Categorías de peso en boxeo profesional: todas y kilos

Redacción Relevo - Relevo.com - Redactor
Redacción Relevo 7 de agosto de 2026 · 5 min de lectura

Las categorías de peso en boxeo profesional explicadas. Desde minimosca hasta peso pesado, kilos exactos, diferencias entre AMB, CMB, FIB y OMB.

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El boxeo profesional reparte a sus púgiles en 17 divisiones de peso, desde las 105 libras hasta el pesado sin tope. Repasamos todas, con sus kilos exactos, y por qué cada organismo las nombra distinto.

Por qué el peso lo decide todo en el ring

Un golpe de un peso pesado puede triplicar la fuerza del de un minimosca. Por eso el boxeo nació, ya en el siglo XIX, separando a los combatientes por kilos: igualar la pegada antes que el talento. Sin esa frontera, el deporte sería un desfile de gigantes contra pequeños.

Hoy el sistema está cerrado en 17 categorías reguladas por los cuatro grandes organismos. El límite de cada una es un techo: un boxeador pelea en la división cuyo peso máximo no supera el día del pesaje. Si lo rebasa, o sube de categoría o pierde el cinturón en la báscula.

La consecuencia es táctica, no solo numérica. Cada salto de división cambia el ritmo, la resistencia y la pegada que el púgil necesita. Subir kilos suele dar fuerza y quitar velocidad; bajarlos, lo contrario. Ahí se juega media carrera.

Las 17 categorías de peso, una a una

Estos son los límites superiores de cada división, el dato canónico que comparten los cuatro organismos. La conversión usa el factor exacto de una libra, 0,45359237 kilos, redondeado a dos decimales.

Categoría (español) Nombre inglés Límite (lb) Límite (kg)
Peso mínimo (paja) Minimumweight / strawweight 105 47,63
Peso minimosca Light flyweight 108 48,99
Peso mosca Flyweight 112 50,80
Peso supermosca Super flyweight 115 52,16
Peso gallo Bantamweight 118 53,52
Peso supergallo Super bantamweight 122 55,34
Peso pluma Featherweight 126 57,15
Peso superpluma Super featherweight 130 58,97
Peso ligero Lightweight 135 61,23
Peso superligero Super lightweight 140 63,50
Peso wélter Welterweight 147 66,68
Peso superwélter Super welterweight 154 69,85
Peso medio Middleweight 160 72,57
Peso supermedio Super middleweight 168 76,20
Peso semipesado Light heavyweight 175 79,38
Peso crucero Cruiserweight 200 90,72
Peso pesado Heavyweight Sin tope (desde 200) Sin tope (desde 90,72)

El recorrido empieza muy fino. Del mínimo al pluma hay apenas nueve kilos y medio de margen, repartidos en ocho divisiones: cada categoría aprieta una franja estrecha porque, en pesos bajos, dos kilos ya deciden un combate.

De la mitad hacia arriba los saltos crecen. Del medio al crucero la báscula se ensancha y, al llegar al pesado, desaparece el límite por completo. Es la única división abierta: ahí caben tanto los 95 kilos de un púgil técnico como los 120 de un coloso.

Por qué AMB, CMB, FIB y OMB las llaman distinto

Aquí empieza la confusión del aficionado. Los cuatro organismos coinciden en los kilos exactos de cada división, pero no se ponen de acuerdo en el nombre. La misma categoría de 140 libras tiene dos etiquetas según quién cuelgue el cinturón.

El Consejo Mundial de Boxeo, el CMB (WBC), popularizó el prefijo «super»: super lightweight, super welterweight. Frente a él pervive el viejo prefijo «junior», la etiqueta histórica que aún usan otros organismos para los mismos kilos. Esa herencia convierte un mismo peso en dos divisiones de nombre.

El equivalente conviene tenerlo claro para no creer que son categorías distintas:

Superligero: el mismo peso que el wélter junior (140 lb).
Superwélter: el mismo peso que el medio junior (154 lb).
Superpluma: el mismo peso que el ligero junior (130 lb).
Supergallo: el mismo peso que el pluma junior (122 lb).
Supermosca: el mismo peso que el gallo junior (115 lb).
Minimosca: el mismo peso que el mosca junior (108 lb).

Los cuatro organismos pusieron orden y estandarizaron la lista de 17 divisiones. No unificaron los nombres por completo —el «super» y el «junior» siguen conviviendo—, pero sí cerraron qué peso pertenece a cada categoría. Por eso, hoy un cinturón de las 168 libras vale lo mismo lo firme quien lo firme.

El pesaje: cuándo cuentan de verdad los kilos

El límite no se mide el día del combate, sino en el pesaje oficial, casi siempre la víspera de la pelea. Ese desfase de veinticuatro horas es decisivo y explica buena parte de la estrategia moderna del boxeo.

Entre el pesaje y el primer asalto, los púgiles se rehidratan y comen: muchos recuperan entre cinco y diez kilos. Un peso wélter que da 66,68 en la báscula puede subir al ring rondando los 73. El número de la categoría, por tanto, marca un suelo de partida, no el peso real del golpe.

De ahí nace el weight cutting, el corte de peso, ese proceso de deshidratación previo al pesaje que tantos púgiles llevan al extremo. La práctica busca pelear contra rivales más pequeños tras recuperar líquido, y es uno de los debates de salud más serios del boxeo actual.

Subir y bajar de división: la jugada de carrera

Cambiar de categoría no es un trámite: es la decisión más arriesgada de una carrera. Subir kilos suele aportar pegada pero resta velocidad y resistencia frente a rivales naturalmente más grandes. Bajar exige cortes brutales que desgastan al púgil antes incluso de subir al ring.

El caso que mejor lo ilustra es Manny Pacquiao, campeón en ocho divisiones distintas, un récord histórico. El filipino arrancó en pesos mínimos en los años noventa y llegó a conquistar títulos hasta el superwélter, escalando categoría tras categoría sin perder velocidad de manos. Nadie ha igualado ese salto.

El referente moderno es otro tipo de gesta. El mexicano Saúl ‘Canelo’ Álvarez unificó el supermedio el 6 de noviembre de 2021, al vencer a Caleb Plant y reunir los cuatro cinturones de las 168 libras. Antes había reinado en superwélter y medio: la prueba de que dominar una división y saltar a otra son talentos distintos.

Más arriba, el ucraniano Oleksandr Usyk vació el peso crucero: campeón indiscutido de las 200 libras en 2018, dio luego el salto al pesado, la división sin techo. Su recorrido enseña por qué nació el crucero a finales de los años setenta: para que los púgiles entre el semipesado y el coloso del pesado tengan su propio terreno.

Entender el mapa de las divisiones es entender medio boxeo: cada cinturón cuenta una historia de báscula, de cortes de peso y de saltos arriesgados. La próxima vez que un campeón anuncie que sube de categoría, ya sabes que está apostando su pegada contra su velocidad.