La previa prometía un partido de lo más intenso, pero las previsiones no se cumplieron. España está eliminada del Mundial de Catar, en un partido con la agonía y el suspense propio de la prórroga y unos penaltis que le han puesto la cruz al proyecto de la Selección y han traído la primera gran sorpresa del torneo.
El conjunto de Luis Enrique salió atascado al terreno de juego y ello, sumado al impresionante despliegue físico de Marruecos, provocó una primera parte en la que ninguno de los dos equipos sumó apenas peligro. Tras el descanso la situación cambió y España subió la intensidad con el balón, pero fue insuficiente para romper la igualdad (la mejor oportunidad llegó en el tiempo de descuento). Los cambios, a excepción de Nico Williams y Morata, tampoco surtieron efecto; es más, la ocasión más clara del partido la tuvo Marruecos en la primera parte de la prórroga, con un mano a mano que logró interceptar Unai Simón. El partido murió en la última jugada, donde un remate de Sarabia en el segundo palo se estrelló en el palo.
Era una premonición: el mismo Sarabia mandó el primer penalti al palo. No fue el único. España se va de Catar en una tanda donde cayó 3-0 sin convertir ni un lanzamiento.