que hacer lo que más te convenza y lo que más seguridad y confianza te da en cada momento. En el caso de un deportista ciego, la confianza es a todos los niveles. Espero poder hacerlo bien.

Existe mucha preocupación por los adoquines y las curvas cerradas del trazado de la prueba de triatlón en París 2024, ¿qué opinas?

A ver, el lugar es increíble. Si queremos competir en el lugar icónico de París, tenemos que sacrificar comodidades, ¿no? Pero para mí, además de los adoquines, que los sufriremos todos, me parece más preocupante la corriente que hay en el río. Es imposible nadar allí, porque hay muchísima corriente en la época de más lluvias, creo que hay deportistas que por la discapacidad que tienen no van a ser capaces de salir del agua, y a mí eso sí que es lo que me parece más grave. Pero aparentemente no hay ninguna alternativa en este sentido. Creo que habría que buscar la manera de que deportistas con diferentes tipos de discapacidad también estuvieran presentes cuando se diseñan los circuitos y por lo menos pudiesen aportar alguna sugerencia, ¿sabes?

En Tokio participaste en los 1500 de atletismo también y quedaste quinta. ¿Esta vez solo participarás en triatlón?

Sí, solo haré triatlón. El resultado que hice en Tokio en los 1.500 creo que no es mejorable sin hacer una dedicación exclusiva para preparar esa distancia.

Susana Rodríguez en los 1500 m de Tokio 2020.  CPE
Susana Rodríguez en los 1500 m de Tokio 2020. CPE

Después de Tokio llegó el famoso 'burnout' que cuentas, ese que viviste por el año que se te premia hoy. ¿Qué sucedió?

Yo llevaba ya bastantes meses durmiendo muy mal y después de los Juegos siempre tenía la sensación de que no lo estaba haciendo lo suficientemente bien. Por ejemplo, mi entrenador me mandaba una hora de rodillo series y yo siempre tenía la necesidad de completarlo con más, cuando entrenaba en casa sola hacía lo que me mandaba él y luego otro poco más. Y siempre me había gustado viajar para competir, disfrutaba organizando el viaje, viendo los circuitos, pero ese año llegó un momento en el que iba a las carreras porque me tocaba ir, porque no me quedaba otra. Y, tras Tokio, me surgieron muchos compromisos y asumí cosas que realmente no me apetecía hacer, pero que consideraba que como nosotros tenemos una cierta responsabilidad social como deportistas, iba. Y luego vas, te hacen entrevistas, vas a una reunión y siempre se plantea la figura de los deportistas paralímpicos esa de la superación, de querer es poder… Y cuando tú no estás bien y tienes que estar sonriente mientras dicen cosas que para ti no son ciertas, vuelves a casa destrozada.

"Cuando tú no estás bien y tienes que estar sonriente mientras dicen cosas que para ti no son ciertas, vuelves a casa destrozada"

Susana Rodríguez Triatleta paralímpica

¿Cuándo explotaste?

Llegó una concentración en Lanzarote y se murió mi abuela estando yo allí. Estaba muy mayor, llevaba mucho tiempo muy débil y ya me había despedido de ella antes de irme, pero me quedaba otra semana allí. Mi padre me dijo que me quedara entrenando, que no iba a cambiar nada, pero luego empecé a sentirme superculpable, fue la gota que colmó el vaso y en medio de un entrenamiento le dije a mi entrenador y a mi guía 'no valgo para esto' y no acabé el entrenamiento y los días que nos quedaban allí no hice nada más.

¿Te planteaste dejarlo? ¿Cómo superaste esas sensaciones?

La verdad es que no tenía muy claro lo que iba a pasar, no veía nada claro si para adelante ni para atrás… Después me fui unos días de vacaciones con mis padres tras tres semanas sin hacer nada de triatlón. En el hotel había un minigimnasio y empecé a correr con la cinta 15 minutos, y luego más… Y decidí ir a Portugal a probarme. Lo pasé bastante mal, pero bueno, volví a querer competir. Y ahora pienso 'jolín, tengo el Premio Nacional del Deporte de 2022, que gané el Europeo en Polonia sin querer ir, el Mundial de Abu Dabi, igual, y por una mínima diferencia, sin estar recuperada…' y bien que estuve para lo que había pasado, porque al final muchas veces las circunstancias que hay a tu alrededor te hacen tomar decisiones que realmente van en contra de tu propio bienestar, así que todo esto para mí fue un aprendizaje bastante grande. Ahora soy mucho más flexible conmigo.