Pedro Acosta da el primer bocado a MotoGP más de 1.000 días después
Pedro Acosta consiguió este domingo en el Red Bull Ring de Austria su primera victoria en MotoGP. Analizamos todo el camino del piloto murciano hasta llegar hasta ahí.
Se la llevó ‘El Tiburón’. Más de 1.000 días después de su última victoria en Moto2, en el año que le vio coronarse por última vez. Se la llevó y lo hizo de una manera que solo los elegidos saben hacer, reponiéndose de todas las decepciones.
La última decepción del fin de semana
La última, ese mismo sábado. Lideraba con mano firme una Sprint que estaba destinada a ser su segunda victoria en el formato corto. Lo tenía todo en la mano. Jorge Martín, que en ese momento se encontraba en segunda posición, había aceptado su destino, pero entonces llegó el giro del fin de semana.
Un exceso de confianza terminó pasando factura a un Pedro Acosta que terminó la Sprint en el suelo tras un error en la chicane del Red Bull Ring y lamentándose unas horas después.
«Me he puesto a mirar todas las alertas, de la gasolina y del dashboard y he perdido mi referencia; y me he metido en el lío que todo el mundo ha visto, una cagada importante por mi parte», reconocía ante los medios al acabar la carrera.
El domingo el reto era sencillo, pero a la vez muy desafiante: no caerse. Lograr su primera victoria, el sueño de todo aquel que, como ‘El Tiburón’, empieza en el mundo de las dos ruedas, tiene esa presión que, como el sábado, puede jugar malas pasadas.
El sabor de la victoria
Pero no lo hizo. Pedro desafió a todos sus demonios y acabó venciendo su primera carrera en MotoGP 1.071 días y 56 Grandes Premios después. Lo celebró alardeando de ese error que, muy probablemente de no haber sucedido, le habría lastrado el domingo. Y metiéndose de lleno en una lista de afortunados, el 17º en lograr una victoria en la categoría reina.
«Sigo recordando la última vez que gané, en Indonesia en Moto2. La primera victoria siempre es especial«, expresaba aún lleno de prosecco por la celebración en su podio más especial.
El cierre perfecto en casa de KTM
El triunfo, aparte de especial por ser el primero, tenía un matiz este fin de semana: llegó en el Gran Premio de casa de KTM y Red Bull a quienes abandonará a final de temporada para poner rumbo a Ducati.
La marca austriaca fue precisamente quien le dio la oportunidad de debutar en el Mundial, con quien sumó sus dos primeros títulos y con los colores con los que llegó a la categoría reina. Desde entonces han pasado tres años para subir a lo más alto del podio en MotoGP.
«Es una fantástica manera de cerrar un ciclo con KTM, enfrente de toda la afición austriaca, de gradas repletas de camisetas de KTM. Estoy muy contento por ellos, porque se lo merecen aún más que yo. Han sido un grandísimo equipo, cuando ayer la fastidié me apoyaron. Haberles podido dar hoy este resultado es fantástico», afirmó.
Es el premio a unos meses de sacrificio y decepciones que coinciden con una crisis de resultados en KTM y que ha acabado desembocando en su adiós a final de temporada.
That’s life, that’s racing. My mistake today, apologies @KTM_Racing 😔
Let’s try it again tomorrow 🦈 pic.twitter.com/qdZuQndoIB
— Pedro Acosta (@37_pedroacosta) September 19, 2026
«Ayer fue un golpe duro para todo el mundo, incluso yo ayer por la noche estaba dándole vueltas en la cama, diciendo: ‘Pedro, no la líes otra vez, acaba aunque sea en el podio, pero acaba la carrera’«.
El único punto negativo, si es que puede sacarse uno, de uno de los mejores días en la trayectoria del murciano fue la ausencia de quienes estuvieron en los malos momentos, sus padres.
«Mis padres están en casa. Hay carreras en las que la tensión sube, y esta es una de ellas. Muchas veces es mejor venir con menos gente y que lo disfruten también desde casa, porque al final yo sé cómo me pongo, y ellos lo saben también, entonces muchas veces es mejor dejar lo sentimental a un lado y centrarse solo en lo profesional».
Los elogios de las estrellas
Lo que sí tuvo, en cambio, es el reconocimiento de todos aquellos que durante todos estos años han podido disfrutar de ese don que ya convierte a Pedro Acosta en uno de los elegidos para convertirse en leyenda.
Precisamente ese talento especial es el que hace que leyendas de la talla de Jorge Lorenzo o Dani Pedrosa, con quien ha trabajado codo con codo en los últimos años, se rindan a él. «Solamente los supercracks, los extraterrestres, pueden lograr ganar con clara inferioridad mecánica, como ha conseguido Pedro», reconocía el pentacampeón.
«Esto es lo que hemos visto en toda la historia de las carreras de motos: que los pilotos que tienen un punto extra son capaces de solventar dificultades que pueden tener sus motos en ciertos momentos», añadía el propio Pedrosa.
«Es el presente y el futuro de MotoGP. Es la primera de muchas. Ya lo intentó ayer, pero no le salió bien. Entendió el error», sumaba Marc Márquez, con quien compartirá box y probablemente luchará la temporada que viene.
El murciano consiguió en Austria el resultado que llevaba persiguiendo desde su llegada a MotoGP y lo hizo después de uno de sus fines de semana más intensos: caída cuando lideraba la Sprint, otro accidente en el Warm Up y victoria el domingo frente a Jorge Martín.