El Mundial de rugby de Australia 2027 será el más grande de la historia del deporte: 24 selecciones, 52 partidos y una ronda nueva. Y, pese a todo eso, durará una semana menos que el de Francia.

De 20 a 24: el primer cambio desde 1999

El torneo llevaba siete ediciones con 20 equipos repartidos en cuatro grupos de cinco, un formato vigente desde 2003 en el que los dos primeros de cada grupo pasaban directamente a cuartos de final. World Rugby decidió en octubre de 2023 ampliar a 24, la primera expansión desde 1999.

El detonante fue lo que ocurrió en Francia 2023, donde Chile y Portugal dieron la cara por encima de lo previsto. El argumento de la federación internacional es el de siempre en estos casos: si no hay plazas, las emergentes no compiten, y si no compiten, no mejoran.

El formato nuevo: seis grupos y un octavo de final

Los 24 equipos se reparten en seis grupos de cuatro, el mismo esquema que usa la Eurocopa de fútbol. Cada equipo juega tres partidos de grupo en lugar de cuatro.

Pasan de ronda los dos primeros de cada grupo más los cuatro mejores terceros, lo que da 16 clasificados. Y ahí está la novedad estructural: el Mundial estrena unos octavos de final, la primera eliminatoria que se juega antes de los cuartos en toda la historia del torneo.

El desempate entre los terceros sigue un orden fijo: diferencia de puntos, puntos anotados y ensayos anotados. Si persiste la igualdad, decide el ranking mundial a fecha del 18 de octubre de 2027.

La paradoja: más equipos y menos días

Lo llamativo del diseño es que la ampliación no alarga el torneo, lo acorta. Francia 2023 duró 50 días; Australia 2027 durará 43, seis semanas repartidas en siete fines de semana, del 1 de octubre al 13 de noviembre.

La cuenta sale porque la fase de grupos pasa de cinco semanas a cuatro. Y para el equipo que llega hasta el final, la carga es exactamente la misma que antes: siete partidos. Sudáfrica jugó siete para ganar en 2023 —cuatro de grupo, cuartos, semifinal y final— y un campeón de 2027 jugará otros siete: tres de grupo, octavos, cuartos, semifinal y final.

Ese cálculo es el que permitió aprobar la expansión sin chocar con los acuerdos de carga de trabajo de los jugadores, que es donde habían encallado las propuestas anteriores. La alternativa que se estudió, un modelo suizo como el de la Champions de fútbol, se descartó por esa misma razón.

El calendario del torneo

La fase de grupos ocupa las cuatro primeras semanas y se cierra el 17 de octubre de 2027, en una jornada que la organización ha bautizado como «Super Sunday» y en la que se resuelven los últimos puestos de clasificación.

A partir de ahí, todo va seguido: los octavos de final el 23 y 24 de octubre, repartidos entre Sídney, Brisbane, Melbourne y Perth; los cuartos el 30 y 31 en Brisbane y en el Stadium Australia; y las semifinales el 5 y 6 de noviembre en Sídney.

El partido por el tercer puesto se juega el 12 de noviembre y la final el sábado 13 en el Stadium Australia de Sídney. El torneo lo abre Australia contra Hong Kong China el 1 de octubre en el estadio de Perth.

Ese partido inaugural resume el sentido de la reforma mejor que cualquier comunicado: el anfitrión contra una selección que nunca habría entrado en un Mundial de 20 equipos. Hong Kong China, Zimbabue y Chile son las presencias que la ampliación hace posibles.

Los números del torneo más grande

La expansión cambia el tamaño de todo. Se pasa de 48 partidos en 2023 a 52 en 2027: 36 de la fase de grupos, repartidos en seis grupos de cuatro, y 16 de eliminatorias entre octavos, cuartos, semifinales, bronce y final.

Los escenarios son ocho estadios repartidos por el país, lo que obliga a un reparto geográfico que en ediciones anteriores no hacía falta. Australia es el único de los grandes países del rugby con distancias internas comparables a las de un continente.

Y hay un detalle de diseño del cuadro que casi nadie ve. Los cruces están construidos de forma que un tercero de los grupos A, B, C o D solo puede caer en una llave de octavos, mientras que los de los grupos E y F pueden ir a cualquiera.

El objetivo de esa restricción es evitar que en las dos primeras rondas eliminatorias se repita un partido ya jugado en la fase de grupos. Es el mismo problema que aparece en cualquier torneo con mejores terceros, resuelto aquí con una tabla cerrada de emparejamientos.

Cómo se reparten las plazas y cuándo se sorteó

12 selecciones se clasificaron automáticamente por haber terminado entre las tres primeras de su grupo en 2023: Sudáfrica, Nueva Zelanda, Irlanda, Francia, Inglaterra, Argentina, Australia, Escocia, Fiyi, Italia, Japón y Gales. Las otras 12 salieron de las clasificaciones regionales, y entre ellas está España.

El sorteo se celebró en Sídney el 3 de diciembre de 2025, mucho más tarde que en ediciones anteriores. La crítica a Francia 2023 fue precisamente esa: sus grupos se sortearon casi tres años antes del torneo, con un ranking que para entonces ya no reflejaba nada.

El método fue el de bombos. Los 24 equipos se ordenaron del 1 al 24 según el ranking de World Rugby al cierre de la ventana de noviembre de 2025 y se repartieron en cuatro bombos de seis, con un equipo de cada bombo por grupo.

En el momento del sorteo, el bombo 1 lo formaban Sudáfrica, Irlanda, Nueva Zelanda, Francia, Inglaterra y Argentina, y el bombo 2 Australia, Escocia, Fiyi, Italia, Japón y Gales. España salió de los bombos bajos, como el resto de los clasificados por la vía regional.

Estos son los seis grupos que salieron del sorteo:

  • Grupo A: Australia, Nueva Zelanda, Chile y Hong Kong China.
  • Grupo B: Sudáfrica, Italia, Georgia y Rumanía.
  • Grupo C: Argentina, Fiyi, España y Canadá.
  • Grupo D: Irlanda, Escocia, Uruguay y Portugal.
  • Grupo E: Francia, Japón, Estados Unidos y Samoa.
  • Grupo F: Inglaterra, Gales, Tonga y Zimbabue.

El cruce más comentado es el del Grupo A: el anfitrión Australia comparte grupo con Nueva Zelanda, su gran rival histórico, algo que no había ocurrido antes en la fase de grupos de un Mundial. El partido inaugural, el 1 de octubre en Perth, enfrenta a los australianos con Hong Kong China, el otro integrante del mismo grupo.

El sorteo confirma el espíritu de la reforma: Chile y Hong Kong China comparten grupo con dos de las grandes potencias, y España, Zimbabue y el resto de clasificados por la vía regional tendrán enfrente rivales de primer nivel desde la primera jornada. Para esas selecciones, competir ya es la victoria; avanzar de grupo sería la sorpresa del torneo.