Tras perderse el tercer Mundial de manera consecutiva, Italia vuelve a intentar renacer de sus cenizas con el último entrenador que los hizo campeones de Europa hace tan solo cinco años, Roberto Mancini.

Roberto Mancini y una segunda oportunidad tras su «traición» por irse a Arabia Saudí

«Creo que, cuando un aficionado se siente traicionado, tiene derecho a estar molesto y hay que aceptarlo. Creo que, para recuperarlos, debemos hacer las cosas bien y devolver a la selección nacional al lugar que le corresponde para que las cosas se calmen».

Esas fueron algunas de las primeras palabras de Roberto Mancini cuando se conoció la elección del presidente de la FIGC, Giovanni Malagò, de volver a fichar al técnico italiano.

Para entender estas palabras, hay que retrotraerse hasta 2023. En aquel entonces, Mancini dejó «tirada» a la Nazionale para irse a cobrar 25 millones de euros por año a Arabia Saudí.

El equipo venía de ganar la Eurocopa 2021 y tenía en la retina una nueva Euro, aunque por el camino hubo una durísima derrota contra Macedonia del Norte en la repesca de cara al Mundial 2022, pero el capitán del barco se bajó. Por eso, cuando Mancini volvió a firmar, Malagò fue claro: «Es importante que se disculpara, y esa es la premisa de la presentación del entrenador».

La vuelta de Mancini a Italia, eso sí, no fue un camino de rosas. En el trayecto quedó un «cadáver», el de Andrea Pirlo. Antes de Mancini, el gran candidato era el excentrocampista del Milan o Juventus, apoyado por Paolo Maldini y Leonardo como directores generales de la Federación Italiana.

Sin embargo, Malagò bloqueó esta opción después de enterarse de que el exentrenador de Juventus o Sampdoria era embajador de una casa de apuestas rusa. Para el dirigente esa relación era inaceptable, por lo que más tarde tanto Maldini como Leonardo dimitieron, permitiendo la llegada de Claudio Ranieri a los despachos federativos.

Primera convocatoria de la «nueva» Italia

En la primera convocatoria de Mancini ya se vieron algunos cambios. Para empezar, solo 6 futbolistas repiten de aquella milagrosa victoria en la Eurocopa que se disputó en 2021 debido a la pandemia: Gianluigi Donnarumma, Alessandro Bastoni, Giovanni Di Lorenzo, Nicolò Barella, Bryan Cristante y Giacomo Raspadori.

De la lista de Silvio Baldini en la fecha FIFA previa al Mundial que Italia jugó con muchas sorpresas, solo están el citado Donnarumma, Honest Ahanor, Pio Esposito y Samuele Inácio. Un total de 34 jugadores, muchos de ellos jóvenes que nunca han pisado la Nazionale. Mancini, en rueda de prensa, explicó esta decisión.

«Si hubiera convocado a jugadores veteranos, habría habido críticas… Convoqué a jugadores jóvenes porque es importante conocerlos de primera mano para tener un equipo fuerte en el futuro; debemos ser rápidos en identificar quiénes pueden quedarse con nosotros durante los próximos cuatro años. Convoqué a más jugadores de lo habitual porque quiero verlos directamente en el terreno de juego».

Una de las razones de Mancini para convocar a estos jugadores jóvenes es su desparpajo y que no tienen las espaldas llenas de responsabilidad. Para el entrenador, los jóvenes suelen jugar con más calma y despreocupación, haciendo cosas que los mayores no hacen porque piensan demasiado. Muchas selecciones han pasado por momentos así y a Italia le toca ahora volver a tener un equipo fiable.

De la convocatoria se pueden extraer algunas consideraciones. Hay 9 futbolistas que nunca habían sido convocados: el portero del Bologna, Massimo Pessina; los defensas Daniele Ghilardi (Roma), Michael Kayode (Brentford) y Eddy Kouadio (Monza); los centrocampistas Alessandro Romano (Cagliari) e Issa Doumbia (Sporting de Portugal); y los delanteros Sebastiano Esposito (Sassuolo), Antonio Vergara (Napoli) y Mohamed Alì Zoma (Núremberg).

La falta de gol, un problema alarmante

Mancini ha convocado a varios delanteros jóvenes y ha dejado a otros en casa. El caso más extraño es el de Mateo Retegui, que decidió vestir la camiseta italiana sobre la albiceleste de Argentina y tras su marcha al fútbol de Arabia Saudí y ser la referencia en las últimas convocatorias, ahora está fuera.

El técnico italiano ahora tiene que decidir quién será el ‘9’ y la gran apuesta de Mancini parece ser Pio Esposito, que hoy es suplente en el Inter, pero que ha demostrado ser un delantero muy interesante.

El verdadero problema es que tanto Pio Esposito como sus suplentes en esta convocatoria, Gianluca Scamacca (Atalanta) y Moise Kean (Como), también son suplentes en sus equipos. Italia necesita goles y Mancini tiene que conseguir hacer funcionar a sus delanteros.

El gran objetivo es volver a una Copa del Mundo

Ahora toca jugar la Nations League, con partidos contra Bélgica y Turquía en casa, además de Francia y Turquía fuera. Son cuatro partidos complicados, para ver en qué punto exactamente está Italia. Pero no dejan de ser encuentros de Nations League, un torneo más «amistoso» que otra cosa.

El gran objetivo llegará primero con la próxima Eurocopa 2028 y después con la tan ansiada como temida clasificación al Mundial 2030, que como mínimo será de 48 selecciones, nuevamente con la posibilidad de expandirse a 64.