La Billie Jean King Cup conoce hoy a su segunda finalista. En el Shenzhen Bay Sports Centre Arena se juega este sábado la semifinal de la parte baja del cuadro, entre Italia, que remontó a la anfitriona China en cuartos, y Ucrania, que superó a Bélgica en tres partidos. El título se decide mañana.

Qué se juega hoy en Shenzhen

La segunda semifinal está programada para las 17:00 en Shenzhen, las 11:00 en la España peninsular. Es el penúltimo partido de una semana que arrancó el martes 22 con ocho selecciones y que termina el domingo 27 con la final.

El formato no cambia en esta ronda. Cada eliminatoria se resuelve con dos partidos individuales y un dobles, que solo se disputa si los individuales terminan empatados. Gana la selección que llega antes a dos puntos, así que una eliminatoria puede cerrarse en dos partidos o alargarse hasta el tercero.

La primera semifinal la ganó Chequia por 2-0 ante España, el viernes 25. Karolina Muchová abrió con una victoria sobre Jessica Bouzas Maneiro por 7-5 y 6-4, y Linda Nosková certificó el pase a la final tras superar a Cristina Bucsa por 7-6(5) y 6-2, después de remontar un 4-2 en contra en el desempate.

Chequia espera ya en la final del domingo, que cerrará la edición de 2026 del gran torneo por selecciones del tenis femenino, tras eliminar a una España que volvía a unas semifinales 18 años después.

Italia, la campeona, en este lado del cuadro

En este lado del cuadro estaba la gran favorita. Italia ha ganado las dos últimas ediciones, y en 2025 se impuso a Estados Unidos por 2-0 en la final. Si sigue en pie, un tercer título seguido sería su gran objetivo de este fin de semana.

El bloque de la capitana Tathiana Garbin se sostiene en Jasmine Paolini y Sara Errani, campeonas olímpicas de dobles en París 2024. Completan el equipo Elisabetta Cocciaretto, Lucia Bronzetti y la joven Tyra Caterina Grant.

Italia remontó el jueves a la anfitriona, China, que se puso por delante con la victoria de Zhang Shuai sobre Cocciaretto por 6-0 y 6-2, antes de que Paolini y el dobles decisivo sellaran el 2-1.

El dobles es la gran arma italiana. Cuando los individuales se reparten, Paolini y Errani son una pareja de oro olímpico, y en un formato en el que el tercer punto decide las eliminatorias igualadas, contar con ellas es una ventaja que ninguna rival del cuadro puede igualar sobre el papel.

El precedente es contundente. En la edición de 2025, también en Shenzhen, Italia eliminó a China por 2-0 y a Ucrania por 2-1, y en la final barrió a Estados Unidos sin ceder un set: Elisabetta Cocciaretto ganó a Emma Navarro y Paolini cerró el título ante Jessica Pegula por 6-4 y 6-2.

Paolini es la gran referencia de ese equipo. Con 1,63 metros, la estatura más baja de la élite, la toscana ha convertido la competición por selecciones en su terreno: en 2025 ganó sus cuatro partidos en Shenzhen y amplió una racha en la que apenas ha perdido un partido en la Billie Jean King Cup.

Paolini ganó entonces sus tres partidos individuales y el dobles decisivo ante Ucrania con Errani. Aquel título fue el sexto de Italia en la competición, todos desde 2006, y la dejó por delante de España y Rusia, que suman cinco. Antes había perdido la final de 2023 ante Canadá y ganado la de 2024 en Málaga ante Eslovaquia.

Esta semana amplió esa racha ante China: ganó a Zheng Qinwen por 6-3 y 7-6 y después el dobles junto a Errani, su novena victoria consecutiva en el torneo.

La anfitriona y la revelación de 2025

China jugaba en casa con Zheng Qinwen, campeona olímpica en París 2024, como referencia, pero no le bastó: cayó 2-1 ante Italia en los cuartos pese a llevarse el primer punto, y su semana ante una grada volcada con el equipo terminó ahí, sin opción a jugar la final en casa.

El cuadro tenía un aire de revancha, y ya se ha cumplido a medias. China y Ucrania fueron precisamente las víctimas de Italia en el camino al título de 2025: las italianas ganaron 2-0 a las anfitrionas en cuartos y 2-1 a Ucrania en semifinales, con un dobles decisivo de Paolini y Errani.

Con China ya fuera, Ucrania tiene hoy la ocasión de romper el guion o de repetirlo, en la misma ronda en que cayó ante las italianas hace un año.

Ucrania fue la gran sorpresa de la edición de 2025, en la que alcanzó las semifinales. Repite con Elina Svitolina como líder, aunque esta vez sin Marta Kostyuk, baja por una lesión de muñeca. La acompañan Anhelina Kalinina, Katarina Zavatska y la doblista Lyudmyla Kichenok, con Illya Marchenko como capitán.

Bélgica, por su parte, llegaba con Hanne Vandewinkel como principal individualista y con Wim Fissette como capitán. Se había ganado la plaza con la gran sorpresa de las eliminatorias de abril, un 3-1 a Estados Unidos en Ostende.

Su cruce del jueves ante Ucrania se decidió por 2-1: Greet Minnen remontó a Svitolina para igualar la eliminatoria, pero Anhelina Kalinina, que había abierto la eliminatoria con una victoria, la cerró en el dobles decisivo junto a Kichenok.

Una semana sin la número uno

La fase final se ha jugado sin Elena Rybakina. La número uno del mundo renunció el 18 de septiembre, pocos días después de ganar el US Open, alegando que el último mes había sido muy exigente para su cuerpo, y dejó el torneo sin su principal atractivo individual.

Sí estuvieron otras grandes figuras del año. Linda Nosková, campeona de Wimbledon, encabezaba a Chequia junto a Karolina Muchová, finalista en Londres. Con Zheng, Svitolina y Paolini, el torneo reunió a buena parte de las mejores jugadoras de la temporada en una misma semana.

La final, mañana

La final se juega el domingo 27 en la misma pista. Será el cierre de una fase final concentrada en seis días, un formato que la ITF mantiene desde 2021 para reunir a los mejores equipos en una sola sede.

La competición nació en 1963 como Copa Federación y cambió de nombre en 2020 en honor a la extenista estadounidense Billie Jean King. España la ganó cinco veces entre 1991 y 1998, con Arantxa Sánchez Vicario y Conchita Martínez como estandartes de una generación irrepetible.

Estados Unidos, con 18 títulos, sigue siendo el país más laureado, por delante de Chequia, Australia e Italia. Si Italia sigue viva y gana mañana, seguiría acortando distancias con los grandes del palmarés. Si no, la edición de 2026 coronará a una campeona distinta de Italia por primera vez desde 2023.