En este sábado de sol y alegría en Madrid también hubo una sorpresa en los aledaños del Santiago Bernabéu: han vuelto los puestos de camisetas y bufandas de la calle Rafael Salgado. «Se echaban de menos», comentaban algunos aficionados, mientras escuchaban el griterío de sus comerciantes, que han vivido meses de preocupación y enfado.

«¡Llévate la bufanda conmemorativa del día de hoy! ¡Real Madrid-Leganés!», se escuchaba por Rafael Salgado, la calle más problemática para los conciertos del estadio blanco, esta noche también el lugar donde regresaban estos puestos, repletos de gominolas, pipas y patatas fritas.

Los aledaños del Santiago Bernabéu, siempre con bullicio, habían perdido parte de su esencia con las obras: obligaron a muchos puestos de venta ambulante a ‘desaparecer’… y algunos todavía no habían vuelto. La prolongada ausencia de los espacios que dispensan comida, bebida y merchandising llamaba la atención de los aficionados que frecuentan el coliseo merengue.

Que aún no hubiesen vuelto, según pudo saber Relevo, se correspondía únicamente a un tema burocrático: el Ayuntamiento todavía no había recepcionado la calle (es decir, que a efectos técnicos continuaba de obras) y no había dado luz verde a los vendedores para instalar sus locales.

Los puestos sí trabajaban con normalidad en la avenida de Concha Espina, que da entrada al Fondo Sur (grada de animación) y donde se concentra la mayoría de seguidores. En la zona sur de La Castellana también mantenían su actividad sin resentirse por la remodelación del Bernabéu.