La Champions Cup de rugby arranca el viernes 16 de octubre con un partido en Kingsholm entre el Gloucester y el Burdeos-Bègles, campeón de las dos últimas ediciones. Es la gran competición europea de clubes, con 24 equipos de Francia, Inglaterra, la liga celta y Sudáfrica, y estrena dos cambios en su reglamento.
El torneo adelanta además su calendario. La temporada pasada empezó a principios de diciembre; esta vez la fase de grupos arranca en octubre, y el camino termina con la final del 22 de mayo de 2027 en el estadio del Olympique de Lyon.
24 equipos y cuatro grupos
La Champions Cup reúne a los mejores clubes de las tres grandes ligas del rugby europeo: el Top 14 francés, la Premiership inglesa y el United Rugby Championship, que agrupa a equipos de Irlanda, Escocia, Gales, Italia y Sudáfrica. Las plazas se reparten según la clasificación de la temporada anterior.
Los 24 equipos se dividen en cuatro grupos de seis. Cada equipo juega cuatro partidos, dos en casa y dos fuera, siempre ante rivales de otras ligas. No se enfrenta a todos los de su grupo, y por eso la clasificación depende también de qué rivales le tocan.
Los cambios de esta temporada
El primer cambio afecta a la clasificación. Hasta ahora, los cuatro primeros de cada grupo pasaban a octavos de final. Desde esta temporada solo lo hacen los tres primeros de cada grupo, y las cuatro plazas restantes son para los equipos con más puntos entre todos los grupos.
El cambio elimina la red de seguridad de los cuartos clasificados, que antes se metían en octavos casi por inercia. Ahora un equipo puede quedar cuarto y quedarse fuera si otros grupos dan más puntos a sus perseguidores.
El segundo cambio afecta al bonus ofensivo. Antes, un equipo lo sumaba al marcar cuatro o más ensayos, sin importar los del rival. Ahora necesita terminar el partido con al menos tres ensayos más que su adversario, una fórmula pensada para premiar a los equipos que siguen atacando con el partido ganado.
Cómo se reparten los puntos
El resto del sistema de puntuación se mantiene. Una victoria da cuatro puntos, un empate dos y una derrota ninguno. El equipo que pierde por siete puntos o menos suma un bonus defensivo, y el bonus ofensivo se añade con la nueva regla de los tres ensayos de diferencia.
Los equipos eliminados en la fase de grupos no se van del todo. Cuatro de los clubes que no alcanzan los octavos de la Champions Cup pasan a la fase final de la Challenge Cup, la segunda competición europea, que se juega con el mismo calendario.
La fase final
Tras las cuatro jornadas de grupos llegan los octavos de final, que se juegan a partido único en el campo del mejor clasificado. Después vienen los cuartos, las semifinales y la final, todos también a partido único. La temporada se juega en total en ocho fines de semana.
La final se disputa el sábado 22 de mayo de 2027 en Lyon, en el estadio del Olympique, y la de la Challenge Cup, el viernes 21. Es el llamado fin de semana de finales, que reúne a las aficiones de los cuatro finalistas en una misma ciudad.
El Burdeos, a por el tercero
El Burdeos-Bègles llega como gran rival a batir. Ganó su primera Champions Cup en 2025, al vencer al Northampton por 28-20 en la final, y repitió título en mayo de 2026 en la final disputada en Bilbao.
El reto de esta temporada es convertirse en uno de los pocos equipos capaces de encadenar tres títulos. Lo tendrá que hacer con un calendario exigente, después de un final de liga francesa en el que se quedó fuera de la fase final del Top 14.
Una competición con historia
La Champions Cup es la heredera de la Heineken Cup, que nació en la temporada 1995-96. En 2014 cambió de nombre y de organizador, y desde entonces la gestiona la EPCR. El Toulouse es el club con más títulos, seis, y el Leinster suma cuatro, el último en 2018, precisamente en Bilbao.
Los grupos
El sorteo dejó algunos grupos de mucho nivel. En el primero coinciden el Leinster, los Glasgow Warriors, el Pau, los Sale Sharks, los Leicester Tigers y el Clermont. En el segundo, el Toulouse, los Lions sudafricanos, los Saracens, el La Rochelle, los Exeter Chiefs y el Connacht.
Leinster, que llega como subcampeón tras perder 41-19 ante el Burdeos-Bègles en la final de 2026 en Bilbao, y Toulouse, dos de los clubes con más títulos de la historia, aparecen de nuevo como candidatos.
Los equipos sudafricanos añaden además viajes largos y otro estilo a la fase de grupos: Stormers y Bulls compiten en la Champions Cup desde 2022-23, mientras que el Lions debuta esta temporada tras jugar hasta ahora la Challenge Cup.
La Challenge Cup
La segunda competición europea sigue un formato de grupos similar y el mismo calendario, aunque con menos equipos: dieciocho repartidos en tres grupos de seis, frente a los veinticuatro de la Champions Cup.
Reúne a los clubes que no entran en la Champions Cup y ofrece al ganador una plaza en la gran competición de la temporada siguiente, lo que la convierte en algo más que un premio de consolación.
Con el nuevo reglamento, en la Challenge Cup también pasan a octavos los tres primeros de cada grupo. Las plazas restantes son para los tres mejores equipos entre los que no se clasifican y para los cuatro que llegan desde la Champions Cup.
El vínculo con España
España no tiene equipos en la Champions Cup, pero la competición tiene un vínculo reciente con el país. Bilbao acogió en mayo de 2026 el fin de semana de finales, el segundo de su historia tras el de 2018, y demostró que el rugby europeo llena estadios fuera de sus mercados tradicionales.
Para el aficionado español, la Champions Cup es la mejor forma de ver el nivel de los grandes clubes durante la temporada. Con la fase de grupos adelantada a octubre, el torneo gana presencia en el calendario y ofrece partidos de primer nivel casi cada fin de semana de otoño.