Mikel Merino llega sin avisar, sin llamar demasiado la atención y siempre deja una estela de poderío que acaba por marcar diferencias. El jugador navarro ha logrado ser uno de los catalizadores de este parón con su presencia en el área, su influencia ofensiva y efectividad ante la portería rival.
Clave para el resultado
Merino ha sabido rentabilizar sus oportunidades con tres goles y una asistencia. Una realidad que, en cuatro partidos, ya hubiese sido buena con cuatro titularidades, pero que se vuelve especialmente llamativa en los poco más de 110 minutos jugados en este tramo de la Nations League.
El jugador del Arsenal se ha encomendado a una realidad particularmente «injusta» ateniéndonos a sus esperadas suplencias a pesar de la realidad incontestable de que es un jugador esencial en lo estadístico, siendo el goleador ante Chequia cuando el partido podía complicarse (del 2-1 al 3-1) y marcando dos goles clave ante Croacia para evitar perder puntos.
¿Es para celebrarlo así o no?
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— Selección Española Masculina de Fútbol (@SEFutbol) October 6, 2026
Su papel va más allá de las cifras, pero son tan contundentes que logran opacar lo que tiene Luis de la Fuente como recambio en una selección muy provista de perfiles diferenciales para cada necesidad. Merino, como ya demostrara la temporada pasada, tiene unas cifras de gol en su posición más elevadas de lo que sería esperable.
Un delantero camuflado
Las cifras de Mikel Merino evidencian que tiene un vínculo interesante con el gol. Con el Arsenal lleva ya 16 goles y 8 asistencias en 85 partidos y, con España, Merino ya ha llegado a los 15 goles y 4 asistencias. Números encomiables, que lo posicionan ya como un delantero camuflado en el mediocampo.
En ese rol entró ante Croacia, sustituyendo a Baena para darle un poco de empaque a España en la frontal y, sobre todo, potenciando la presencia y los espacios surgidos en el área, donde Merino sabe encontrar esas oportunidades que otros no son capaces de ver o de aprovechar para hacer definitivo el empuje de España hacia la siguiente ronda.
Compartiendo minutos, incluso, con Oyarzabal, la presencia de Merino en esa suerte de rol entre la zona alta y la frontal potenciaba que Luis de la Fuente lo viese (y lo vea) más como un recurso ofensivo que como un jugador para definir la construcción en zona de tres cuartos, donde la competencia es feroz.
Con España, Merino fue uno de los máximos goleadores españoles durante la fase de clasificación al Mundial 2026, con 6 dianas en 6 partidos ante Turquía, Georgia y Bulgaria. De hecho, en esa etapa Merino fue uno de los que no se bajaron del barco de la titularidad, dado su idilio con el gol y su presencia incontestable.
La competencia en la mediapunta
Y es que en su posición natural o, mejor dicho, en la posición en la que se ha asentado desde hace unos años, Merino tiene una altísima competencia. Especialmente si consideramos que ese puesto de mediapunta podía ser para él, dejando de lado la contribución y la clara ventaja que le llevan futbolistas como Dani Olmo o Fermín López.
Pese a la lesión que le apartó del Mundial 2026, Fermín es uno de los grandes favoritos a ese rol de mediapunta con llegada, por su capacidad para sumar en el área entendiendo el rol y potenciando la movilidad de un Oyarzabal vital en ese intercambio posicional.
De la misma forma, el papel de Dani Olmo en esta selección, en especial tras un Mundial muy llamativo en cuanto a su peso en la consecución del título, aporta una relación interesante entre el mediocampo y el ataque, con una gran gestión de los espacios reducidos y un entendimiento total de los movimientos a aprovechar por delante del balón.
Por eso, Merino no parece uno de los favoritos para sumar en esa zona. Y si en la mediapunta está complicado, la relación del de Pamplona con la base parece descartada salvo lesión, con Martín Zubimendi con un peso cada día más reseñable como sustituto de Rodri y con una gran rotación de perfiles en los interiores, con Pedri y Fabián como elementos prioritarios para ese rol mixto.
As en la manga en las segundas partes
Quizá es por eso por lo que la «injusticia» de su suplencia no condiciona a Luis de la Fuente. Como ya le pasara a Vicente del Bosque con David Silva, por ejemplo, saber que el rendimiento de Merino merece más que las segundas mitades es sencillo, pero el equilibrio de lo que pasa en el equipo depende más de la decisión de guardarlo como recurso.
De hecho, tal y como afirma Mister Chip en su cuenta de X, solo cuatro jugadores en toda la historia de España han marcado más que Merino desde el banquillo: Ferran Torres, Fernando Morientes, Álvaro Morata y Mikel Oyarzabal.
Los resultados con respecto a la solvencia de Merino están fuera de toda duda. Sin embargo, aunque hasta ahora las cifras son colosales, Luis de la Fuente decide priorizar. Por eso, tiene un as bajo la manga en las segundas partes que se puede convertir en un veneno difícil de prevenir.
6 – Mikel Merino ha marcado seis goles con España en 16 partidos oficiales tras salir desde el banquillo desde el principio de 2025.
⏱️ Es el jugador que más goles ha logrado como suplente con una selección europea desde entonces.
🇪🇸 En total, ha anotado siete goles como suplente con Luis de la Fuente, más que cualquier otro jugador de la @SEFutbol.
✨ Vital.
— OptaJose (@OptaJose) October 6, 2026
En un total de 16 partidos disputados como suplente con la elástica de la selección desde 2025, Mikel Merino ha logrado marcar 6 goles. Por ello, según los datos de Opta, ningún jugador europeo ha logrado anotar más desde el banquillo en este tramo, superando incluso a delanteros centro de pedigrí como Romelu Lukaku, que lleva cinco.