El Mundial femenino sub-17 vuelve a Marruecos del 17 de octubre al 7 de noviembre y España llega con una cuenta pendiente con Corea del Norte, la selección que le quitó el trono en 2024 y que desde entonces no ha soltado el título.
Un Mundial anual con sede fija en Marruecos
La edición de 2026 es la décima de la historia y la segunda consecutiva en suelo marroquí. La FIFA convirtió el torneo en una cita anual con sede fija en Marruecos desde 2025 hasta 2029, dentro de su plan para impulsar el fútbol femenino de formación en África.
El formato también cambió con esa decisión. Juegan 24 selecciones repartidas en seis grupos de cuatro, y a los octavos de final pasan las dos primeras de cada grupo y los cuatro mejores terceros. Después llegan cuartos, semifinales y la final del sábado 7 de noviembre.
Es el mismo esquema que estrenó el torneo en 2025, cuando el Mundial pasó de 16 a 24 selecciones. La ampliación abre la puerta a países sin tradición en la categoría y alarga una fase de grupos que antes apenas dejaba margen de error a las favoritas.
El grupo y el calendario de España
El sorteo, celebrado en mayo en la sede de la FIFA en Zúrich, encuadró a España en el grupo F con México, Australia y Chile. Tres rivales de tres confederaciones distintas para una selección que llega con la etiqueta de favorita a pasar de ronda.
La Rojita debutará el lunes 19 de octubre a las 16:00, hora peninsular, ante México. El jueves 22, a la misma hora, se medirá a Australia, y el domingo 25 cerrará la fase de grupos contra Chile, de nuevo a las 16:00.
El equipo lo dirige la seleccionadora Mila Martínez. España se ganó la plaza en el Europeo sub-17 de esta primavera, disputado en Irlanda del Norte, donde llegar a las semifinales garantizó su billete mundialista, uno de los cuatro que salieron directamente de esa ronda.
Dos títulos y un trono perdido
España es la única selección europea con más de un título en la categoría. Ganó el Mundial de Uruguay en 2018 y lo revalidó en India en 2022, con una victoria por 1-0 ante Colombia en la final que Relevo contó como la continuación del reinado de España en el fútbol de formación.
En 2024, en República Dominicana, estuvo a un penalti del tercero. España llegó a la final después de un torneo casi perfecto, pero el partido ante Corea del Norte acabó en empate y las asiáticas se impusieron en la tanda, un golpe que Relevo retrató como una pesadilla que rebajaba su estatus de dominadora.
El Mundial de 2025, el primero en Marruecos, dejó una eliminación todavía más temprana. España cayó en octavos ante Francia en la tanda de penaltis, después de un empate sin goles, en uno de los cruces más atractivos de la ronda. Fue su peor resultado en la categoría desde que la ganó por primera vez.
Corea del Norte, la rival a batir
La campeona es Corea del Norte, que ganó en 2025 la final de Rabat a Países Bajos por 3-0 y revalidó el título conquistado un año antes. Con cuatro coronas, es la selección más laureada de la historia del torneo, por delante de España, la única otra con más de un título.
Su dominio en el fútbol femenino de formación no se limita a esta categoría. La selección norcoreana acumula también tres títulos mundiales sub-20, pese a que su selección absoluta sigue prácticamente desaparecida del escenario internacional. En Marruecos 2025 terminó con 25 goles a favor y solo tres en contra.
El dato tiene una lectura reciente: el 27 de septiembre, la selección española sub-20 venció a Corea del Norte en la final del Mundial de esa categoría en Polonia, en los penaltis tras un 0-0, un antecedente que la sub-17 querrá repetir dentro de unas semanas.
En Marruecos 2026, las norcoreanas están encuadradas en el grupo B junto a Puerto Rico, que debuta en un torneo de la FIFA, Polonia y una selección africana. Un cruce con España solo sería posible en las rondas eliminatorias, y el cuadro determinará en qué ronda podría llegar.
México, un primer rival con podio reciente
El debut no será un trámite. México fue tercera en el Mundial de 2025, después de vencer a Brasil en el partido por el bronce, y llega a Marruecos como una de las selecciones de la Concacaf con más recorrido en la categoría.
Chile, el tercer rival, se ganó la plaza en el Sudamericano sub-17 de esta temporada, el mismo torneo que dio el billete a Venezuela, Argentina y Brasil. Australia completa un grupo con representantes de cuatro confederaciones distintas.
En el resto del cuadro aparecen varias candidatas. Brasil comparte el grupo C con Canadá y Noruega, Japón está en el D con Francia y Venezuela, y Estados Unidos lidera el E con Samoa y China. La anfitriona, Marruecos, abre el torneo en el grupo A junto a Nueva Zelanda, Alemania y Argentina.
Países Bajos, finalista en 2025, no estará esta vez en Marruecos. Europa se presenta con España, Francia, Alemania, Noruega y Polonia, cinco selecciones que llegan con el Europeo de la primavera todavía reciente.
Por qué importa este Mundial
Para el fútbol español, el sub-17 es algo más que un torneo juvenil. De las generaciones campeonas de 2018 y 2022 han salido jugadoras que ya compiten en Liga F, y el Mundial es el primer gran escaparate internacional de la cantera.
El calendario, además, cae en plena temporada de clubes. Las jugadoras convocadas se perderán varias jornadas con sus equipos entre octubre y noviembre, porque el torneo dura tres semanas y coincide con la competición doméstica ya en marcha.
España parte, por historia y por grupo, entre las favoritas para llegar lejos. El reto es recuperar un título que no gana desde 2022 y volver a mirar de tú a tú a la Corea del Norte que le arrebató la corona.