Novak Djokovic vuelve al torneo de Pekín 11 años después de su última visita. El serbio figura en la lista de inscritos del China Open, que se disputa del 30 de septiembre al 6 de octubre, un torneo en el que nunca ha perdido un partido.
Un 29-0 que no tiene comparación
El historial de Djokovic en la capital china es de los más extraordinarios del circuito. Según el registro de victorias y derrotas de la ATP, el serbio suma 29 victorias y ninguna derrota en Pekín, y es el jugador con más títulos del torneo, con seis.
Los seis los ganó entre 2009 y 2015, el último en su anterior visita, con un 6-2 y 6-2 a Rafa Nadal en la final. Desde entonces el calendario le llevó por otros caminos en la gira asiática y el China Open pasó de largo en su planificación. Su regreso, anunciado a principios de septiembre, fue uno de los titulares de la presentación del cuadro.
El dato tiene algo de desafío estadístico. Djokovic no juega en Pekín desde que tenía 28 años y vuelve con 39, después de caer en la primera ronda del US Open ante Mariano Navone, en cinco sets. Aquella derrota cortó una racha de 78 victorias seguidas en primeras rondas de Grand Slam y le sacó del top 10: hoy es el número 12 del mundo.
Lo hace en un circuito que ha cambiado de generación. La racha invicta no se pone en juego a menudo, y esta vez lo hará en un cuadro de los más fuertes que ha tenido el torneo.
Pekín fue durante años su pista más fiable. Allí levantó trofeos en temporadas en las que dominaba el circuito y en otras en las que llegaba cuestionado, y nunca encontró un rival capaz de pararle. Entre el resto de inscritos de 2026, solo Sinner, con dos títulos, tiene más de uno en Pekín.
Siete del top 10 en el mismo cuadro
La organización presentó el cartel como uno de los mejores de su historia, con siete jugadores del top 10 inscritos. A la cabeza aparece Jannik Sinner, que ha llegado a la final en sus tres participaciones y ganó el título en 2023 y en 2025. En 2024 perdió la final contra Carlos Alcaraz.
El italiano llega, además, después de casi tres meses sin competir. Sinner se perdió el último US Open por una lesión en la rodilla y no juega desde que defendió el título de Wimbledon en julio, pero ya ha confirmado que reaparecerá en Pekín. Su prioridad declarada son las ATP Finals de Turín, para las que ya está clasificado.
Junto a ellos están Alexander Zverev, número dos del mundo, campeón del US Open y tres veces semifinalista en Pekín, Félix Auger-Aliassime, Flavio Cobolli, Alex de Miñaur, Daniil Medvedev, Alexander Bublik, Jakub Mensik y Andrey Rublev. La lista incluye también a Francisco Cerúndolo y Arthur Rinderknech, entre otros.
La lista de inscritos no es definitiva hasta que se sortea el cuadro. Ya ha habido algún movimiento: Raphaël Collignon se dio de baja y Sebastián Báez entró en su lugar. Los cambios de última hora son habituales en la gira asiática, que llega justo después de la Laver Cup y de un mes de septiembre muy cargado.
Tokio, el mismo día y con Alcaraz
La gran ausencia de Pekín es Alcaraz. El murciano ha elegido otra vez el ATP 500 de Tokio, que se juega en las mismas fechas, en el Ariake Coliseum. Allí defiende el título que ganó en su debut de 2025, cuando superó en la final a Taylor Fritz por 6-4 y 6-4.
El cuadro japonés también tiene nombres de peso. Vuelven Fritz y Ben Shelton, campeón en 2023, y se apuntan Frances Tiafoe, Lorenzo Musetti, Casper Ruud, Jiri Lehecka y Holger Rune. Con su título de 2025, Alcaraz se unió a Federer, Nadal, Murray y Djokovic como números uno con trofeo en Tokio.
El torneo tiene además un fuerte acento español. En la lista de Tokio aparecen Rafael Jódar y Alejandro Davidovich, además del brasileño João Fonseca, otro de los jóvenes que ha dado el salto esta temporada. Jódar juega antes su primera Laver Cup con el equipo europeo, del 25 al 27 de septiembre en Londres.
Tokio tendrá además una despedida. Kei Nishikori, campeón en 2012 y en 2014, juega con invitación su último Open de Japón, en la temporada en la que ha anunciado su retirada.
Por qué el calendario los separa
La coincidencia de fechas no es casual. Tokio y Pekín son los dos ATP 500 que abren la gira asiática, y el circuito los programa en la misma semana para que cada jugador elija uno. El siguiente paso es común para casi todos: el Masters 1000 de Shanghái, en el que están inscritos Sinner, Alcaraz y el propio Djokovic.
La elección de cada uno dice mucho de su planificación. Alcaraz ha preferido el torneo donde defiende puntos y una pista que conoce, mientras que Pekín reúne a más cabezas de serie. El duelo entre Sinner y Alcaraz tendrá que esperar, como mínimo, a Shanghái.
El China Open es, además, un torneo combinado. El cuadro femenino es un WTA 1000 que este año se juega del 30 de septiembre al 11 de octubre, una semana más tarde que en 2025. Por eso el torneo de mujeres se prolonga cinco días más que el de hombres en la misma sede.
Lo que se juega Djokovic
Para Djokovic, Pekín es también una forma de sumar partidos antes del tramo final. El serbio ha reducido mucho su calendario en los últimos años y elige cada torneo con cuidado. Volver a un escenario donde nunca ha perdido es, además de un reto, un lugar cómodo para arrancar el otoño.
El reto físico también cuenta. La gira asiática encadena Pekín, Shanghái y, para muchos, algún torneo más antes de París, con viajes largos y cambios de horario. Djokovic ha dosificado esa parte del año en las últimas temporadas y su presencia en Pekín es una señal de que quiere competir de verdad en el cierre.
Su historia en China va más allá de Pekín: el Open de China y Shanghái han sido dos de sus grandes territorios. En Pekín, Sinner ha jugado las tres últimas finales. La incógnita es si el 29-0 sigue intacto cuando termine la primera semana de octubre.