Era un partido trampa para España y cayó en ella. Se podía catalogar casi como un encuentro de pretemporada, que llegó un mes después de haber terminado la competición y con las piernas y el fútbol todavía a falta de rodaje. La Selección perdió ante la República Checa en el momento que podía permitirse fallar: con los Juegos Olímpicos cada vez más cerca y la clasificación para la Eurocopa de 2025 bajo el brazo.
«El equipo está mentalizado para utilizar este partido y competir bien. Es cierto que llevamos dos semanas cargando y utilizando los entrenamientos para llegar bien a los partidos que queremos llegar. Aun así, teníamos que tratar de dominar este partido», analizó Montse Tomé, haciendo autocrítica, tras el encuentro. Y España dominó, pero le faltó ser España. Además, una cadena de errores llevó a la República Checa a aprovechar sus oportunidades y dejar el partido de cara para las locales.
La falta de efectividad privó a España de ampliar su ventaja. Aitana Bonmatí fue la encargada de adelantar a la Selección con un centro que terminó envenenándose y entró al fondo de la portería, despistando a la guardameta rival y también al banquillo español, que tardó en reaccionar al no esperarse el tanto. En ataque, España disparó 19 veces y 10 de esos tiros fueron a puerta. Salma Paralluelo gozó de las mejores ocasiones y lo intentó de todas las maneras: de cabeza, con su pierna buena, por la derecha y por la izquierda. Pero no tuvo su día de cara al gol.
A España le faltó ritmo y chispa. El gol del empate de República Checa fue un ejemplo de ello. Misa detuvo un disparo lejano potente de Khyrová y el rechace se quedó en el centro del área. Svitková aprovechó para ganar en velocidad a la defensa española que estaba descolocada en ese momento y empató el encuentro. A partir de ahí, el partido se puso cuesta arriba para la Selección y todo se volvió en contra. Montse Tomé movió el banquillo al descanso metiendo a Athenea del Castillo y a Alexia Putellas para tener más profundidad en banda e intentar tener más ritmo en el centro. También dio minutos a Patri Guijarro para dominar en el centro del campo.
El partido se puso en contra para España y eso favoreció al planteamiento de República Checa. Laia Aleixandri, en una jugada intentando recuperar el balón, dio un pase hacia atrás a Misa Rodríguez. La guardameta aguantó el balón y dos jugadoras rivales aprovecharon para presionarla y tuvo su efecto. Perdió la pelota y, al tirarse al suelo para intentar cogerla con la mano, cometió un penalti que terminó suponiendo el 2-1 final. «Tenía que haber despejado de primera. Asumo la responsabilidad. Hoy seguramente, en caliente, esté dándole vueltas y mañana será otro día. Lo siento al equipo por el fallo y a por la siguiente», confesó Misa tras el encuentro a TVE.
Por si fuera poco, minutos después fue Irene Paredes la jugadora que salió en la foto. República Checa despejó un balón y la central española intentó controlarlo todavía en campo rival. Fue un momento en el que dudó sobre cómo hacer para recuperar el balón y en esos segundos Svitkovä llegó antes que ella, metió la cabeza y recibió una patada -involuntaria- en el rostro cuando Irene levantó la pierna para intentar darle al balón. Esto terminó de condenar a España, que siguió buscando el empate a pesar de quedarse con una menos.
«Lo intentamos pero no nos alcanzó», aseguró Montse tras el partido. También hizo un llamamiento a la afición española para que se acerquen el próximo martes a Riazor, donde la Selección se enfrentará a Bélgica: «Necesitamos apoyo. Ahora las jugadoras descansarán y mañana empezaremos a trabajar en todo lo que no nos ha salido bien. Y empezar a pensar en Bélgica, que nos prepara para Japón porque el 25 lo tenemos ahí».