ATLETISMO

Thierry Ndikumwenayo, la nueva estrella española: "Descubrí el atletismo con 16 años"

El atleta nacido en Burundi ha recibido la nacionalización por carta de naturaleza y podría defender a España ya en 2023.

Thierry Ndikumwenayo ha sido el gran dominador de la temporada de cross./CROSS DE SORIA
Thierry Ndikumwenayo ha sido el gran dominador de la temporada de cross. CROSS DE SORIA

El atleta nacido en Burundi ha recibido la nacionalización por carta de naturaleza y podría defender a España ya en 2023.

José M. Amorós

José M. Amorós

Burundi es el país más pobre del mundo. Eso dicen los datos de PIB per cápita (el ingreso anual por persona), que cifra en 200 euros al año el poder adquisitivo de sus habitantes. Con una población de algo menos de 13 millones de personas, la nación ubicada en la zona de los grandes lagos de África sufre una de las hambrunas más graves del continente. En una pequeña ciudad llamada Kyriama, al norte del país, nació en 1997 Thierry Ndikumwenayo, la nueva estrella del atletismo español.

Ndikumwenayo creció en un entorno de máxima pobreza. Sin televisión, no sabía quiénes eran Bekele, El Guerrouj o Kipchoge. No tenía ni idea de que el atletismo existía. "Nunca había podido ver atletismo, nunca. No sabía que la gente lo practicaba. Yo empecé a correr sin saber que había competiciones de esto. Que existían clubes para los atletas. Yo lo hacía para jugar", confiesa el atleta en Relevo.

"En la escuela, hicimos una carrera de 200 metros y un compañero me ganó. Se acercó y me dijo: si vienes conmigo a la pista, creo que puedes ganarme"

Thierry Ndikwemenayo Atleta español

El deporte como un juego, como una diversión. Sin presión, sin obligaciones. "Vivía allí como un niño normal, como los demás. Jugaba al fútbol como el resto de niños en la escuela, cuando nos daban un tiempo libre", afirma el atleta, que cuenta cómo descubrió el atletismo: "En la escuela, hicimos una carrera de 200 metros y un compañero me ganó. Se acercó y me dijo: si vienes conmigo a la pista, creo que puedes ganarme. Él sí sabía que había clubes de atletas en mi zona. Yo no lo sabía. Me dijo que le acompañara el domingo a la pista. Pidió al club si yo podía ir a correr también y me invitaron. Corrí y lo hice bien. El entrenador me dijo que yo era un buen atleta y que podía seguir entrenando con él".

En 2013, comenzaba su camino hacia la élite en un país sin apenas tradición. "Descubrí el atletismo con 16 años. Muy tarde para cualquier atleta. En Burundi no hay carreras para los niños. Allí no hay muchos atletas y competiciones como pasa en Kenia. Por eso han salido pocos atletas buenos hasta hoy. No hay pistas de tartán, son pistas de tierra, aunque a mí me gusta entrenar en tierra", relata.

Debut y primer éxito internacional

A pesar de que para Thierry correr era un simple divertimento con sus amigos, los entrenadores del país ya empezaban a conocer su nombre. Tanto es así, que la federación nacional le convocó en 2014 para disputar los Juegos Olímpicos de la Juventud en Nanjing (China). Era la primera vez que salía de su tierra, de su entorno, de sus pistas de tierra. Pero no le impresionaron ni los grandes edificios, ni el estadio. Como si de un juego se tratara, Ndikwemenayo sorprendió a todos y se subió al podio para colgarse la medalla de plata en la prueba de 3000 metros. Sin experiencia alguna en campeonatos ni sobre tartán, el hito le hizo darse a conocer en el país y fuera de sus fronteras, como fue el caso del entrenador alicantino Llorenç Solbes, que no paró hasta encontrarlo. "Un entrenador español fue a buscarme a Burundi para que viniera a entrenar aquí, a Alicante. Llegué a España en el mes de diciembre de 2015 con 17 años. Vine con un visado de tres meses y después, volví a mi país. Empecé a tener problemas para conseguir visados para volver, no me daban más visados. Fue entonces cuando el Playas de Castellón me ayudó facilitando un contrato de trabajo para lograr vivir en España".

En Alicante, formó parte del proyecto CET Plan2Win, una organización liderada por Solbes que facilitaba las condiciones para que atletas africanos de zonas sin recursos pudieran vivir del atletismo viniendo a Europa. A pesar de estar junto a otros chicos africanos en su misma situación, la llegada a un nuevo país nunca es fácil y más, sin su entorno más cercano: "Fue difícil. Estuve dos años sin ver a mi familia. Además, tenía problemas con los documentos y luego también llegó la pandemia. Pero bueno, hicimos un buen grupo con el resto de atletas". A día de hoy, su familia continúa en Burundi pero, a pesar de cumplir su octavo año en Europa, sigue teniendo presente a los suyos y el lugar donde todo empezó: "Hablo con ellos por el móvil e intento ir algunos días para estar con ellos, dos o tres veces al año"

En 2019, Ndikumwenayo fue convocado de nuevo su país para competir en el Mundial absoluto de cross en Dinamarca y consiguió un gran 9º puesto contra los mayores especialistas de la modalidad. Pocos meses después, Burundi volvió a llamarlo para ser su representante en los 10.000 metros del Mundial de Doha, donde no pudo terminar la prueba por las duras condiciones de calor y humedad de aquel campeonato. Sucedió justo antes de tomar la decisión que cambiaría su vida: no volver a competir por su país, pedir la nacionalidad española y en tres años (periodo exigido por World Athletics) poder competir por su país de residencia. Eso significaba renunciar a sus primeros Juegos Olímpicos, un paso complicado: "Fue difícil, pero… es vida. Me gusta estar en España. El club, la gente me ayuda mucho. Por eso quiero competir por España".

"Soy Thierry Ndikwemenayo y soy un atleta español que vive en Castellón"

Thierry Ndikwemenayo Atleta

La nacionalización express ha tardado bastante años en llegar, pero su explosión deportiva a nivel internacional en 2022, consiguiendo la mejor marca mundial del año en el 3000 metros y una victoria en la Diamond League, ha traído la gran noticia. "No creo que sea por ver que soy bueno, pero hacer un año así habrá ayudado", comenta Thierry, que atiende a Relevo mientras en la mesa de su habitación en el CAR de Sierra Nevada llaman la atención decenas de folios de vocabulario español. "Estoy estudiando castellano. Tengo que aprender muchas cosas aún".

Las últimas semanas han dado a conocer la calidad de este atleta para los que no lo tenían en su radar. Thierry ha conseguido el pleno de victorias en los grandes cross internacionales que ha disputado en España en este invierno. Se estrenó ganando en Castellón como antesala de triplete de éxitos que nadie había logrado antes: Soria, Itálica y Atapuerca. Luego, rompió la cinta en Aranda de Duero. "Cuando empecé, venía de vacaciones y no tenía casi días de entrenamiento. Solo quería correr y ya está. Sin objetivos de tiempo ni resultados. Me vi bien y decidí competir", desvela el atleta del Playas de Castellón que también avisa: "He estado bien físicamente, pero no al 100%. Mi objetivo es estar en el mejor momento en verano, en la temporada de pista al aire libre".

Unos resultados durante todo el 2022, de la pista al cross, que confirman que el atleta de 25 años tiene una proyección de éxito internacional al alcance solo de elegidos: "Me gusta pensar que voy a ganar. Creo que todos deberíamos tener en la cabeza que vamos a ganar. Yo, al menos, soy así". Unas ganas de triunfar que le hacen no temer a soñar con las grandes cimas de su deporte. "Quiero ganar medallas y hacer récords del mundo", sueña y ya tiene en su objetivo en qué pruebas lo buscará: "En pista, quiero hacer el 5.000, aunque en los meetings también está el 3.000 y puedo probar el 1.500. Pero, en los campeonatos, el 5.000 o el 10.000. Depende de cómo lleguemos de forma al mes de mayo y junio".

La cuenta atrás para su estreno con la camiseta de España ha comenzado. "Estamos esperando el transfer de World Athletics. Lo normal sería que debutara en el Mundial de Budapest en verano", cuenta Ndikwemenayo, que no pierde la ilusión de que pueda ser mucho antes: "Si lo hacen más rápido, podemos llegar al Mundial de cross (18 de febrero, en Australia)... pero, quizás, es muy pronto".

José M. Amorós
José M. Amorós

Redactor

José Manuel Amorós.