17 días después de haber sido declarados culpables por la Premier League, el Manchester City disputó su primer partido oficial y la reacción del resto del país no se hizo esperar. Aunque los de Enzo Maresca lograron el botín de los tres puntos en Anfield, lo que les coloca en lo más alto de la clasificación, el foco antes y tras el partido estuvo en las protestas y las pancartas que habían preparado los aficionados del Liverpool.
Recibimiento hostil en Liverpool
Esta es la nueva realidad que le toca vivir al City: una vida en la que todos les señalan como culpables mientras ellos esperan cuál es el castigo que van a recibir.
El Manchester City volvió a jugar un partido oficial después de ser declarado culpable por la Premier League. Y el lugar no podía ser más idóneo para recibir una respuesta nacional: Anfield.
A excepción de una hipotética visita al Manchester United en Old Trafford, no existe lugar en Inglaterra donde la reacción fuese a ser más potente que en el campo del Liverpool. Un escenario donde se expresan con claridad y donde además han sufrido los éxitos recientes del City, claramente perjudicados por sus prácticas contables.
En la previa del partido, el equipo de Maresca entró en autobús por la parte trasera de Anfield para evitar el gentío de la calle, pero eso solo sirvió para posponer lo inevitable. El ambiente prometía ser intenso desde el principio… y así lo fue.
Hubo multitud de pancartas con referencias a los impostores (sham es el concepto que utilizó la Premier League para culpabilizar al City en su comunicado oficial), mensajes de burla y referencias a letras de Oasis cambiando el significado e incluyendo conceptos como ladrones: «And after all, you robbed us all…»
Merchandise stand selling flags and t-shirts that read “cheats” aimed towards Manchester City. 🔴 https://t.co/eCGHAVCOwd
— AS (@Anfield_Sector) October 11, 2026
Y no todo quedó ahí. Incluso después del partido, cuando los futbolistas del City celebraban la victoria junto a sus aficionados desplazados hacia Liverpool, la megafonía de Anfield no daba puntada sin hilo y puso a sonar «Little lies», de Fleetwood Mac. Pequeñas dulces mentiras. Todos los detalles estaban perfectamente elegidos.
La prensa inglesa pide castigo para el City
Desde el lado de la prensa, la valoración es clara: el fútbol inglés tiene un problema histórico. Por mucha rivalidad, por muchos partidazos, por mucho que suceda desde ahora hasta que haya un resultado, todo tendrá un asterisco.
Jonathan Wilson, en The Guardian, escribía lo siguiente: «Hasta que se anuncien las sanciones y se conozca el resultado de la apelación, persistirá la sensación de irrealidad, esa ‘guerra ficticia’. La crisis se avecina, pero su impacto aún no se ha dejado sentir».
Por su parte, Gary Neville afirmó en televisión que espera que lleguen las sanciones al City porque «es muy perjudicial para la Premier League», mientras que Piers Morgan calificó la tarde de «farsa total».
Pero hay más, ya que absolutamente todas las noticias sobre el terreno de los periodistas presentes en Anfield describían una sensación de engaño. «El Manchester City asumió su vergüenza y se rio en la cara del fútbol inglés; nadie sabe si su contundente victoria por 3-0 en Anfield tiene realmente importancia. Por ahora, los tramposos sí salen ganando», comenzaba su texto Oliver Holt, en el Daily Mail.
Y Andy Hunter, en The Guardian, apuntaba hacia cuánto durará este escenario: «Será difícil mantener este nivel de motivación y deseo sabiendo que el descenso acecha. Sin embargo, el hecho de saber que nadie ajeno al City les reconocería el mérito de conquistar otro título no les afectó en esta ocasión».
Pleno de victorias y líderes en liga
En lo puramente futbolístico, el equipo de Enzo Maresca logró su sexta victoria consecutiva en este inicio de la Premier con otra goleada. Aunque en la primera hora de partido no consiguieron crear demasiado peligro en la portería de Alisson, la expulsión de Gravenberch por doble amarilla cambió por completo el panorama del encuentro.
A partir de ahí, los citizens no tuvieron rival. La roja justo coincidió con la entrada de Doku al campo, quien se encargó de hacer explotar al Liverpool de Iraola: provocó la falta de Gravenberch, creó la jugada del primero, obra de Haaland de volea, y marcó el segundo con un disparo a la escuadra. En un visto y no visto, el City tenía la victoria en su mano.
El resultado lo culminó Cherki en una jugada marca de la casa, deslizándose con elegancia, recortando dentro del área y colocando el 0-3 en los marcadores de Anfield.
En rueda de prensa, Maresca habló sobre el ruido y la presión que tuvieron que soportar los futbolistas del City: «El ruido siempre va a estar ahí, se trata de aprender a lidiar con él; es nuestro deber hacer nuestro propio ruido. Nuestro ruido consiste en ganar partidos como lo hicimos hoy. Fueron nuestros aficionados quienes hicieron el ruido al final del partido».
El City es líder en solitario de la clasificación y solamente el Arsenal puede acercarse, a tres puntos de distancia. Mientras el fútbol sigue colocando a los de Maresca marcando el ritmo, el fútbol inglés espera con ansia un castigo histórico.