El tenis español femenino no vive su mejor momento. Aunque hace un mes el equipo capitaneado por Carla Suárez volvió a unas semifinales 18 años después en la Billie Jean King Cup. Poco a poco empiezan a verse brotes verdes, también en las generaciones de abajo, desde donde Charo Esquiva Bañuls, a sus 18 años, ha empezado a ilusionar.

Entre los más de 7.000 habitantes en Bigastro, situado en la Vega Baja del Segura (Comunidad Valenciana), ha nacido una joya del tenis. Número uno española en la etapa junior, dentro del top 10 mundial junior, cuartos de final en el US Open junior, medalla de plata en el Europeo junior y varios torneos internacionales y nacionales en esa etapa. Este año ha empezado ese salto con las mayores y ya tiene sus primeros títulos profesionales, en Yecla y Baza.

Con este último triunfo, se ha convertido en la tenista española más joven en ganar varios títulos del ITF World Tennis Tour, en torneos de categoría superior a W15 desde noviembre de 2011, cuando Garbiñe Muguruza se proclamó campeona del torneo de 25.000 dólares de Benicarló, con 18 años y 36 días.

Una comparación con la última número uno del mundo española y ganadora de dos Grand Slams. La joven alicantina sigue los pasos de una leyenda y atiende a Relevo para contar cómo está viviendo el momento que a día de hoy está en el top 500.

Lo primero, ¿cómo estás? Porque no paras de ganar. Llevas dos títulos consecutivos, tus primeros además.

Muy bien, la verdad. Muy contenta, muy feliz por cómo estoy jugando, por cómo estoy entrenando y la confianza que tengo en los últimos torneos.

Además, salió un dato comparando el hito con Garbiñe Muguruza cuando lo hizo con 18 años y 36 días. ¿Tú estabas pendiente de esto?

No pienso en ese dato, pero es importante y bonito, la verdad. Estar al lado de ese nombre es bonito.

¿Tú sientes esa presión de que hay muchas miradas puestas en ti o no?

Bueno, la verdad que no. Ahora mismo, no mucho. Voy haciendo mi camino poco a poco. Hace nada estaba la 800 del mundo. Tampoco había demasiadas miradas y ahora a lo mejor hay un poco más. Pero bueno, yo voy haciendo lo mío, voy haciendo mi camino poco a poco y da igual lo que la gente diga que voy a seguir haciendo lo que hago.

Hace unas semanas Carla Suárez, capitana del tenis femenino español, habló de ti y de Juliana Giaccio. Os sigue de cerca y respaldó el apoyo que tenéis desde la federación. ¿Cómo es de importante?

La federación nos apoya siempre. Nos da wildcard y nos apoya también económicamente, que creo es muy importante para el tenis. Sobre todo que hay un montón de torneos en España que te ayudan a jugar aquí y sí que es verdad que muchas veces a lo mejor te llevan de sparring si lo estás haciendo bien a la Billie Jean King Cup. Así que es un orgullo escuchar eso de ella.

¿Has ido de sparring?

No, no he tenido la oportunidad todavía.

Bueno, quizá llegue la llamada de Carla.

Sí, a lo mejor.

¿Y tus padres qué te dicen por lo que estás viviendo?

Que disfrute y no sufra. Este es mi sueño y ellos me apoyan siempre desde el principio. Pero bueno, que si no sale, que sé que es muy difícil que salga, pues hay un millón de cosas más que hacer y que se me pueden dar bien, aunque ellos me apoyan y creen que lo puedo conseguir. La verdad que es importante su apoyo.

¿Qué otras cosas se te dan bien? Tienes 18 años y supongo que estás compaginando los estudios con el tenis.

Sí, sí, terminé el bachiller y estoy en la universidad ahora en la UCAM (Murcia), que me están ayudando bastante. Me he metido en Arquitectura que me gusta bastante desde que soy pequeña. Sé que suena difícil, pero es lo que me gusta. Voy poco a poco. No voy a hacer todo el curso en un año porque es imposible compaginar la vida de un tenista profesional con la universidad, ya que son muchísimas horas. Y el día tiene 24 horas, no tiene más. Mi idea es, cuando termine mi carrera del tenis, poder dedicarme a la arquitectura.

Tú naciste en Bigastro (Alicante). ¿Con qué edad empezaste a jugar al tenis y dónde empuñaste tu primera raqueta?

Empecé a los cuatro años en la escuela municipal de Bigastro. A los ocho, me apunté a un campus de verano en Torrevieja y se ve que los entrenadores me vieron maneras. Me preguntaron si quería ir a entrenar allí y empecé yendo a Torrevieja un día a la semana, luego dos y después tres, y ya estoy entrenando ahí todos los días.

Tus entrenadores son Emilio Viuda, seleccionador junior de España femenino, y David Pérez. ¿Son con quienes empezaste a jugar?

Empecé con ellos directamente. Llevan siendo mis entrenadores desde que tengo ocho años.

Por proximidad, ¿has podido estar en la Academia de Ferrero o la de Carlos Alcaraz?

En la de Ferrero habré jugado 30 torneos o algo así. En la de Alcaraz, fui al club varias veces a jugar.

¿Te has podido cruzar con Ferrero?

Tengo una foto con él de cuando tenía ocho años, cuando fui a jugar el circuito alicantino.

Está libre, quizá te llama y te coge de pequeña como hizo con Carlos.

(Se ríe) Yo estoy muy contenta con mis entrenadores, pero la verdad que sería un orgullo si se interesa.

¿Sueñas con ser profesional?

Sí, sí. Cien por cien, desde que tenía diez años.

Me han chivado que tienes carácter en la pista. ¿Cómo te defines?

Tengo bastante carácter desde pequeña, pero lo he ido mejorando. He conseguido pasar del enfado y tirar la raqueta, a llevarlo hacia la garra, a luchar más. Tener carácter es bueno si sabes manejarlo bien.

¿Cómo es tu estilo de juego?

Hasta hace un año era bastante defensiva, pero he estado mejorando bastante. Ahora tengo un buen saque, una gran derecha. Estoy atacando más porque es algo que he mejorado bastante. Sé que defendiendo no se puede llegar arriba con el tenis que hay ahora mismo. Soy una jugadora que ataca cuando tiene que atacar, sabe defender, corre muy bien en el fondo y que lucha los partidos hasta el final.

¿Cuál es tu mejor golpe y el peor?

El mejor la derecha, sin duda. El peor sería el revés.

Ahora tus rivales van a ir a por tu revés…

No pasa nada, les saco cortado y ahí zafo.

¿Cuál es tu superficie favorita?

Depende cómo vaya jugando cada una, pero juego bien en todas, la verdad. Tengo un juego bastante versátil. Quizá me gusta jugar un poco más en dura por cómo es mi juego, que es más tirando al plano. Pero sí que es verdad que las extranjeras juegan peor en tierra batida y puedo aprovecharlo.

¿Cómo ves el tenis femenino español desde abajo?

A ver, quizá no es la mejor etapa porque no hay ninguna en el top 10, como cuando estaba Garbiñe Muguruza o Carla Suárez, pero hay muchas jugadoras buenas ahora mismo.

Yo creo que del 100 al 200 hay por lo menos 7 u 8 jugadoras muy buenas; también del 200 a 300 habrá otras 5 o 6. Hay bastante nivel.

En cuanto alguna tenga así una buena racha, se va a meter como pasó con Jessica Bouzas o como se ha metido Kaitlin Quevedo dentro del top 100. Tenemos el nivel para ello, pero no es fácil porque hay gran nivel ahora mismo en el tenis femenino. Hace cuatro o cinco años el top 100 estaba como en 400 puntos y ahora mismo están en 700 puntos para entrar. Es una locura y explica que hay un nivel femenino muy bueno, y yo creo que en España tenemos jugadoras.

¿Te han hablado alguna de las mayores?

Con Kaitlin coincidí mis primeros años de junior. Es muy maja y supertrabajadora. Con Jessica entrené una vez. También hablo con Marina Bassols, con quien tengo buena relación y con su entrenador. Siempre me ayudan en lo que pueden. Me ayudan a entrenar, me dan algunos consejos. Me dicen que no tenga prisa, subir es muy difícil y que sí que es verdad que cuando eres así un poco joven te metes mucha mucha prisa, mucha presión con querer subir rápido y que eso es superdifícil. Lo normal es ir poco a poco subiendo.

Te veo bastante madura. Tienes las cosas claras. Tras lo conseguido en junior y ahora los dos títulos, ¿hay alguien que te pone los pies sobre la tierra?

Mis entrenadores y mi familia. Me dicen que lo que he conseguido no es nada con todo lo que se puede conseguir. No quita que esté muy bien lo logrado, pero que hay que seguir trabajando cada vez más y bueno, poco a poco.

¿Con qué torneo sueñas ganar?

El US Open.

¿Por qué?

Desde el primer año que fui, me gustaron mucho las pistas y el ambiente en Nueva York.

También ojalá algún día el WTA 1000 de Madrid, en la Caja Mágica. Sería muy bonito ganar aquí en España.

Ahora que ya no eres junior, ¿cuál ha sido el torneo más especial en esta etapa?

Sobre todo cuando gané un J500 cuando tenía solo como 15 o 16 años. Y que eso me permitió poder jugar los cuatro Grand Slams. Venía desde la previa y todavía estaba luchando por meterme ahí en los grandes torneos. Entonces ese torneo fue el más importante que he ganado.

¿A quién les has dedicado tus primeros títulos profesionales?

A mí misma, la verdad, porque no venía de una muy buena racha. Mis entrenadores siempre me han ayudado. David me dijo que el trabajo estaba hecho e iba a salir el resultado en cualquier momento. Al final es lo que ha pasado. En Yecla, me tocó en primera ronda contra la uno. El cuadro era difícil pero ese partido jugué bastante bien y conseguí la confianza para jugar el resto de las dos semanas bien.

¿Tienes ayuda de patrocinadores?

Sí, tengo bastante suerte. Puedo viajar sin problema y no preocuparme por el dinero. New Balance me ayuda con la ropa, Yonex en la raqueta y TM Grupo Inmobiliario en Torrevieja que me ayudan bastante desde el principio. También Alten Group y Proyecto FER, que es de aquí de Valencia, y ayuda a los deportistas valencianos para poder dar el salto.

¿Quiénes son tus ídolos?

Me gustaba mucho Simona Halep. La verdad, la veía siempre cuando era pequeña me encantaba, me veía todos sus partidos. Y Rafa Nadal, que es el referente de la mayoría de España ahora mismo. En la actualidad, me gustan mucho ‘Carlitos’, Iva Jovic y Sabalenka.

Has tirado por la de tu edad con Jovic…

Sí, sí. Jugué con ella un par de veces cuando era más pequeña hace tres años creo. La verdad que me pasó por encima. Ya podía estar jugando los grandes torneos profesionales.

Imagínate, en la Manolo Santana: Charo Esquiva contra Iva Jovic.

Ojalá, ojalá algún día.