Tras un larguísimo parón por las citas del fútbol de selecciones, LaLiga vuelve a nuestras vidas este fin de semana, abriendo una jornada 8 que tendrá como escenario de regreso La Rosaleda, el feudo de un Málaga que tiene la tarea de olvidar las dudas ante un Espanyol también lleno de necesidades.

Evitar la marejada tras el parón

Hay mucho en juego en este recomienzo del fútbol en España y La Rosaleda no será menos. El parón FIFA siempre suele ser un momento clave para muchos de los equipos que prestan jugadores a las selecciones nacionales. En el caso del Málaga, Lucas Bretón, con República Dominicana; Chupe y Rafita, con España sub-21. En cuanto al Espanyol, Vanja Drkusic, con Eslovenia; Roberto Fernández, con España; y Javi Hernández, también con España sub-21, aunque desconvocado por lesión antes de tiempo.

Tanto Juan Funes como Manolo González trataron de aprovechar estas semanas de preparación sin internacionales para volver a la competición con un objetivo común: evitar sorpresas tras esta ventana internacional. Dos equipos que inaugurarán la temporada por segunda vez por algo menos de un mes de pausa.

Ambos tienen problemas defensivos muy notables. El Málaga, con doce goles encajados y solo tres a favor; y en el caso del Espanyol, diez goles en contra en estas primeras siete jornadas. Aunque le conjunto periquito ha sido capaz de dejar el casillero de diferencia de gol a cero, gracias una decena de goles también a favor.

Más allá de las estadísticas, se citan dos equipos con urgencias, cada una a su manera, dentro de un campeonato de liga que exigirá mucho a ambos para no verse amenazados con el drama del descenso.

Juan Funes quiere despejar dudas

Aún no se ha podido ver en LaLiga ni una sola victoria de los de Juan Funes. Sin embargo, su Málaga sí tiene mucho de lo que sentirse orgulloso. Estamos hablando de un equipo que, claramente, ha logrado llevar su estilo desprovisto de complejos de LaLiga Hypermotion a toda una Primera División.

Funes tiene, por tanto, la labor de encontrar un mejor premio a la realidad que le atosiga desde el ascenso. Las sensaciones del equipo andaluz han sido mucho mejores de lo que han dejado ver los resultados, pero eso no hará sanar la realidad de un equipo demasiado hundido en la tabla y que apenas ha encontrado el camino al gol.

Mejorar esa rentabilidad y, ante todo, tratar de responder a los problemas defensivos que hacen encontrar a sus rivales la vía rápida a la victoria es clave para que las mejoras lleguen a La Rosaleda, que acogerá esta noche un partido clave para volver a ver rodando a los equipos de LaLiga.

A las bajas de Jens Cajuste, Diego Murillo, Aarón Ochoa, Julen Lobete y Juan Cruz (con dudas), se suma la provocada por la ‘cláusula del miedo’ con José Salinas, lo que obligará a reestructurar el lateral zurdo. Funes deberá ingeniárselas para evitar problemas por ese perfil, con la opción de reubicar a Carlos Puga o Rafita, o contar con el joven Adam Aznou.

El equipo malaguista lleva ya cuatro derrotas y tres empates en los siete encuentros ligueros, con solo una derrota en La Rosaleda, que se ha convertido en la gran ventaja del equipo andaluz de cara al futuro. Con la intención de consolidar que en casa pueda estar la clave para la permanencia, este duelo ante el Espanyol puede ser un gran comienzo.

Manolo González, el respaldo y las urgencias

Los ajustes de Manolo González deberán ir dirigidos a la defensa, especialmente para juntar líneas y reducir las situaciones de riesgo para los barceloneses, que tienen fe en un entrenador que ha sido el gran artífice de milagros anteriores.

Aunque las cosas no estén funcionando como se desea, este Espanyol ya sabe lo que es ganar. Ante Levante y Osasuna, el equipo de Manolo consiguió los tres puntos y logró coger algo de aire, junto a un empate agónico ante el Sevilla que le hizo sumar los 7 puntos cosechados hasta ahora.

Solo 7 de un total de 21 puntos que podría haber conseguido en todo este tiempo y que, de momento, le mantienen, eso sí, aún lejos del descenso. Con la idea de mejorar y alejar los fantasmas de una supuesta pérdida de confianza en el perfil del entrenador, con Manolo en el centro de las dudas, las urgencias pueden llegar a agobiar al Espanyol.

A pesar de todo, Manolo parece tranquilo. La rueda de prensa previa ha logrado incentivar algo los ánimos ante una afición que sigue confiando y que ve la posibilidad de conseguir una nueva victoria, a pesar de las bajas de Kike García (operado recientemente) y Jofre Carreras.

Aunque si algo están celebrando en el Espanyol es la alegría de que uno de los suyos haya hecho historia con una España vigente campeona del mundo. El debut de Roberto Fernández con la selección española es una de las grandes noticias para el equipo blanquiazul, tras un comienzo notable del delantero centro del equipo perico.

Será un duelo especial para el flamante internacional por su pasado en el equipo malaguista, aunque la realidad de su club no entienda de sentimentalismos. El delantero pretende seguir con su racha y seguir sedimentando un camino que le podría llevar de nuevo a figurar entre los elegidos de ‘La Roja’ gracias a los goles que pueda conseguir en esta vuelta a la competición en LaLiga.