La afición del Rayo Vallecano forzó la suspensión del partido ante el Athletic Club de Bilbao en su vuelta a Vallecas con una legítima protesta tras muchos años de atropello. La afición denuncia que se ha puesto en riesgo su seguridad durante mucho tiempo y el club habla de un “atentado meticulosamente preparado”.

Cronología de una suspensión

Todo parecía perfecto para la vuelta a su estadio en partido oficial del Rayo Vallecano de Beñat San José tras el exilio en Leganés. Hace unos días, tras el encuentro amistoso jugado ante el Cagliari (en el que ya hubo protestas importantes ante Presa), el entrenador hizo unas declaraciones sobre la importancia de jugar un partido en Vallecas de una vez.

Sin embargo, esto no llegó a suceder. Bueno, en parte sí, pero duró muy poco. 52 minutos después del inicio del encuentro, el colegiado José María Sánchez Martínez decidió suspenderlo de manera definitiva tras aplicar el protocolo de lanzamientos de objetos al terreno de juego. Con pelotas de goma, pelotas de ping-pong y aviones de papel, los aficionados del Rayo (sobre todo los Bukaneros), iban preparados para boicotear el encuentro.

En los papeles que se repartieron por todo el Estadio de Vallecas el mensaje era claro: una protesta en forma de pitos desde el minuto 1 al minuto 13, para después comenzar a arrojar esos papeles en forma de pelotas o aviones, además de quejarse contra el dueño del club. Como decíamos, comenzaba el protocolo, con varios parones, mensajes por megafonía y pedidos de que eso no continuase. Pero el intento del club iba a quedar en nada.

Charla de Isi y Óscar Valentín con los Bukaneros

En una de esas pausas, dos de los capitanes del equipo, Isi Palazón y Óscar Valentín, fueron a hablar con varios aficionados del fondo rayista. Las palabras no se escuchaban, pero los gestos eran evidentes: el partido no iba a continuar, los aficionados tenían claro que la protesta tenía que seguir a pesar de que perjudicaba a lo que sucediese en el terreno de juego, pero veían que era la única manera. Las caras de Isi y Valentín dejaban poco lugar a la duda: en ese momento sabían que se suspendería el choque.

Comunicado oficial del Rayo Vallecano

Tras la suspensión del encuentro, los aficionados tardaron mucho en salir. Es cierto que los artífices de todo esto fueron los Bukaneros, pero la inmensa mayoría (por no decir el 100%) de los hinchas rayistas estaban de acuerdo con las protestas. Entienden que ya han llegado a un punto de no retorno, que se ha puesto en riesgo la salud de los aficionados al no cuidar el estadio durante tantos años y que esto tiene que cambiar, siendo la única solución la salida de Martín Presa.

Por otro lado, el club también se quiso pronunciar con un comunicado oficial en su página web. En él, «condena con total rotundidad y sin ningún género de dudas los hechos acaecidos en el fondo del Estadio de Vallecas». Como vemos, habla del fondo, no de todo el estadio.

«No se trata de hechos fortuitos u ocasionales, sino de actuaciones previamente ideadas y planificadas por los líderes intelectuales de un grupo organizado, y posteriormente ejecutadas hoy por los miembros de dicho grupo, con la única finalidad de detener el encuentro hasta provocar su suspensión como finalmente ha sucedido. De esta forma, se ha atentado contra la seguridad de los jugadores, los árbitros presentes en el terreno de juego, contra la libertad de estos para ejercer su profesión y de la mayoría de los aficionados desplazados al estadio esta tarde, cuyo único interés era ver un partido de fútbol, y por supuesto contra el propio Rayo Vallecano de Madrid, cuya imagen ha sido gravemente dañada», explica el comunicado.

El comunicado sigue y habla específicamente de Bukaneros, Plataforma ADRV o Federación de Peñas. Además, el club recordó lo sucedido en el partido ante el Cagliari, donde, según el club, un grupo de ultras intentó asaltar el palco presidencial del Estadio de Vallecas.

Conversación tensa entre Balliu y Presa

Tras el encuentro, varios jugadores hablaron con los aficionados y se manifestaron. Óscar Valentín emitió un comunicado en sus redes sociales, Alemao explicó que los aficionados tienen todo el derecho a la protesta e Iván Balliu, uno de los pesos pesados del vestuario, se acercó a la zona donde estaban los hinchas para tranquilizarlos justo después de tener una charla acalorada con Presa.

En un vídeo que difundió Carrusel Deportivo de la Cadena SER, se podía ver al lateral recriminando varias situaciones al dueño del club. Las caras lo decían todo, aunque no se podían oír las conversaciones. De fondo, el presentador de Carrusel Deportivo, Dani Garrido, enumeraba todas las situaciones que se le recriminan a Presa y que vienen desde muy lejos.

«Hay un presidente que pide la cabeza de periodistas, como por ejemplo la tuya (haciendo referencia a José Palacio), un presidente que se niega a modernizar el club, un presidente que ha hundido deliberadamente el fútbol femenino, un presidente enfrentado a capitanes, un presidente que se niega a atender a representantes para escuchar ofertas, un presidente que tiene el campo en situaciones absolutamente ínfimas, insalubres, inseguras, penosas…», afirmaba Garrido.

La situación ahora queda en el aire. El Comité de Disciplina Deportiva de la Federación Española decidirá qué tipo de sanción recibe el club rayista y después será LaLiga la que tome la decisión de cómo, dónde y cuándo se disputa lo que resta del encuentro entre el Rayo y el Athletic Club.