Cañizares analiza en el nuevo episodio de Segunda Jugada, el podcast de Relevo, el gran debate abierto en Portugal: qué hacer ahora con Cristiano Ronaldo. El exguardameta cuestiona cómo se ha gestionado el último conflicto, recuerda el precedente de Raúl y Luis Aragonés y reflexiona sobre cómo manejar a una estrella que ya no tiene asegurado el protagonismo.
Su postura es clara: «Si soy seleccionador y no le voy a poner, no lo llevo». Para Cañizares, mantener en el banquillo a una figura de la dimensión de Cristiano acaba trasladando el foco del equipo al jugador: «Me va a quitar más de lo que me va a dar y necesito que el foco mediático esté en el grupo».
«El equipo es más importante que él»
El detonante fue la última convocatoria. Cristiano abandonó la selección después de que Jorge Jesus no le diera los minutos que, según el delantero, le había prometido, y más tarde publicó un largo texto en el que asume una posible sanción, pero deja clara su intención de volver.
Cañizares fue especialmente crítico con la forma en que se ha desarrollado ese desencuentro. Aunque siempre ha defendido el carácter competitivo del delantero, entiende que esta vez ha perdido de vista cuál debe ser la prioridad. «Un jugador lo que no puede nunca es perder la perspectiva de que es más importante el equipo que él. Y esto es lo que no ha entendido Cristiano», aseguró.
El exinternacional español cree que este tipo de conflictos deben resolverse dentro del grupo. Federación, entrenador y jugador deberían sentarse y cerrar una situación que, a su juicio, no beneficia a ninguna de las partes. «Abandonar la selección de esta forma no puede generar nunca, de momento, la simpatía del resto», explicó Cañizares. Su razonamiento es sencillo: «¿Y si se va ahora medio equipo porque no ha jugado, qué?».
Cañizares, sin embargo, no carga toda la responsabilidad al jugador. También cuestiona la gestión de Jorge Jesus: «Poner a calentar a Cristiano y no sacarlo es un error de gestión. Esto no es necesario». Entiende que un entrenador no siempre puede cumplir lo que anuncia, porque «los entrenadores tienen promesas, pero no palabras», pero cree que las estrellas merecen, por su pasado, «un trato diferente».
El precedente de Raúl con Luis Aragonés
Para explicar cómo gestionaría el futuro de Cristiano, Cañizares recurrió al caso de Raúl y Luis Aragonés antes de la Eurocopa de 2008. El exguardameta considera que Raúl todavía tenía nivel deportivo para formar parte de aquella selección, pero su presencia había convertido cada convocatoria en un debate permanente sobre si debía jugar o no.
Cañizares reconstruyó así el razonamiento de Luis Aragonés: «Considero que no está Raúl para jugar todos los días de titular y he tenido todo el foco de atención de la selección en si juega Raúl o no». La solución fue asumir durante unos días la polémica generada por su ausencia para que, una vez comience la competición, «todo el foco mediático se centre en nosotros como grupo, en que vamos a ganar».
Ese es precisamente el escenario que Cañizares cree que podría plantearse ahora en Portugal. «Es el efecto que conseguiría Jorge Jesus si ahora mismo dijera: “Fuera Cristiano”», explicó.
Una despedida a la altura de Cristiano
Su postura sobre el presente no cambia lo que piensa de su legado. Cañizares cree que el delantero es consciente de su momento: «Cristiano sabe perfectamente que tiene 41 años. Sabe perfectamente que no es el jugador que fue». Lo que busca, a su juicio, es otra cosa: «que nadie se olvide de quién es». Por eso insiste en que el episodio no debe pesar más que su trayectoria: «Un incidente de una semana no puede ensuciar ni borrar lo que ha sido Cristiano para Portugal».
Cañizares recordó que la selección portuguesa alcanzó durante la etapa de Cristiano cotas que nunca había logrado anteriormente: «Portugal no había ganado nada. Con Cristiano ha ganado una Eurocopa y se ha posicionado en el primer nivel del fútbol mundial».
Por eso apuesta ahora por rebajar la tensión y encontrar una salida que esté a la altura de su trayectoria: «Lo que hay que hacer es bajar un poco la tensión, rebajar y actuar con humildad». Si eso ocurre, está convencido de que Portugal le daría el homenaje que merece, «de forma brillante, como a Pepe en el Oporto», porque el aficionado portugués tiene «mucho sentido de pertenencia».
Preguntado al final del programa si veía a Cristiano regresar con normalidad a Portugal, Cañizares reconoció que «son heridas grandes las que se han generado». Su escenario preferido pasa por «que se olviden de las rencillas, que se suavice la situación y que tenga su merecido partido de homenaje».
La conversación completa con Santi Cañizares forma parte del nuevo episodio de Segunda Jugada, el podcast de Relevo, en el que el momento de la selección española, el papel de Lamine Yamal, la Francia de Zidane, la Holanda de Xavi, la situación del Real Madrid y los favoritos a la Champions son algunos de los temas que se tratan.